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06
Mar
2019
CCOO llama a secundar la huelga del 8 de marzo a los trabajadores públicos PDF Imprimir E-mail
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Foto cedida por CCOO MadridSon 150.000 los funcionarios que trabajan en Madrid

CCOO Madrid convoca a 150.000 trabajadores y trabajadoras de todas la empresas, organismos y entes públicos dependientes de la Comunidad de Madrid a secundar una huelga general de 24 horas, el próximo viernes 8 de marzo, con motivo del Día Internacional de la Mujer y a participar en las manifestaciones y concentraciones que con este motivo tendrán lugar ese día en las calles de la capital y en los centros de trabajo.

Con el lema “Por la Igualdad Real, por los avances en Derechos, y frente a cualquier riesgo y amenaza”, el sindicato hace un llamamiento al conjunto de la sociedad madrileña para que PARE! el 8 de marzo. Anima a todas y todos a que participen activamente en las movilizaciones que se van a llevar a cabo en pro de la igualdad, para denunciar cualquier vulneración de los derechos constitucionales, para poner fin al retroceso experimentado en la última década y a las amenazas del patriarcado.

El colectivo de trabajadores y trabajadoras del Área Pública en la Comunidad de Madrid exige al Gobierno regional, en este 8 de marzo, la reforma de las instituciones y los sistemas del sector público para impulsar la transformación de las normas, políticas y prácticas que conforman la planificación y la elaboración de presupuestos, para intervenir activamente en la promoción de empleo, la erradicación de la pobreza femenina e infantil, para eliminar la brecha salarial, para que sea real la igualdad de acceso a los puestos de responsabilidad en la función pública, para conseguir la igualdad de derechos a la salud, y para que se adopten medidas eficaces y efectivas para combatir la discriminación y la desigualdad. Porque la igualdad de género debe ser un objetivo clave para que las reformas del sector público logren su máxima eficiencia ¡ESTE #8M VAMOS A PARAR!

MANIFIESTO CONJUNTO ÁREA PÚBLICA

“Comienza el mago por argumentar que la esencia divina está por igual en el hombre y en la mujer.... Y la mujer recibió la misma inteligencia que el hombre, la misma razón y la misma lengua... Pero continúa el mago, si dejamos aparte el alma que es de esencia divina y entramos en todo cuanto constituye el ser humano, deberemos reconocer que la ilustre especie femenina es infinitamente superior me atrevería a decir, a la burda gente masculina”.

Y así dicen que empieza el primer manifiesto feminista de la historia. Y podría parecer irrisorio recordarlo en este momento de la historia del mundo libre y de la historia de España. Pero este 8 de marzo de 2019, en el siglo XXI, solo caben dos posibilidades: Zanjar y romper con la concepción histórica de la desigualdad, de la discriminación endémica de las mujeres frente a los hombres, o someterse y propiciar el regreso al pasado.

Hace 40 años recuperamos la democracia en España, después de otros 40 años de sometimiento a un régimen tiránico y dictatorial en el que las mujeres no tenían derechos civiles, políticos, sociales, ni siquiera se protegían sus derechos humanos. La figura femenina estaba velada en organismos públicos y estaba ausente en las instituciones de primer orden. Ya en Democracia, las mujeres españolas iniciaron la recuperación de la equiparación de derechos y el camino hacia la plena igualdad.

Pero no debemos olvidar que ya habíamos recorrido buena parte del camino hacia la igualdad durante la II República, que concedió a la mujer el papel protagonista y los derechos legales que el movimiento feminista del momento estaba demandando. En aquel tiempo, las mujeres en España consiguieron su acceso al mundo político y adquirieron un papel dinamizador de las luchas sociales que nos llevaron a la conquista de derechos laborales y legales dentro del marco del Estado. La República española fue un régimen que facilitó el desarrollo del feminismo y la igualdad de la mujer.

Todos estos logros, todo este camino recorrido entonces hacia la igualdad de género, se vieron truncados en 1939 con el triunfo del Nacional Catolicismo en la Guerra Civil. La situación de la mujer durante el régimen franquista retrocedió hasta una posición que la redujo a un ser permanentemente tutelado, a quien se le negaba la iniciativa propia y supeditado a la voluntad de un hombre.

