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30
Jul
2014
Arte Urbano Torrejón: José Luis Fernández, diez años decorando Torrejón PDF Imprimir E-mail
Lente de Aumento - Torrejón Secreto
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Foto cedida por ONCEA lo largo de los últimos años el escultor de los Goya ha creado una decena de obras para la localidad

Si Torrejón tiene, por derecho propio, un pintor de cámara, tampoco puede quejarse de escultores, y es que, con permiso de Javier Rego, Sara González, Juanjo Novella, o “Colo”, hay un escultor cuyas obras son bastante más prolíficas que las de los demas: José Luis Fernández.

Y es que el escultor de los premios Goya ha inaugurado hasta diez obras en las calles de Torrejón a lo largo de la última década, obras que ya forman parte de la fotografía cultural de la localidad, y que llenan de arte algunos de los rincones torrejoneros.

En los años 90, el ovetense José Luis Fernández decidía trasladar su fundición de Vallecas al polígono de la calle Solana de la localidad torrejonera. Y diez años más tarde, en el año 2003, su primera obra de escultura urbana se instalaba en el municipio. En concreto la fecha elegida era el 19 de abril de aquel año, cuando el Consistorio decidía instalar una gran escultura de bronce en la confluencia de las calles Veredilla y Virgen de Loreto.

El “Monumento a las Brigadas Internacionales”, se inauguraba durante un acto en el que estuvieron presentes la Asociación de Amigos de las Brigadas Internacionales y la Fraternidad de antiguos combatientes del Cuerpo de Carabineros, así como combatientes republicanos y luchadores antifranquistas de Torrejón. “La AABI y la Fraternidad de Carabineros recibieron sendas placas conmemorativas del acto, con el que la ciudad de Torrejón quiere rendir homenaje permanente a los Voluntarios de la Libertad y mantener viva la memoria de su ejemplo de solidaridad internacional”, según contaba por aquel entonces la Asociación de Amigos de las Brigadas Internacionales.

La obra, de tres metros de altura, representa una figura humanoide sin rostro que sostiene una paloma de la paz y a cuyos pies se encuentran un casco militar y un pequeño árbol. La placa conmemorativa comienza con un verso de Miguel Hernández: “Vientos del Pueblo me llevan...”.

Ese mismo año, y justo antes de las elecciones locales, el Ayuntamiento torrejonero inauguraba el nuevo Parque Granada, en el que se habían sustituido juegos infantiles de hierro por unas nuevas áreas para los más pequeños, y en cuyo centro se instaló otra escultura de José Luis Fernández, “Floración”, correspondiente a una de sus series. La obra, también de tres metros de altura está realizada en resina de poliéster, y representa una flor que acaba de germinar.

Un 11 de marzo de 2004 Torrejón, y el resto de España, vivía el peor atentado de la historia del país, y la localidad decidió recordar a las víctimas con dos homenajes: un gran parque y un monumento de bronce. El parque, denominado “11-M” y situado en plena Avenida de Madrid, se inauguraba en diciembre de 2004, y lo hacía con una serie de símbolos que aún hoy le dan un toque especial. 14 pinos, uno por cada uno de los fallecidos torrejoneros en los trenes de la muerte; y una gran placa de bronce que se inauguraba coincidiendo con el primer aniversario del atentado.

La placa, obra de José Luis Fernández, muestra la siguiente inscripción: “Los ciudadanos de Torrejón dedicamos este parque a la memoria de nuestros vecinos víctimas del 11 de marzo; el día que convertimos nuestro dolor en solidaridad y proclamamos nuestro amor a la libertad frente al terror y el odio” rodeada por una serie de huellas de manos.

Sin embargo, lo más importante de la placa es su interior, ya que, justo debajo de ella se encuentra una urna con todos los mensajes, velas, lazos y objetos de todo tipo que dejaron los torrejoneros tanto en las puertas de la Estación de RENFE como en el propio Ayuntamiento en un terrible 11 de marzo.

En 2006 el homenaje se trasladó al lugar donde viene celebrándose desde entonces: la Plaza de España de la localidad, lugar donde se instaló una gran estatua de bronce, obra de José Luis Fernández, en recuerdo de los atentados.

