Continúa la alerta roja en los ríos Jarama, Henares y Alberche
La presa de El Villar se encuentra actualmente en una situación crítica, ya que está desembalsando 70 metros cúbicos de agua por segundo. Este desembalse es necesario debido a que la presa ha superado su capacidad máxima, lo que representa un riesgo significativo de inundaciones. La situación es alarmante, ya que El Villar es una de las principales infraestructuras de almacenamiento de agua en la región.
Además de El Villar, otros siete embalses en la Comunidad de Madrid también están llevando a cabo desembalses. Esta acción se realiza como medida preventiva para mitigar el riesgo de inundaciones que podrían resultar de las intensas lluvias que se han registrado en la zona. El objetivo es mantener la seguridad hidrológica en la región, asegurando que los niveles de agua en los embalses no alcancen límites peligrosos.
El consejero Miguel Ángel García Martín ha informado que, en general, los 13 embalses que gestiona Canal de Isabel II para el abastecimiento de agua en la Comunidad de Madrid están al 82% de su capacidad. Sin embargo, es importante destacar que la presa de El Villar es una excepción, ya que ha superado su límite de capacidad y, por ende, requiere medidas de desembalse urgentes.
El agua que se está desembalsando en El Villar se dirige hacia la presa de El Atazar, que se encuentra en una posición más baja. Esta transferencia de agua es parte de la estrategia para manejar los niveles de agua y evitar desbordamientos en la región.
En cuanto a los ríos de la Comunidad de Madrid, se ha declarado un nivel rojo de alerta por crecidas en varios de ellos. Los ríos Henares, en Alcalá, y Alberche, en Aldea del Fresno, están bajo vigilancia debido a sus niveles elevados. Sin embargo, el río más crítico en este momento es el río Jarama, que presenta un alto riesgo de inundaciones y desbordamientos en varios puntos.
Las autoridades han instado a la población a mantener la máxima vigilancia en las áreas cercanas a estos ríos y a tomar precauciones adecuadas para garantizar su seguridad. La situación requiere atención constante, dado el potencial de que las condiciones climáticas continúen afectando los niveles de agua en la región.
Ocho presas del Canal de Isabel II están actualmente en proceso de desembalsar agua. Esta acción se lleva a cabo con el objetivo de garantizar el espacio de reserva necesario para futuras lluvias o el deshielo que podría producirse debido a la borrasca denominada 'Marta'. La Comunidad de Madrid ha decidido extremar la vigilancia ante esta situación meteorológica, lo que ha sido confirmado por Miguel Ángel García Martín, portavoz del Ejecutivo regional y consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local.
La decisión de desembalsar agua se toma como una medida preventiva para evitar desbordamientos y asegurar que las infraestructuras hídricas puedan manejar el aumento de caudal que podría resultar de las precipitaciones esperadas. Esta estrategia es parte de un enfoque más amplio para gestionar los recursos hídricos de la región durante condiciones climáticas adversas.
La Comunidad de Madrid ha emitido un aviso amarillo por nevadas, así como avisos rojos debido al riesgo de desbordamiento de los ríos Jarama, Alberche y Henares. García Martín ha indicado que se anticipan lluvias y nevadas, especialmente en áreas por encima de los mil metros de altitud. En este contexto, ha instado a la población a extremar la precaución, especialmente a aquellos que planean conducir durante este fin de semana.
El consejero ha enfatizado la importancia de la precaución en las carreteras, dado que las condiciones meteorológicas pueden afectar la seguridad vial. Se recomienda a los ciudadanos que estén atentos a las actualizaciones meteorológicas y sigan las indicaciones de las autoridades.
La Comunidad de Madrid ha activado el nivel 0 de su Plan de Inclemencias Invernales, así como el Plan de Inundaciones (Inuncam). Este despliegue incluye la movilización de "todo el cuerpo de Agentes Forestales" que están monitorizando los ríos para poder alertar sobre cualquier incidencia que pueda surgir debido a las condiciones climáticas adversas.
Para garantizar la seguridad y el mantenimiento de las vías, se han desplegado más de 80 máquinas quitanieves en la región. Además, más de 170 personas están trabajando activamente para minimizar los riesgos asociados a la nieve y las inundaciones, asegurando que las carreteras permanezcan transitables y seguras.
Aldea del Fresno se encuentra en estado de alerta roja debido a la crecida del río Alberche. Esta situación ha generado preocupación entre los vecinos, quienes no pueden olvidar la devastadora experiencia vivida durante la última crecida, ocurrida hace tres años durante una DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos).
