El tiempo, inestable, dificultó cumplir con la tradición
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, acompañado por el jefe de Estado Mayor del Ejército de la Defensa, Teodoro López Calderón, encabezó el solemne izado en los Jardines del Descubrimiento de la Plaza de Colón con el que comenzaba la celebración del Día de San Isidro. El acto comenzó con la interpretación del himno nacional por la Unidad de Música del Ejército de Tierra. Tras el izado de la bandera, una compañía mixta compuesta por una escuadra de gastadores, la unidad de música y secciones representativas del Ejército de Tierra, la Armada, el Ejército del Aire y del Espacio y la Guardia Civil realizó un desfile en honor a la festividad del patrón de Madrid.
Entre las autoridades presentes estaban la vicealcaldesa Inma Sanz, miembros del equipo de Gobierno y portavoces de los diferentes grupos municipales. También acudió Javier Ortega-Smith, portavoz de Vox en el Ayuntamiento, acompañado por Ignacio Ansaldo y Carla Toscano, ambos ediles expulsados del partido.
Ortega-Smith aprovechó la ocasión para lanzar un mensaje al patrón de Madrid. Pidió a San Isidro ayuda para mantener los principios y valores esenciales en política, y criticó a quienes ven la política como un "modus vivendi". También se refirió a su situación legal y la de sus compañeros expulsados, asegurando que están en un proceso judicial que requiere tiempo y que lucharán contra lo que consideran arbitrariedades dentro de Vox.
Sobre las elecciones andaluzas, Ortega-Smith recordó que Vox fue clave en 2018 para sacar al PSOE del gobierno andaluz tras 38 años, pero expresó preocupación por la situación actual del partido y admitió la necesidad de autocrítica si los resultados no son favorables.
Reyes Maroto, portavoz del PSOE, criticó la visión optimista del alcalde Almeida, que ha asegurado que Madrid "vive su mejor momento". Para Maroto, esa afirmación es engañosa. Señaló la situación de los jóvenes que no pueden emanciparse, de las familias "ahogadas" por la crisis de vivienda y los pisos turísticos ilegales. Reivindicó un Madrid que ofrezca oportunidades, vivienda asequible y servicios públicos de calidad. También se dirigió a las familias que luchan por plazas en escuelas infantiles, residencias o centros de mayores, e hizo un llamamiento a la inclusión de las personas migrantes. "Madrid no es una ciudad racista ni xenófoba", dijo. Cerró con un recuerdo emocionado a su padre, fallecido recientemente.
Rita Maestre, portavoz de Más Madrid, defendió desde el Palacio de Cibeles un modelo de ciudad "popular, alegre y castizo" pero abierto a todos los acentos y apellidos. Criticó directamente a la extrema derecha por elaborar, según ella, "listas negras" que analizan los apellidos de quienes solicitan acceso a servicios públicos como escuelas infantiles. Defendió que en Madrid nunca ha sido necesario tener "ocho apellidos madrileños" para disfrutar de la ciudadanía plena. "Ningún niño que se vista con el traje popular es cuestionado sobre el origen de sus padres", subrayó.
Isabel Moñino, portavoz de Vox en la Asamblea de Madrid, reivindicó desde otra posición el "orgullo de pertenencia". Criticó las políticas que intentan "vender" la capital a intereses extranjeros y defendió un Madrid que no nació para ser "una franquicia global". Habló del "Madrid de las familias", "el Madrid de siempre", "el Madrid de las verbenas". Para Moñino, Madrid es un "hogar" para los residentes actuales y futuros, y rechazó las políticas que promueven una "España global" sin "identidad ni alma".
Francisco Martín Aguirre, durante la Eucaristía en la Colegiata de San Isidro, instó a los asistentes a reflexionar sobre su papel en la sociedad y criticó la hipocresía de quienes van a misa pero ponen obstáculos a los más vulnerables. El delegado del Gobierno en Madrid fue directo. Preguntó a los fieles si su compromiso religioso se traduce en un compromiso social genuino. Señaló explícitamente a quienes, tras asistir a la Eucaristía, continúan "boicoteando el proceso de regularización" de inmigrantes y poniendo obstáculos a los menores más vulnerables. También mencionó a quienes permanecen en silencio frente a la violencia machista.
Martín Aguirre afirmó que un cambio en la mentalidad de esas personas sería "una magnífica noticia". Su mensaje, inusualmente directo para un acto religioso, buscaba tender un puente entre la fe y la acción social, y recordó que los valores que predica la Iglesia no pueden quedarse en los muros del templo.
La Galería de Cristal del Palacio de Cibeles acogió la ceremonia de entrega de las Medallas de Honor con motivo de San Isidro, con la presencia de la presidenta regional y de los exalcaldes del PP. El alcalde Martínez-Almeida presidió el acto junto a Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid. También asistieron los exalcaldes Ana Botella, Alberto Ruiz-Gallardón y José María Álvarez del Manzano. La ceremonia estuvo amenizada por Rubén Pozo y DJ Nano, que interpretaron versiones de canciones emblemáticas de Madrid.
Almeida definió Madrid como un "lugar de concordia" en tiempos de incertidumbre, y subrayó la responsabilidad de la ciudad de acoger a todos sus habitantes. Renovó el compromiso de Madrid con el conjunto de España y aseguró que la esperanza de la ciudad no es ciega, sino que se basa en la estabilidad, la unidad y el respeto a las instituciones. Tuvo también un recuerdo para la Corona, a la que definió como "garantía de continuidad", y citó explícitamente al rey Felipe VI y a la princesa Leonor.
