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13
Abr
2015
Se cumplen treinta años del atentado contra el Restaurante "El Descanso" en Barajas PDF Imprimir E-mail
Lente de Aumento - Torrejón Secreto
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Entre las víctimas, vecinos de Alcalá, Velilla y San Fernando

Ayer, 12 de abril, se cumplieron treinta años del tercer atentado más sangriento de la historia de España, tras los ocurridos en Hipercor y en las Cercanías del Corredor un 11-M: el atentado contra el Restaurante “El Descanso” de Barajas

Un atentado extraño y sobre el que pende el misterio, pues, a pesar de ser uno de los más sangrientos de la historia del país, sus víctimas no han sido reconocidas como tales, y la investigación se cerró en muy pocos días, sin detenidos, y sin ninguna explicación oficial por parte de las autoridades.

Y es que el contexto es clave para entender las razones: la explosión que causó 18 muertos y 82 heridos se produjo tan sólo unos días después de que la Marcha a Torrejón exigiese la convocatoria de un referéndum para decidir si España debía seguir o salir de la OTAN, y a pocas horas de la visita oficial del Presidente estadounidense Ronald Reagan. Además, tan solo tres meses después de que “El Descanso” volase por los aires, España firmaba el tratado de adhesión a lo que en aquel momento se denominaba Comunidad Económica Europea, antecedente de la actual Unión Europea, en la que el país entraría el 1 de enero de 1986.

Con estos mimbres, el 12 de abril de 1986 a las diez y media de la noche se producía un atentado del que, a día de hoy, siguen sin conocerse todos los detalles. El Ministro del Interior, José Barrionuevo, no dudó en acusar a ETA y “grupos euroterroristas” de la masacre, y la propia organización vasca, al igual que GRAPO se autoproclamó autores de la matanza durante la jornada del 13 de abril.

Sin embargo, la reivindicación que más en serio se tomó fue la recibida en una agencia de noticias de Beirut al caer la tarde de ese 13 de abril, donde se atribuía el atentado a un grupo denominado “Yihad Islámica” totalmente desconocido en ese momento, una reivindicación que se vio corroborada al filtrarse que el explosivo utilizado había sido cloratita.

No obstante, y aunque eso fue lo que dijeron las autoridades en su momento, en la investigación oficial no se descarta la existencia de TNT o, incluso, de explosivo militar. La investigación, parada durante más de veinte años, se reanudaba tras el 11-M, cuando un testigo, que estuvo en los dos atentados, reconoció a Mustafá Setmarian como el autor material de los hechos, si bien esta nueva investigación se cerraba en 2008 de nuevo.

Setmarian, sirio nacionalizado español, es considerado el fundador de Al Qaeda en España, y uno de los hombres fuertes de la organización de Bin Laden, y está en paradero desconocido desde hace años.

Pero volviendo a los hechos, el Restaurante “El Descanso”, situado en el kilómetro 14 de la Nacional 2, a diez kilómetros de la Base de Torrejón, estaba considerado uno de los principales lugares de reunión de los soldados americanos cuando dejaban la Base, y es que no era para menos: sus conocidas “ribs” (costillas de cerdo) eran famosas en todo Madrid. Tanto es así, que el famoso equipo de fútbol americano Torrejón Raiders, había escogido el restaurante como base de una cena de confraternización con un equipo alemán con el que debía enfrentarse a la mañana siguiente.

Sin embargo, el avión de los alemanes no llegó y el equipo decidió suspender la cena, porque lo que el Restaurante no tenía casi clientes americanos a la hora escogida por los terroristas.

Así, las sesenta mesas que normalmente tenía llenas “El Descanso” se encontraban ocupadas por españoles dispuestos a pasar una agradable noche de viernes cenando en el local de moda, pero el Destino no tenía los mismos planes: a las diez y media una bolsa bomba ubicada sobre un radiador junto a la barra y al lado de un muro de carga, provocaba una gran explosión que derrumbaba el techo del local provocando que quedasen atrapadas casi doscientas personas de las cuales 18 fallecieron y 82 resultaron heridas.

Y entre las víctimas, algunas de la Zona Este. Aunque los diarios de los días siguientes no dedican demasiado espacio al atentado, sí explican que algunos de los fallecidos fueron conducidos a cementerios de Velilla, San Fernando y Alcalá, donde fueron enterrados en la más absoluta intimidad, y con la ausencia de todas las autoridades tanto regionales como locales y nacionales, administraciones todas ellas copadas por el PSOE.

Desde entonces, el atentado ha pasado al ostracismo: ninguna detención, muy escasas investigaciones (una de ellas descubrió entre los escombros dos pistolas como las que usan los Cuerpos de Seguridad), y olvido total de las víctimas que, treinta años después, siguen sin saber qué ocurrió exactamente en el Restaurante “El Descanso”.

 

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