22
Oct
2015
Top Chef 3: Expulsión Álex, un capítulo deportivo, y Oriol de nuevo jefe de equipo Imprimir
Los Blogs del Telescopio - El Choniblog
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La audiencia se cansa de que no pase nada en el programa, y da la espalda a la edición

Se veía venir. El público ha aguantado junto a la tercera edición de Top Chef seis semanas, pero a la séptima han dicho basta. Y no es para menos, pues, salvo la explosión de sinceridad del quinto capítulo, no ha pasado absolutamente nada más en todo el programa. Es más, todas las tramas giran en torno a lo ocurrido en aquel histórico quinto capítulo.

Y es que anoche Top Chef tuvo el dudoso honor de cosechar su récord negativo de la temporada ante el imparable ascenso del programa de Bertín Osborne, y la medio resurrección de la B&B de Telecinco. E insisto, es normal. El público (y que se lo apliquen otros programas) no puede vivir eternamente de expectativas incumplidas. Todo apuntaba a que tras la batalla de restaurantes los cocineros iban a lanzarse los cuchillos unos a otros hasta el final del programa, pero nada de eso está ocurriendo, y los resultados están ahí.

Y por si fuera poco el propio transcurso del juego está comenzando a cerrar tramas. Anoche, sin ir más lejos, Álex abandonaba las cocinas, y lo hacía justo después de que un intercambio de flores (es literal, no peloteo) pusiera punto y final a su tensa relación con Montse. El cocinero pidió a Montse unas flores para decorar su último plato, y ella no tuvo el menor problema en entregárselas, demostrando que quedaba muy lejos la polémica frase que soltó sobre él hace dos semanas.

Pero la salida de Álex era el cierre de un capítulo en el que, y ya iba siendo hora, el programa regresó al plató. La primera prueba, muy técnica, ya comenzó a mostrar que este capítulo iba a ser muy deportivo: los concursantes debían cortar un solomillo y cocinarlo en tres puntos distintos, mientras los miembros del jurado controlaban todo el proceso. El motivo era que podían sacar tarjeta roja a los cocineros en cualquier momento dejándolos fuera de juego.

Tras ir eliminándolos uno a uno durante el corte, sólo tres llegaron a cocinar los solomillos, y de entre ellos el primero fue Sergio, cuyos puntos no convencieron al jurado que le sacó la tarjeta. Con sólo dos cocineros en juego, Marcel se adelantaba a su compañero, y lo hacía para llevarse la inmunidad y el liderazgo en la prueba de exteriores, o más bien, eso creía él, pues en un giro de tuerca inesperado, el programa convirtió en jefes de cocina a los dos últimos concursantes en ser elegidos por los equipos, nada menos que Montse y Oriol.

Así el programa intentaba recuperar el espíritu que hizo grande el quinto capítulo pero esta vez la cosa no terminó de cuajar. En una pista de atletismo, los concursantes debían cocinar por relevos un plato de pasta para siete estrellas del deporte que decidirían el ganador. Y lo cierto es que la cosa no salió nada bien, pues el equipo de Oriol presentó una difícil de comer pasta negra. Eso sí, se salvó por la enorme cantidad de errores del equipo liderado por Montse: pasta sin cocer al quedarse sin tiempo material, y picante como condimento, algo muy peligroso para deportistas de élite.

De tal forma, y contra pronóstico, el equipo de Oriol se salvaba, enviando a la prueba final al liderado por Montse, con Alex y Sergio como el resto de nominados (el cuarto componente, Marcel, era inmune).

Los tres nominados pasaron a una prueba de eliminación extraordinariamente complicada (aunque no den juego como reallity, lo cierto es que el nivel culinario es altísimo): elaborar un plato coherente con ciruelas, salmón, turrón y salchichón. Por extraño que parezca, los concursantes se manejaron bastante bien, y consiguieron sacar cosas más o menos decentes, ayudados por un elemento extra que, hasta ayer, nadie sabía que se cocinaba: crestas de gallo.

El jurado no tenía duda sobre que el salmón con salsa de turrón y salchichón de Sergio era el mejor plato, y decidió que la expulsión se jugase entre el pan de oro con exceso de sal de Montse; y el tataki de salmón muy amargo de Álex. Al final el amargor del plato se llevó por delante a Álex dejando sólo siete concursantes en el camino hasta la victoria.