Se alcanzó una temperatura media de casi 23 grados
España ha registrado un hito significativo en temperaturas extremas durante la segunda ola de calor del verano, del 5 al 9 de julio, alcanzando una temperatura media de 22,87 grados Celsius a unos 1.500 metros de altitud, marcando el día más caluroso desde al menos 1940, superando el récord anterior de 22,33 grados establecido el 11 de agosto de 2025. Durante este periodo, 38 provincias experimentaron temperaturas superiores a los 40 grados, estableciendo cinco récords históricos, dos de ellos centenarios en Barcelona.
El fenómeno afectó también a las noches, con una "noche infernal" en Gran Canaria donde las temperaturas no bajaron de los 30 grados, y 18 provincias experimentaron noches tórridas con temperaturas superiores a 25 grados. El 39% de las estaciones de la Aemet reportaron noches tropicales con temperaturas superiores a 20 grados.
La ola de calor desencadenó incendios forestales devastadores que consumieron más de 300.000 hectáreas, afectando especialmente a Galicia, Castilla y León y Extremadura, que concentraron el 97% de la superficie quemada. La Aemet ha subrayado la importancia de estos datos, que reflejan un cambio significativo en las condiciones climáticas del país.
El mes de julio de 2026 se ha registrado como el más cálido de la serie histórica en España, con una temperatura media de 25,7ºC que superó en 2,6ºC el promedio normal y empató con julio de 2022, y también fue el más seco, con precipitaciones que alcanzaron solo 4,6 l/m², un 26% del valor normal. Durante la mayor parte del mes, las temperaturas fueron excepcionalmente altas, con anomalías significativas en áreas del norte como Navarra y Aragón, donde superaron los 5ºC por encima de lo normal.
Aproximadamente una de cada tres estaciones de la red principal reportó la temperatura media mensual más alta de su serie histórica, y en una de cada seis estaciones se registraron récords en las medias de temperaturas máximas y mínimas. Los valores más extremos incluyeron 44,2ºC en Murcia el 23 de julio y 43,9ºC en Granada el 22 de julio.
La mayoría de la Península experimentó condiciones secas o muy secas, con el valle del Ebro y Cataluña como las áreas más afectadas. Santiago de Compostela registró la precipitación diaria más significativa con 51,8 l/m² el 11 de julio. Estos datos reflejan una tendencia preocupante en el clima, con un aumento notable en las temperaturas y una disminución significativa en las precipitaciones. |