Recorrieron las calles de la zona centro en el octavo mes desde su homicidio
En la tarde de este martes vecinos, activistas y familiares se han concentrado en el centro de Torrejón para recordar y reivindicar justicia ocho meses después de la muerte de Abderrahim. La movilización ha tenido lugar en las calles cercanas al punto donde ocurrieron los hechos, en un gesto de memoria y protesta que ha sido palpable tanto en los rostros como en las consignas de los asistentes.
El ambiente ha sido una mezcla de tristeza, indignación y solidaridad. Muchos participantes portaban fotografías del rostro de Abderrahim y pancartas con mensajes como “Justicia para Abderrahim”, “No son muertes, son asesinatos” o “Las vidas de migrantes importan”; consignas que han sonado con fuerza a lo largo del recorrido y que han subrayado el carácter político y emocional de la protesta.
La marcha ha servido también para recordar la controversia que rodeó la muerte de Abderrahim el pasado junio, cuando un policía municipal de Madrid, entonces fuera de servicio, inmovilizó al hombre en plena calle tras un supuesto intento de robo de un móvil. Las imágenes y testimonios que circulan de aquel momento, junto con la investigación judicial abierta al agente investigado por homicidio imprudente, han mantenido el caso en la agenda pública y judicial.
Familiares de Abderrahim han tenido un papel central en el acto: con emoción contenida, han recordado a su ser querido, denunciado el sufrimiento familiar y pedido que el proceso judicial se aclare y se asuman responsabilidades. La manifestación ha contado también con la participación de colectivos antirracistas, asociaciones sociales y vecinos de distintas edades y orígenes, unidos en una crítica compartida a la violencia policial y a lo que consideran un patrón de discriminación contra migrantes.
A lo largo de la tarde, los discursos han alternado denuncias de racismo estructural, relatos personales de dolor y llamamientos a la acción colectiva. Para muchos asistentes, esta protesta no es solo un acto de recuerdo, sino un punto de partida para seguir exigiendo explicaciones, transparencia en la investigación judicial y cambios en cómo se abordan las intervenciones policiales en contextos de vulnerabilidad social.
La jornada concluyó con un llamado a la comunidad local y a la sociedad en general para no dejar que el caso de Abderrahim caiga en el olvido, reforzando la idea de que sus consecuencias siguen presentes en Torrejón y más allá. |