Las autoridades locales están vigilando de cerca los cauces del río Alberche, dado que la cuenca hidrográfica del Tajo ha anunciado el desembalse de varias presas que alimentan este río, entre ellas las presas de San Juan y Picadas. Este desembalse es una medida preventiva que busca mitigar el riesgo de inundaciones, pero también genera inquietud entre los residentes.
Los habitantes de Aldea del Fresno recuerdan con temor la tragedia que ocurrió en octubre de 2023, lo que aumenta la tensión ante la posibilidad de nuevas crecidas. La memoria de aquellos eventos catastróficos se mantiene viva en la comunidad, lo que contribuye a la ansiedad colectiva. Para la tarde de hoy, se prevén más lluvias en la región. Aunque, hasta el momento, el caudal del Alberche se mantiene dentro de los parámetros normales. Sin embargo, la evolución de las condiciones meteorológicas es incierta, lo que genera un ambiente de expectación y preocupación.
La Comunidad de Madrid celebra el 5º aniversario del Equipo de Respuesta Logística Inmediata de Voluntarios de Protección Civil (ERIVE), el cuerpo de voluntarios regional especializado en atención inmediata a la población ante grandes emergencias. Es el único de estas características que funciona en España e integra a personal de distintas agrupaciones bajo un mismo mando para apoyar al resto de servicios de seguridad y emergencias.
El consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, Carlos Novillo, ha visitado su sede, ubicada en el Instituto de Formación Integral en Seguridad y Emergencias del Ejecutivo autonómico, y también su almacén. Además, ha supervisado los nuevos vehículos y recursos materiales para el desempeño de las labores de esta unidad, y ha valorado su entrega y operatividad.
Este equipo cuenta con todoterrenos equipados con palas y dispensadores de sal para actuar en zonas nevadas, una ambulancia, tres vehículos logísticos, herramientas específicas para intervenciones en inundaciones, torres de iluminación portátil y carpas destinadas a la instalación de puestos de mando avanzados, espacios de avituallamiento o atención a afectados.
El ERIVE está conformado por más de 100 personas de 49 agrupaciones. Nació en octubre de 2020, tras la crisis sanitaria del Covid-19 que puso de manifiesto la necesidad de disponer de una unidad de respuesta propia, capaz de movilizarse en el plazo máximo de una hora ante una situación extrema. Este se activó por primera vez en enero de 2021, con motivo de la borrasca Filomena.
Durante estos cinco años, el equipo ha realizado un total de 27.956 horas de servicio. Funciona bajo la coordinación de la Agencia de Seguridad y Emergencias Madrid 112 (ASEM112), para ofrecer apoyo logístico a los profesionales en tareas de intervención, tanto ante la activación de los planes de protección civil como frente a emergencias ordinarias o extraordinarias.
Asimismo, este cuerpo colabora en evacuaciones y organización de albergues, ofrece primeros auxilios sanitarios, ayuda en los dispositivos de búsqueda de personas desaparecidas y en la atención ante inclemencias meteorológicas. Para ello, los voluntarios deben superar un curso de formación específico que les permita conocer el desarrollo de todas estas actuaciones.
El ERIVE cuenta con un dispositivo preventivo en la Sierra en días de gran afluencia de visitantes para facilitar el acceso en transporte público, ofrecer asistencia sanitaria a posibles accidentados o ayudar en la limpieza de nieve de las vías. Durante la borrasca Filomena, sus miembros repartieron mantas y comida a los conductores atrapados en las carreteras y a las personas alojadas en albergues provisionales. También transportaron vacunas a los hospitales desde los centros logísticos.
Su intervención ha sido fundamental en otras grandes emergencias, como las inundaciones sufridas en la región en septiembre de 2023, la DANA de Valencia en 2024 o la activación del Plan Especial de Protección Civil ante Inundaciones (INUNCAM) entre marzo y abril de 2025.
Además, han colaborado en la recogida de ayuda humanitaria con motivo de la guerra de Ucrania o el terremoto de Turquía. También han participado en el apoyo logístico al Cuerpo de Bomberos regional y al de Agentes Forestales ante incendios de vegetación o industriales, así como en la búsqueda de personas extraviadas o desaparecidas, en campañas de vigilancia de zonas de baño o en simulacros de emergencia con distintos organismos, entre otros operativos. |