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29
Oct
2015
Top Chef 3: Expulsión Montse, programa de los espectadores, y Oriol se declara fan de Montse PDF Imprimir E-mail
Los Blogs del Telescopio - El Choniblog
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El jurado, en una cata a ciegas, se carga a uno de los pilares de la edición

Cuando un programa decide ser honesto consigo mismo y no hacerse trampas al solitario, a veces ocurren cosas como lo que pasó anoche en el séptimo capítulo de Top Chef: ante la incredulidad del jurado, una cata a ciegas expulsaba a uno de los concursantes imprescindibles de la edición, Montse, para salvar a uno de los integrantes del particular “eje del mal” de la edición.

Así Montse abandonaba el programa mientras el jurado estaba convencido de que estaba expulsando a su gran rival, Maripaz, y dejando el camino expedito a una repetición de lo sucedido en la primera edición, donde los villanos fueron destruyendo uno a uno al resto hasta dejar sola a Bárbara, y jugándose entre ellos la final ante la indiferencia del público.

En esta tercera edición vamos camino de lo mismo, pues al “eje del mal” sólo se oponen ya Marcel y Oriol, lo que, en circunstancias normales daría la victoria a Marcel, si no cae antes en una jugada de los villanos.

Así terminaba un capítulo totalmente sorprendente de Top Chef que comenzaba hora y media antes con un eje vertebrador importante, la participación de los espectadores, auténticos protagonistas del capítulo. De tal forma una de ellos retaba a los concursantes a superar sus pimientos rellenos de bacalao, y a punto estuvo de que ninguno de ello lo consiguiese. Tan sólo dos platos estuvieron a la altura de lo que se pide en una cocina tradicional, los de Alejandro y un Oriol que, al no haber hecho nunca la receta, se limitó a copiar el plato de la espectadora, lo que le valió, por cierto, la inmunidad.

Con Oriol salvado, el programa decidió sacar todo el potencial al concursante catalán, y lo convirtió en jurado por un día. Eso sí, Oriol, que sabe demasiado de tele, prefirió trolear con descaro al programa con una valoración tipo “Lluvia de Estrellas”: todo le parecía bien y estaba muy bueno.

Ante la cara de frustración de los jurados titulares (los platos eran muy discutibles), Oriol fue juez y parte en una prueba en la que también los espectadores fueron protagonistas. El programa se marchó a Sevilla para cocinar con el contenido de las neveras de varios espectadores, y el resultado fue desigual: el “eje del mal” menos Maripaz optó por unos espaguettis a la carbonara y un espectacular “banana split”; mientras que Montse, Maripaz y Marcel decidieron hacer un arroz con merluza, y una más que polémica espuma de chocolate con frutas (uno de los comensales llegó a comparar el plato con el vómito de una cabra).

Ante semejante prueba, y a pesar del voto positivo de Oriol para los naranja (se declaró, al igual que el resto de los espectadores, fan de Montse), fueron los grises los que se salvaron, haciendo que la expulsión fuese cosa de tres. Marcel, Maripaz y Montse volvieron a las cocinas para enfrentarse a un último reto con la cerveza como protagonista.

Sólo el concursante francés supo entender el producto que tenía entre manos ofreciendo un extraño plato en el que una cereza intentaba neutralizar el amargor de la cerveza negra. Maripaz, por su parte, se atrevió con un piscolabis deconstruido: cerveza con cacahuetes y aceitunas, que no triunfó en exceso; mientras que Montse cometía un error imperdonable: el tiempo impedía que la concursante pudiese limpiar los mejillones, lo que decidía su expulsión.

Montse se marchaba, pero justo antes se atrevía a desvelar lo que está ocurriendo en el programa desde la guerra de restaurantes que lo cambió todo: la concursante denunció acoso por parte del “eje del mal”, algo que se sumaba a una situación de vulnerabilidad provocada por la muerte de su madre en días pasados.

Montse, tan destrozada como el jurado, se marchaba al almacén donde sólo Oriol la consolaba, dejando el juego mucho más que resuelto de cara a un próximo capítulo en que los reallities serán protagonistas: Rosa López, ganadora de OT; los concursantes más polémicos de Pekín Express; y el ganador de la segunda edición de Top Chef serán los protagonistas de un capítulo en que los concursantes, sin Montse por en medio, pasarán a un segundo plano.

 

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