Pasaron muchos años, 40 sin ir más lejos, hasta que las mujeres pudieron recuperar derechos básicos, un camino por el que seguimos avanzando pero por el que no dejamos de tropezar, de encontrar piedras y de realizar un esfuerzo titánico para que no nos empujen de nuevo hacia atrás. Las mujeres de la II República deben seguir siendo para nosotras y muy especialmente para las mujeres que trabajan en Madrid y en el sector público un ejemplo vigente y una elocuente inspiración, porque desde aquí (Madrid) y desde este sector, las mujeres españolas lucharon por la igualdad más de lo que la historia nunca les reconocerá.

Todos sabemos que, vivimos un tiempo de esforzada lucha de las mujeres por conseguir una posición de igualdad con respecto a los hombres. Sabemos que esta igualdad es una conquista de nuestro mundo occidental. Y sabemos que, por desgracia, muchas de estas conquistas legales y morales que han permitido elevar bien alto la bandera de los derechos humanos pueden ser fácilmente arrebatadas y vulneradas por las corrientes de poder más reaccionarias, patriarcales y autoritarias que acceden a las instituciones del Estado aprovechándose de los mecanismos democráticos como medio legitimo para conseguir el fin ilegítimo de eliminarlos.

Vivimos también en un tiempo en el que la violencia machista más brutal asesina a mujeres a diario en nuestro país, un tiempo en el que el acoso sexual y las agresiones sexuales con sello “machista” se han convertido en un juego de poder cotidiano contra nosotras en todos los espacios públicos, pero también privados.

Las mujeres se enfrentan a un tiempo en el que las crisis económicas dificulta su acceso al empleo, en el que padecen la segregación ocupacional, la desigualdad salarial, mayor precariedad por la ausencia de medidas eficaces que garanticen la conciliación y la corresponsabilidad de la vida personal, laboral y familiar.

Pese a que las reformas de las instituciones y los sistemas del sector público suelen tener como objetivo la eficacia, la eficiencia y la rendición de cuentas de las actividades de desarrollo, normalmente pasan por alto la igualdad de género. Esto conlleva la pérdida de oportunidades para el progreso en el cumplimiento de los compromisos a favor de la igualdad de género. Y, lo que es peor, en ocasiones ha supuesto efectos negativos sobre las mujeres y una ampliación de las brechas de género.

La igualdad de género debe ser un objetivo clave para que las reformas del sector público logren su máxima eficiencia. ONU Mujeres defiende este propósito y ayuda a conseguirlo en esferas que incluyen la reforma presupuestaria, la prestación de servicios y la descentralización de recursos y servicios tanto a nivel nacional como local. Una estrategia fundamental implica desarrollar capacidades entre las/os funcionarias/os nacionales y locales para que incorporen la igualdad de género en la gestión de las finanzas públicas, el diseño y la ejecución de planes y presupuestos, así como cuando desempeñan funciones de supervisión y rendición de cuentas.

El techo de cristal es un concepto muy usado para hablar de las limitaciones institucionales. El conjunto de acciones y prácticas basadas en redes formales e informales que excluyen a las mujeres de los cargos de mando y poder. No existe evidencia científica ni social de que las desigualdades se resuelvan espontáneamente. El techo de cristal es un producto de un tipo de retórica que hay que transformar, generando políticas que provoquen roturas en el techo.

Ante este panorama, el Área Pública de CCOO Madrid hace un llamamiento al conjunto de la sociedad madrileña para que PARE! el 8 de marzo.

Animamos a todas y todos a que participen activamente en todas las movilizaciones que se van a llevar a cabo en pro de la igualdad, para denunciar cualquier vulneración de los derechos constitucionales, para poner fin al retroceso experimentado en la última década y a las amenazas del patriarcado.

El colectivo de trabajadores y trabajadoras del Área Pública en la Comunidad de Madrid exige al Gobierno regional, en este 8 de marzo, con una Huelga Feminista de 24 horas, la reforma de las instituciones y los sistemas del sector público para impulsar la transformación de las normas, políticas y prácticas que conforman la planificación y la elaboración de presupuestos, para intervenir activamente en la promoción de empleo, la erradicación de la pobreza femenina e infantil , para eliminar la brecha salarial, para que sea real la igualdad de acceso a los puestos de responsabilidad en la función pública, para conseguir la igualdad de derechos a la salud, y para que se adopten medidas eficaces y efectivas para combatir la discriminación y la desigualdad.

Es imposible ser mujer y no sentirse rescatada por el éxito de mujeres que en la función pública y en las instituciones, con su trabajo diario y su buen hacer, desmienten a diario todas las trivialidades con las que se justifica el patriarcado y el dominio masculino en cualquier sociedad. Por eso, éste y todos los #8M que sean necesarios, en el Sector Público VAMOS A PARAR!!!

 

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