El “Monumento a las Víctimas del Atentado del 11 de Marzo” mide unos cuatro metros de altura, está realizado en bronce y, según explicaba el autor, “está inspirado por los grupos sociales escultóricos que realizaba en los años sesenta”. La escultura muestra una serie de figuras humanoides sin rostro que alzan las manos al cielo.

En 2005 se celebraba el Cuarto Centenario de la publicación de la Primera Parte de El Quijote, y Torrejón decidió celebrarlo dedicando una rotonda a los personajes del clásico cervantino. En concreto, se trata de un monumento situado en la confluencia de las calles San Fernando y Puerto de Navacerrada en pleno barrio de Las Fronteras.

La imagen, también obra de José Luis Fernández, muestra a Don Quijote y Sancho charlando en una escultura de tres metros de alto y fabricada en bronce. La placa junto al monumento expone una frase extraída de la inmortal obra de Cervantes: “En esas y otras pláticas se les pasó gran parte de la noche, y a Sancho le vino en voluntad de dejar caer las compuertas de los ojos...”

Un año después Torrejón decidía remodelar el pequeño Parque de Monserrat, y lo hacía instalando una gran escultura de bronce de tres metros y medio de altura por dos de largo que representaba a una niña leyendo un libro sobre un gran caracol.

La obra, un homenaje a la lectura, que lleva el nombre de “Leyendo en el Caracol”, era desalojada del Parque en el año 2009, cuando el Gobierno Local decidió remodelar por completo el espacio. El Caracol y su amazona se pasaron dos años encerrados en un almacén municipal, hasta que el Ayuntamiento decidió ubicarlos en una zona mucho más transitada: el nuevo Paseo de la Chopera en la Avenida de Madrid, donde viven desde julio de 2011.

Justo antes de las elecciones de 2007, Torrejón estrenaba la séptima obra del escultor, un gran “Homenaje a Torrejón de Ardoz” en la confluencia de las calles Brasil y Budapest, en la entrada a Torrejón desde la Nacional II, y en el lugar donde, se supone, estaba situado hace seis siglos el torreón que da nombre a la localidad. La obra es un homenaje, tanto a la agricultura, representada por un labrador que recorre el espacio; como al propio torreón, convertido en una fuente que adorna la rotonda donde se encuentra ubicado.

El 22 de diciembre de 2008, mientras gran parte de los torrejoneros estaban pendientes del sorteo de Lotería Nacional, la localidad estrenaba una nueva obra de José Luis Fernández. Se trataba del “Homenaje a los mayores” que adorna desde entonces la Plaza Mayor de la localidad.

La escultura, también de bronce, representa a una pareja de personas mayores sentados sobre uno de los bancos de la Plaza, si bien el conjunto lo completa una paloma posada sobre el respaldo. La inauguración de esta obra se convirtió en un homenaje a los torrejoneros mayores, cuya Asociación participó en la puesta de largo de la nueva estatua.

2010 vio la remodelación integral de dos de las principales calles de la Zona Centro, una remodelación en la que dos nuevas obras de José Luis Fernández se incorporaron al patrimonio escultórico torrejonero. Se trata de “Caballos en Libertad”, en la calle Enmedio; y de “Homenaje a los Músicos”, en la calle Hospital.

La primera de las obras, la que decora la calle Enmedio, se estrenaba el día 25 de mayo, en un gran acto en el que participó todo el Gobierno Local. “Caballos en Libertad” representa, según explica el autor “tres caballos en bronce que cabalgaban a través de una pisicina irregular de acero inoxidable situada a ras del suelo de la misma calle”, y fue una de las obras de mayor envergadura acometida por la Fundición Esfinge del escultor.

Tan sólo unos meses después, y en pleno Día de Santa Cecilia, la localidad estrenaba la última, por el momento, obra del autor en las calles de Torrejón: “Homenaje a los Músicos”. La obra, formada por un conjunto de tres músicos de bronce (un violinista, un saxofonista y un trompetista) en torno a un banco, fue inaugurada como broche de oro de la remodelación total de la calle Hospital.

 

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