La localidad celebró su tradicional procesión en honor al Santo
Es una de las procesiones más antiguas que se mantienen en Torrejón y tiene mucho de aquel pueblo eminentemente agrícola previo a la llegada de la Base Aérea. Así el patrón de los agricultores desfilaba por lo que, en su momento, fueron las Eras de San Isidro, hoy reconvertidas en barrio de Fronteras.
A eso de las doce de la mañana el Parque de la Constitución se convertía en una mini pradera para asistir a la misa en honor a San Isidro, que se celebraba en una ermita muy pequeña para albergar a los vecinos, y qué abría sus puertas para que escuchasen la Eucaristía desde el exterior.
Pasadas las doce y media, el Santo abandonaba la ermita, y lo hacía para recorrer las calles adyacentes, en una marcha de casi una hora en la que estuvieron acompañados por el alcalde y dos concejalas vestidas de chulapas.
Otra de las tradiciones vinculadas a esta procesión es el reparto de espigas, que se producía también a las puertas de la ermita, donde se pedía al Santo que terminase con la sequía.
A la vuelta a la ermita, último acto en las mismas puertas del templo, pues los vecinos entonaban un cántico en honor a San Isidro antes de que la imagen fuese bendecida por el párroco para poner fin a una de las procesiones más antiguas de la localidad.