El alcalde reflexionó sobre la identidad de Madrid: a diferencia de otras capitales europeas con santos célebres o figuras históricas, Madrid tiene como patrón a un humilde labrador. Y recordó que Madrid sigue siendo la única capital europea que se llama a sí misma "villa", lo que para él refleja una forma de entender la convivencia basada en la cercanía, la sencillez y la voluntad de paz frente a la solemnidad y el enfrentamiento.
Óscar López describió la gestión de Ayuso como un "circo" y se refirió al "montaje" que, según él, la presidenta ha creado en la Plaza de Sol. Sobre el viaje institucional de Ayuso a México, López respondió a las denuncias de la presidenta sobre un supuesto "guateque de ultraizquierda" y un "boicot orquestado desde el Gobierno". Aseguró que la verdadera distracción es la propia Ayuso y su estilo de gobernar, más pendiente del espectáculo que de la gestión.
López quiso reivindicar San Isidro como una fiesta de todos los madrileños, y bromeó con que él prefiere bailar chotis frente a las rancheras que, según dijo, serían del agrado de Ayuso. Calificó mayo como "el mayo del ridículo" de la presidenta y proyectó un optimismo de cara al futuro: "El próximo mayo será el del cambio en Madrid".
Mónica García, desde la pradera de San Isidro, criticó la ausencia de Ayuso en los actos conmemorativos. Con ironía, sugirió que la presidenta prefiere destinos como Cancún a participar en las festividades madrileñas. La ministra de Sanidad también se refirió al viaje a México y señaló que, mientras Ayuso estaba fuera, el gobierno regional tenía que gestionar una crisis por el Hantavirus. Acusó a Ayuso de intentar "polemizar" y "romper las relaciones institucionales y diplomáticas" con México. "Parece que no sabe hacer otra cosa que generar discordia", concluyó.
El primer gran día musical de las Fiestas de San Isidro, organizado por el Área de Cultura, Turismo y Deporte, convirtió La Pradera, los Jardines de Las Vistillas, la Plaza Mayor y el Matadero en espacios de celebración masiva.
La Pradera arrancó con la banda Vicente Calderón, conocida por su humor e ironía. Le siguió Rubén Pozo, exintegrante de Pereza, acompañado por Los Chicos de la Curva, que presentó temas de su disco "50town" con una mezcla de madurez sonora y espíritu rockero. La jornada se alargó hasta la madrugada con una sesión de la DJ Fernanda Arrau, que transformó La Pradera en una pista de baile al aire libre con música electrónica y ritmos contemporáneos.
En los Jardines de Las Vistillas, la propuesta "El Nuevo Madriz" fusionó tradición y sonidos actuales con sets de DJ Ruptura y Pablito Tedeka. Actuaron también Rebe, con su pop experimental y estética onírica, y Hens, una de las voces más representativas de la nueva ola del pop-rock español, que conectó con el público generacional.
La Plaza Mayor acogió el gran concierto por el 60 aniversario de LOS40. Durante cuatro horas, Miguel Ríos, Alejo Stivel, Sole Giménez, The Refrescos, Celtas Cortos, OBK, Amistades Peligrosas, Marilia, Nena Daconte y DePol repasaron los grandes éxitos de la historia de la música española.
El Matadero se transformó en una gran verbena. Comenzó con el ambiente castizo del organillero y el baile de la Federación de Grupos Tradicionales Madrileños. La Orquesta Nuevo Versalles animó la noche con un repertorio festivo y participativo. Además, se inauguró el Teatro de Autómatas, un recorrido por escenas costumbristas y cabareteras a través de figuras mecánicas en movimiento, que combina artesanía y tecnología.
La plaza de toros de Las Ventas acogió la tradicional corrida en honor al patrón con reses de la ganadería de El Torero y los matadores Fernando Adrián, Diego Urdiales y Fortes. El consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, Carlos Novillo, presente en el evento, destacó el creciente interés de los jóvenes por la tauromaquia. "Cada vez están más involucrados", afirmó. Novillo subrayó el compromiso de la Comunidad de Madrid para apoyar y promover este arte, que consideró parte integral de la cultura española y protegido por la ley como patrimonio de todos los españoles.
La Feria de San Isidro se extiende a lo largo de mayo con un total de 21 corridas de toros, tres novilladas y dos festejos de rejones. Culmina con la corrida In memoriam y la Beneficencia. Además de los festejos taurinos, la feria incluye exposiciones y coloquios que buscan fomentar un mayor entendimiento de la tauromaquia como arte.
En el mismo marco de Las Ventas, se celebró un emotivo homenaje al torero de Linares Curro Vázquez, Manuel Francisco Vázquez Ruano. El consejero Carlos Novillo participó en un coloquio sobre su carrera. Durante la ceremonia se descubrió un azulejo en los bajos del tendido 1, junto a los de otros grandes toreros como Dámaso González, Andrés Hernando y José María Manzanares (padre). Curro Vázquez suma más de 80 paseíllos en Las Ventas y este año ha obtenido el Premio Nacional de Tauromaquia por su actuación del 12 de octubre. |