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28
Ago
2014
Parque Europa Torrejón: Toda Europa al alcance de los torrejoneros (I), de Alemania a Grecia pasando por España PDF Imprimir E-mail
Lente de Aumento - Torrejón Secreto
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Representaciones de la Victoria, arquitectura regional y pedazos de historia componen el Parque Europa de Torrejón

Entre otras cosas, el Parque Europa permite conocer in situ los principales monumentos de la región sin salir de casa. Todo un recorrido por la historia y el arte del viejo continente, y lo mejor, totalmente gratis, porque, no en vano, no es más, ni menos, que un gran parque público.

Puerta de Brandeburgo

El primer monumento que saluda desde el Parque Europa es la réplica de la Puerta de Brandeburgo, uno de los monumentos más conocidos y apreciados por los habitantes de Berlín, y eso que pasaron casi treinta años sin poder verla.

La puerta se construyó entre 1788 y 1791 durante el reinado de Federico Guillermo II de Prusia y está ubicada en el centro exacto de la ciudad de Berlín. Su cometido original era separar el Berlín viejo del Nuevo Berlín del emperador, y, por eso, pasar por la puerta central estaba prohibido a todo aquel que no formara parte de la familia real.

Sus dimensiones son espectaculares: 26 metros de alto, 65, 5 de ancho y 11 metros de largo, y sigue las reglas del Neoclasicismo. En el interior de las puertas hay relieves que representan a Hércules, Minerva y Marte, y, sobre la estructura se ubica una impresionante escultura de bronce: la Cuadriga, que representa a la diosa Victoria dirigiéndose a la ciudad de Berlín a lomos de un cuadro tirado por cuatro caballos.

Y precisamente, la Cuadriga está llena de misterio y leyenda; cuenta la historia que, cuando Napoleón llegó a Berlín se enamoró de la escultura y decidió llevársela a París, pero no lo consiguió: días después de arrancar la escultura de la Puerta de Brandeburgo, fue derrocado. La escultura volvió a su sitio, donde la sorprendió la Segunda Guerra Mundial. Durante un bombardeo, quedó prácticamente destruida siendo necesaria la buena voluntad de las dos zonas de Alemania para reconstruirla usando los moldes originales.

Precisamente por este necesario entendimiento, la Puerta se convirtió en un símbolo para las dos alemanias, y es que, la Puerta quedó en terreno de nadie, oculta para todos por el Muro de Berlín, y así permanecería por veintiocho años.


Muro de Berlín

Veintiocho largos años que terminarían en la noche del 9 de noviembre de 1989, cuando los berlineses, cogiendo todo lo que tenían a mano, decidieron destruir el símbolo de la separación de Alemania. El Gobierno de Alemania Oriental decide permitir, debido a presiones, la libre circulación de sus habitantes en una medida que debía entrar en vigor el día 10 de noviembre. La situación se precipita cuando un político de Alemania Oriental comete un error al contestar a un periodista, y le dice que las medidas entran en vigor “de inmediato”.

En ese momento, millares de berlineses orientales se acercan al muro exigiendo que les dejen pasar, mientras desde el otro lado, comienzan a escalarlo. Incluso el Bundestag interrumpe su sesión plenaria para cantar el Himno de Alemania. Los alemanes, desde los dos lados, empiezan a destruir el muro que les ha separado durante 28 años para fundirse en un abrazo.

Pero la historia del muro comenzaba en 1961. También en una noche, la que separa el 12 del 13 de agosto, Alemania Oriental decide construir un “Muro de Protección Antifascista”, un muro de 115 kilómetros de largo, que dividiría Alemania en dos.


Teatro de Epidauro

En el Parque Europa se ha intentado reconstruir un teatro griego tradicional, sin especificar ubicación concreta, pero, tanto por su forma, sus proporciones y su estructura, todo parece indicar que el modelo seguido ha sido el del primer teatro griego: el Teatro de Epidauro.

Construido en el siglo VI antes de Cristo, su primera utilidad no fue la que luego se le daría. Estaba destinado única y exclusivamente a la celebración de las Asclepeia, concursos en honor de Asclepio, parecidos a las Olimpiadas que se producían en Epidauro cada cuatro años.

El artífice del teatro fue Polícleto el Joven, que tuvo una curiosa idea para asegurarse que la acústica fuera perfecta: situar el recinto en una colina y lo consiguió. Según cuentan, es posible escuchar desde la última fila con perfecta nitidez a los actores hablando en voz baja, y eso que el aforo era de 14.000 espectadores. El teatro de Epidauro es un auténtico símbolo para el pueblo griego, y por eso, fue en ese escenario en el que se proclamó la independencia del país en 1822.


