22
Mar
2026
Los vecinos del Barrio del Castillo denuncian que la reunión con el alcalde no fue como se ha contado Imprimir
TorreNews - Sociedad Torrejón
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Foto cedida por Ayuntamiento de TorrejónExplican que no hay cambios reales en el proyecto y anuncian nuevas protestas

Cualquiera que conozca el funcionamiento del gobierno local de Torrejón sabe que sus comunicados hay que ponerlos, como mínimo, en cuarentena. Y lo ocurrido con la reunión entre el alcalde y los vecinos del Barrio del Castillo no ha sido una excepción. Apenas horas después de que el Ayuntamiento difundiera su versión oficial, los propios residentes salieron al paso para desmentir buena parte de lo contado: la reunión no fue tan pacífica como se describió, el tono distó de ser el de un diálogo abierto y, sobre todo, la propuesta del gobierno local sigue siendo esencialmente la misma que ya estaba sobre la mesa. Sin cambios significativos. Sin voluntad real de modificar un trazado que amenaza con dejar la carretera a escasos metros de sus viviendas. Todo apunta a que la lucha, lejos de concluir, continuará.

La lucha vecinal contra la construcción de la Ronda Sur en Torrejón de Ardoz ha vivido nuevos capítulos en los últimos meses, con movilizaciones, recogida de firmas y un creciente malestar entre los residentes del Barrio del Castillo. Lo que comenzó como una preocupación por el impacto acústico y estructural de una carretera que pasará a escasos metros de sus viviendas se ha convertido en un conflicto institucional que enfrenta a los vecinos con el Ayuntamiento, gobernado por el PP con mayoría absoluta.

La Ronda Sur es una infraestructura viaria impulsada por el Ayuntamiento de Torrejón para conectar los polígonos industriales de Casablanca y Los Almendros con la M-45, desviando el tráfico pesado del centro urbano. La tercera y última fase, que supone una inversión de 9,29 millones de euros y un tramo de 995 metros, discurre junto al Barrio del Castillo, con un carril que pasará a tan solo 12 metros —según los vecinos, 11— de algunas viviendas.

Los residentes denunciaron desde el principio que la obra generaría un aumento insoportable del ruido y pondría en riesgo la estabilidad de sus casas. La situación se agravó con la aparición de grietas en la vivienda de Matilde Domínguez, de 87 años, residente en el barrio durante más de seis décadas. Su hija, Mati Oropesa, denunció que el Ayuntamiento les había informado de que no era viable modificar el trazado y que no obtenían respuestas sobre los daños.

La respuesta de los vecinos no se hizo esperar. La asociación vecinal Barrio del Castillo puso en marcha una recogida de firmas que rozó las 900 rúbricas y organizó varias concentraciones. La primera tuvo lugar a las puertas del Ayuntamiento bajo la lluvia; después, una toma simbólica de la Plaza Mayor en una soleada mañana de domingo; y finalmente, una manifestación con chalecos amarillos y naranjas que recorrió la Avenida de la Constitución y la Calle Enmedio hasta la Plaza Mayor, convirtiéndose en un poderoso símbolo de la resistencia vecinal.

El PSOE de Torrejón, con su portavoz Javier Castillo a la cabeza, se volcó con la causa. Castillo visitó el barrio, comprobó el tamaño de las grietas y registró un escrito dirigido al alcalde exigiendo inspecciones urgentes y monitorización semanal de los daños. En el Pleno de noviembre, el PSOE presentó una moción que fue enmendada por el PP, aprobándose la contratación de una empresa externa para elaborar un informe sobre las causas de las grietas. Sin embargo, los vecinos denunciaron que dos semanas después del acuerdo plenario, el Ayuntamiento no se había puesto en contacto con ellos ni para inspeccionar las viviendas ni para explorar las prometidas modificaciones del trazado.

El pasado sábado, el alcalde, Alejandro Navarro Prieto, se reunió con los vecinos —acompañado del ingeniero municipal y un responsable de la empresa constructora— para anunciar modificaciones en el proyecto: aumento de las pantallas acústicas y creación de una zona arbolada entre la carretera y el barrio. Además, según el Ayuntamiento, se comprometió a estudiar nuevas medidas para disminuir aún más la afección acústica.

Sin embargo, la Asociación Vecinal del Barrio del Castillo ha respondido con un comunicado en el que denuncia la "tergiversación de los hechos y la falta de respeto hacia nuestros vecinos y vecinas". Según los residentes:

- **No es cierto** que el alcalde se haya reunido con los vecinos en múltiples ocasiones. Sí ha habido contacto con representantes, pero nunca una reunión abierta y real con los vecinos en los términos trasladados a la opinión pública.

- **No es cierto** que se vaya a modificar ni un milímetro el trazado actual. El proyecto sigue pasando a tan solo 11 metros de algunas viviendas, generando un grave problema de contaminación acústica y ambiental.

- **Las pantallas acústicas no son una concesión**: son una obligación legal, y el propio proyecto reconoce que serán insuficientes. Tampoco existe compromiso firme sobre barreras vegetales, solo la promesa de estudiar su viabilidad.

- **El tono de la reunión** no fue amable y dialogante. Los vecinos están enfadados y cansados de la falta de atención hacia un barrio que lleva más de 70 años formando parte de Torrejón.

- **El proyecto incumple la normativa acústica vigente** según los datos que los vecinos vienen advirtiendo desde hace meses. "No se trata de una opinión, sino de una realidad que quedará acreditada en cuanto se realicen las mediciones reales exigibles", señala el comunicado.

Los vecinos reclaman que se les ofrezcan las mismas medidas de mitigación del ruido que se han implementado en otros tramos de la Ronda Sur, donde se han construido taludes naturales antirruido y paseos peatonales con terreno naturalizado, en lugar del muro de acero galvanizado que se ha instalado junto a sus viviendas.

La asamblea del sábado, concluyen los vecinos, "no fue una foto ni un acto político. Fue el resultado de un año entero de protestas, de movilización y de lucha. Fue la demostración de que este barrio está vivo, organizado y dispuesto a seguir defendiendo lo suyo". Con el lema "No es calle, es carretera", los residentes del Barrio del Castillo advierten que sus demandas siguen plenamente vigentes y que continuarán movilizándose hasta que se garantice su seguridad, su salud y su calidad de vida.