Jesús de la Cruz se muda a Torrejón este mes de septiembre
Jesús de la Cruz, párroco de la parroquia de Santa Mónica en Rivas-Vaciamadrid, dejará su cargo en septiembre tras 22 años de servicio en la comunidad, tras ser trasladado a Torrejón de Ardoz por decisión de la Diócesis de Alcalá de Henares, en una despedida que ha generado una avalancha de mensajes y llamadas de vecinos que le han mostrado su cariño y respeto. El franciscano de 52 años llegó a Rivas cuando la población era de unos 45.000 habitantes y ha sido testigo del crecimiento de la ciudad, que ahora supera los 100.000. Durante su trayectoria, ha pasado de ser percibido como un extraño en un entorno hostil hacia la Iglesia a convertirse en una figura respetada y reconocida dentro de la comunidad ripense.
A lo largo de sus dos décadas en Rivas, Jesús de la Cruz ha estado involucrado en actividades religiosas y sociales, creando un espacio de encuentro y acogida en la Iglesia y promoviendo el diálogo entre diferentes sectores de la sociedad. Ha trabajado con Cáritas, la Red de Recuperación de Alimentos, y ha colaborado con los Servicios Sociales y el Punto Municipal del Observatorio contra la Violencia de Género. Uno de sus proyectos destacados fue su trabajo en la Cañada Real, donde organizó clases de alfabetización y cultura general para mujeres de origen árabe, y ha defendido la necesidad de un diálogo abierto, sin etiquetas que dividan a creyentes y no creyentes.
El Ayuntamiento de Rivas está organizando un acto de reconocimiento para Jesús de la Cruz, quien ha minimizado su papel afirmando que su contribución ha sido similar a la de muchas otras personas que trabajan en la ciudad desde el anonimato. Su legado se caracteriza por un fuerte compromiso con el diálogo, la inclusión y la mejora de la calidad de vida en la ciudad, y ha abogado por la defensa de los derechos laborales y la ecología como aspectos fundamentales de la acción cristiana. La despedida de Jesús de la Cruz marca el cierre de una etapa significativa en la parroquia de Santa Mónica y en la comunidad de Rivas, dejando un impacto duradero en aquellos con quienes ha trabajado. |