x

Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación.
Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies

05
Nov
2015
Top Chef 3: Expulsión Luca, homenaje al reallity, y Oriol encuentra a su princesa PDF Imprimir E-mail
Los Blogs del Telescopio - El Choniblog
Compartir en MenéameCompartir en TuentiCompartir en Buzz it!Compartir en FacebookCompartir en Twitter

El programa anuncia la repesca tras la salvación de Oriol “in extremis”

En el anterior post os contaba que esta edición iba camino de terminar como la primera, con un grupo mayoritario (y odiado por el público) acabando con el otro grupo. Pero anoche todo cambió, y no fue porque así lo decidiese el programa, sino porque la suerte, o más bien la mala suerte, dictó su sentencia cambiando el guión. Así Luca, uno de los grandes favoritos (y uno de los mejores cocineros de la edición), abandonaba el juego por culpa de un único plato, unas naranjas de la china que parecían, y sabían, a cualquier cosa menos lo que se buscaba.

De tal forma el programa, tras perder a Montse de forma inesperada, estuvo a punto de quedarse sin Oriol, y sólo la metedura de pata de sus dos rivales en la prueba final evitaron que saliese del programa.

Tal vez por eso, y porque la cabeza del señor Lomas comienza a peligrar de forma evidente, el programa optaba por poner en marcha la repesca que habían negado al inicio de la edición. Uno de los expulsados regresará la semana que viene para enfrentarse a cinco cocineros en una recta final de infarto.

Y, por aquello de que sin Montse la cocina está muy tranquila, el programa decidía dedicar un capítulo completo al inquietante mundo del reallity. Concursantes y presentadores de formatos de telerrealidad de todos los tipos se dieron cita en tres pruebas en las que ellos, y no los concursantes, fueron los verdaderos protagonistas.

Así el programa comenzaba con una prueba de presión con sorpresa: los concursantes iban a tener pinches de lujo, como Luis Piedrahíta, el Hombre de Negro del Hormiguero, Elena Furiase, los triunfitos Rosa López y Pablo López; y la presentadora de Pekín Express Cristina Pedroche.

Ellos fueron los protagonistas de la prueba, pues algunos lo dieron, literalmente, todo (Rosa hasta se cortó un dedo y se pasó con la pimienta intentando ayudar a Luca) y otros algo menos (Pedroche se pasó toda la prueba intentando pelar una berenjena). Sin embargo, la que se convirtió por derecho en estrella de la prueba fue Elena Furiase, que inició una relación pinche-cocinero con Oriol en la que saltaron las chispas.

El catalán la conquistó reconociendo que no conoce de nada a su familia, mientras que ella se negaba a marcharse de la cocina tras el final de la prueba. Oriol terminaba pidiendo volver a cocinar con la nieta de Lola Flores (¿habrá encontrado por fin Oriol la princesa a la que dedicaba platos hace unos capítulos?).

Al final de la prueba los mejores platos fueron los de Maripaz-Hombre de Negro; Luca-Rosa y Alejandro-Pablo, y de entre ellos Alejandro se convirtió en el inmune gracias al uso de una extraña salsa coreana, el kinchi.

Cristina Pedroche no abandonó el programa, pues también fue una de las protagonistas de la prueba de exteriores. Si la primera prueba había tenido como protagonistas a concursantes de Operación Triunfo, la segunda fue un auténtico homenaje a Pekín Express, con el retorno a nuestras vidas de los cuñados, ganadores de la edición; los desconocidos (aunque ya poco desconocidos son) y los gemelos “dondaspuestolabolsastancaaaaa”. Muy formales en la mesa, repasaron su viaje por las tierras de Tailandia, y Chicote les recordaba su polémico jamon york y el pepino que casi les hace vomitar. Obviamente Twitter echó de menos a las otras protagonistas de la edición, las amigas canarias María del Amor y Yareli que, todo apunta, pueden volver a nuestras pantallas dentro de dos meses...

Volviendo a Top Chef, Alejandro se encargó de organizar los equipos que debían cocinar con comida de supervivencia. Al final de la prueba los aventureros decidieron, y mandaron a la última oportunidad a Oriol, Luca y Sergio.

Con nominados de tal calibre, y en un homenaje a los reallities, no podía faltar el propio, y por eso el protagonista de la prueba final no fue otro que el ganador de Top Chef 2, David García, que les llevó un clásico de las cocinas (tanto las de Top Chef como las de MasterChef): la prueba del trampantojo. Precisamente como la prueba es un clásico, uno de los tres nominados tenía preparado un gran plato para sorprender al jurado, pero los nervios y la mala suerte provocaron que fuera el peor de la prueba.

Las naranjas de la china de Luca (en realidad un pato a la naranja con forma sorprendente), salieron muy mal enviando a su creador a la calle, y salvando por sorpresa a un Oriol que se atrevió con unos rabanitos en tierra salvaje que escondían un melón con jamón. Oriol realizó el mejor plato ante el estupor del jurado (la cata, una vez más, fue a ciegas), superando a un Sergio con buena idea pero muy mala ejecución (un lingote de oro que escondía un foie de pato).

Así sólo quedan cinco concursantes luchando por un puesto en la gran final, aunque al final del próximo capítulo serán alguno más, y entre ellos, sorprendentemente, sigue estando Oriol Lomas.

 

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar

ChoniEncuesta

A Todo Color



































Noticias Relacionadas