El Gobierno pretendía aprobarla en el próximo Pleno
La Cuenta General del Ayuntamiento de Alcalá de Henares correspondiente al ejercicio 2025 no será debatida en el próximo Pleno ordinario. La maniobra que ha tumbado su aprobación no se originó en la oposición, sino en el socio de gobierno del PP. Vox ha utilizado la vía de la Comisión Especial de Cuentas para bloquear el expediente, impidiendo así que el gobierno municipal pueda presentar en un Pleno público unas cuentas que reflejan su gestión económica en un año preelectoral.
El bloqueo se produjo tras la abstención de los concejales de Vox en la Comisión, una maniobra que impidió que el dictamen de la Cuenta General saliera adelante con la mayoría necesaria para su debate en el Pleno. El PP, que gobierna en minoría tras la ruptura del pacto con Vox el pasado mes de junio, necesita el apoyo de su socio para llevar el expediente a votación, y la formación de ultraderecha se lo ha negado, manteniendo así la presión sobre la alcaldesa Judith Piquet.
El PSOE, por su parte, ha aprovechado la coyuntura para centrar sus críticas en la gestión económica del gobierno municipal, señalando la caída de la inversión y el aumento del periodo medio de pago a proveedores. Sin embargo, ha sido la abstención de Vox la que ha dejado al PP sin la posibilidad de defender sus cuentas en un Pleno, un hecho que evidencia la profunda brecha entre los antiguos socios de gobierno.
Esta decisión no es un gesto aislado. Se enmarca en la estrategia de Vox de condicionar cualquier negociación presupuestaria al acceso a la contabilidad del Organismo Autónomo Ciudad Deportiva Municipal, que preside su portavoz, Víctor Acosta, y que el PP le niega sistemáticamente desde hace meses. La formación de ultraderecha sostiene que sin ese acceso no puede fiscalizar la gestión del organismo, mientras el PP argumenta que la documentación contiene datos personales protegidos por la ley de protección de datos. El bloqueo de la Cuenta General es el último capítulo de esta guerra abierta, que deja al gobierno municipal en minoría funcional y obligado a buscar los votos de la oposición para sacar adelante cualquier asunto esencial. Las consecuencias económicas del bloqueo son inciertas, pero la imagen de un gobierno que no puede aprobar sus propias cuentas es ya un hecho consumado.
La Cuenta General es el documento que resume toda la gestión económica, financiera y patrimonial de un Ayuntamiento durante un ejercicio. Su aprobación por el Pleno es un trámite esencial para que la Corporación pueda rendir cuentas ante los órganos de control externo, como el Tribunal de Cuentas o la Cámara de Cuentas autonómica.
Que el Pleno no la apruebe no paraliza inmediatamente la gestión diaria del Ayuntamiento, pero tiene graves consecuencias legales y económicas. En primer lugar, impide que la entidad pueda concurrir a procedimientos de concesión de ayudas y subvenciones públicas , lo que puede suponer la pérdida de millones de euros en fondos europeos o autonómicos. Además, el Tribunal de Cuentas puede imponer multas coercitivas a los responsables públicos que no rindan las cuentas correspondientes, que pueden reiterarse hasta obtener el cumplimiento. Por último, el incumplimiento de la rendición de cuentas es considerado una infracción muy grave en materia de transparencia y puede conllevar la retención de la participación en tributos del Estado. En definitiva, la no aprobación de la Cuenta General no es un gesto político menor, sino un bloqueo con consecuencias económicas muy reales que acaban pagando los vecinos.
El PSOE ha votado en contra de una gestión económica que, según los socialistas, evidencia una "deriva económica" con una caída de la inversión y un aumento del periodo medio de pago a proveedores. El Grupo Municipal Socialista ha señalado que la Cuenta General refleja una situación preocupante, con casi 50 millones de euros sin gastar del presupuesto ordinario, una acumulación de deuda en la cuenta 413 que duplica la del ejercicio anterior y un incremento del periodo medio de pago a proveedores, que en el Organismo Autónomo Ciudad Deportiva ha pasado de poco más de un día a 31,4 días. Los socialistas han denunciado que el discurso del equipo de gobierno es contradictorio: mientras aseguran a las entidades sociales que no tienen dinero, cada año dejan de gastar más millones de euros del presupuesto municipal.
El PSOE ha criticado la pérdida de prioridad presupuestaria en políticas públicas esenciales, con descensos significativos en fomento del empleo (33%), vivienda (48,91%), cultura (7,26%), salud (5,73%), mayores (6%) y conservación de edificios (2,6%), y ha argumentado que estos datos revelan una falta de proyecto de ciudad. Los socialistas han recordado que el Organismo Autónomo Ciudad Deportiva, presidido por el portavoz de VOX, Víctor Acosta, presenta señales preocupantes de falta de gestión, y han criticado que el equipo de gobierno mantenga a Acosta en la presidencia a pesar de la mala gestión. El portavoz del PSOE, Javier Rodríguez Palacios, ha cuestionado que el equipo de gobierno pida apoyo a otros grupos políticos cuando ni siquiera ellos se ponen de acuerdo en su propia gestión, y ha concluido que "no podemos respaldar su gestión económica".
La votación en contra de la Cuenta General por parte del PSOE y la ausencia de apoyo de VOX al equipo de gobierno evidencian las tensiones internas en la coalición de PP y VOX, que el PSOE ha calificado de "equipo de gobierno roto". Los socialistas han instado al gobierno municipal a dejar de "dar este espectáculo diario" y a ponerse a gestionar Alcalá como la ciudad merece, y han advertido de que la falta de rigor, planificación y responsabilidad en la gestión económica está perjudicando a la ciudadanía. La oposición ha anunciado que continuará fiscalizando la gestión del equipo de gobierno y exigiendo una mayor transparencia y responsabilidad en el uso de los recursos públicos. |