Victoria de Samotracia

La segunda escultura del Parque Europa dedicada a la diosa Victoria es la Victoria de Samotracia, escultura que corona el teatro griego. La original se encuentra en el Museo del Louvre, y ha sido objeto de polémicas con el gobierno griego que exige su devolución desde hace ya unos años.

Pero quien le dio su lugar en la historia fue Marinetti en el Manifiesto Futurista, cuando asegura que “un coche de carreras es más hermoso que la Victoria de Samotracia”. Esta declaración de intenciones, además de marcar el inicio del futurismo como arte de vanguardia, coloca en el mapa a esta pequeña escultura.

La victoria alada de Samotracia mide 245 centímetros y es de mármol. Según parece, pudo construirse alrededor del 190 a.C, y conmemora una victoria naval, por eso, la figura alada emerge de la proa de un barco.


Puerta del Sol

Uno de los monumentos más conocidos de Madrid también está presente en el Parque Europa. La fachada de la Casa de Correos, hoy sede de la Presidencia de la Comunidad de Madrid, es uno de los elementos representados en la llamada Plaza de España.

La Casa de Correos se construyó en la segunda mitad del siglo XVIII, y es el edificio más antiguo de la Puerta del Sol. Sin embargo, la razón por la que todos los españoles lo conocen es por el reloj instalado en una torreta encima del edificio.

El primer reloj se construye en 1955, pero no es del agrado de los madrileños, debido a sus constantes fallos, que aseguraban que es “espejo del gobierno que hay debajo”. Diez años después el relojero Losada construye el reloj actual, con tres esferas, y se lo regala al Ayuntamiento de Madrid.

Pero este edificio ha vivido muchos y muy grandes momentos de la historia de España: justo a sus puertas se produjeron los levantamientos del 2 de mayo, a unos metros de él moría asesinado Canalejas, el 14 de abril de 1931 se proclamó la República desde sus balcones, un 11 de Marzo de 2004 los madrileños acudieron en masa para donar sangre, y el 15 de Mayo de 2011 se convirtió en epicentro de una acampada que duró meses.

Pero la historia del lugar es aún más antigua que el edificio. Justo a unos metros, se ubicaba el convento de San Felipe, en cuyas gradas, uno de los mentideros de Madrid, era fácil conocer todas las noticias y rumores del ámbito eclesiástico.

 

Plaza Mayor

Justo detrás de la Puerta del Sol del Parque Europa se encuentra la réplica de uno de los edificios más antiguos de Madrid: la casa de la Panadería, situada en plena Plaza Mayor.

El edificio es el primero que se construye de la Plaza Mayor, concretamente en el lugar que ocupaba la lonja. Y es que, antes de ser Plaza Mayor de Madrid, el recinto era la Plaza del Arrabal, es decir, el mercado de Madrid.

La Casa de la Panadería comienza a construirse en 1590 y no se termina hasta 1619. Pero ahí no acaba su historia: hasta tres incendios, con sus respectivas reconstrucciones sufre la Casa de la Panadería. Y la última remodelación se produce en 1992, cuando Carlos Franco decide llenar la fachada de personajes mitológicos.

Por sus muros han pasado la Academia de Bellas Artes de San Fernando, la Real Academia de Historia, el Ayuntamiento, que la convierte en Segunda Casa Consistorial, la Biblioteca Municipal, el Centro Cultural Mesonero Romanos, y, actualmente, el Patronato de Turismo de Madrid.

 

Casas regionales

Pero en la Plaza de España no sólo está representado Madrid. A ambos lados de la Casa de Correos se sitúan dos edificios: uno es la cafetería y el punto de información municipal, y el otro contiene aseos, pero lo verdaderamente importante es su fachada posterior.

En estas fachadas hay curiosas representaciones de la arquitectura típica de las distintas regiones de España. Edificios emblemáticos, y tradicionales de las diecinueve autonomías.

En el flanco Oeste hay réplicas de casas de Asturias, País Vasco, Extremadura, Navarra, Baleares, Galicia, Cataluña y Murcia; mientras en el Este se pueden ver casas de Ceuta, Valencia, Melilla, Cantabria, La Rioja, Andalucía, Castilla y León, y Canarias.

 

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