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Los contrataban para hacer un vídeo musical, y les atracaban cuando acudían
La Policía Nacional, en colaboración con los Mossos d'Esquadra, ha desarticulado una organización criminal con base en Madrid que se dedicaba a realizar robos con violencia e intimidación a creadores de contenido digital, especialmente involucrados en la producción de videoclips musicales, con un modus operandi que incluía el alquiler de inmuebles para las grabaciones y el uso de pasamontañas o cascos de moto para ocultar su identidad. Los delincuentes contactaban a técnicos de cámaras a través de redes sociales haciéndose pasar por clientes, y una vez en el interior del edificio, dos cómplices disfrazados exhibían armas de fuego y armas blancas para amedrentar a la víctima.
En al menos un caso, se agredió físicamente a una persona para robarle su equipo de trabajo, incluyendo cámaras de video y fotográficas, y se forzó a las víctimas a proporcionar acceso a sus teléfonos y cuentas bancarias, con un perjuicio económico estimado en más de 70.000 euros. La operación culminó con tres registros en Madrid, Fuenlabrada y A Coruña, donde se intervinieron 13 kilos de hachís, más de 20.000 euros en efectivo, ropa utilizada para ocultar su apariencia, una decena de teléfonos móviles, un defensa eléctrica y un automóvil utilizado para cometer los delitos.
Se detuvo a cuatro personas en Madrid y A Coruña, acusadas de pertenencia a organización criminal, robo con violencia, detención ilegal, secuestro y lesiones, con prisión provisional para los dos líderes de la organización. La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones, en una operación que subraya la colaboración entre cuerpos policiales en la lucha contra el crimen organizado. |