La pregonera reivindicó el pasado común de la Hermandad del Rocío y la Casa de Andalucía
Habíamos visto pregones cantados, recitados, algunos con un papel muy relevante del coro y otros mucho más sobrios. Pero hasta ahora nunca había ocurrido lo que pasó en el trigésimo primer pregón rociero de Torrejón. Soledad Casado estuvo arropada durante todo su discurso por el sonido del tamboril y la flauta. Y había una razón para ello: los músicos eran su hija y su nieta, lo que permitió reunir a tres generaciones sobre el escenario de la Casa de la Cultura.
Fue el momento simbólico de un pregón algo más corto de lo habitual, que reivindicaba el pasado común de la Hermandad del Rocío y la Casa de Andalucía. La pregonera desveló que el germen de la Hermandad del Rocío en Torrejón surgió antes incluso de la reunión fundacional de las familias (de la que el año que viene se cumplirán 35 años). La idea de crear una hermandad rociera en la ciudad partió del director del coro Marisma de la Casa de Andalucía y de la Hermandad del Rocío de Madrid, que a la postre se convertiría en la madrina de los torrejoneros en su camino para convertirse en hermandad filial.
Soledad Casado, que lleva el número 15 de la Hermandad, buceó en la historia, los orígenes y la devoción rociera en Torrejón. Recordó aquella reunión fundacional, la primera sede en la calle Almendro, la primera romería (que no se pudo celebrar en las calles de Torrejón y se trasladó hasta Alcalá), la elaboración del Simpecado y la carreta, y por fin la primera salida de romeros por las calles de Torrejón.
Casado ha vivido toda la historia de la Hermandad y ha comprobado cómo ha ido creciendo desde aquel proyecto que se concretaba en 1992. Como muestra, un botón: Soledad Casado ya fue pregonera en 2008, ofreciendo un pregón muy diferente, no tanto por el contenido como sobre todo por el continente. Por aquel entonces, los pregones se celebraban en la iglesia de San Juan Evangelista, en actos más o menos íntimos destinados solo a los hermanos, y su repercusión pública era escasa. Hoy, los pregones se celebran en plena Casa de la Cultura, que ayer se llenó para disfrutar del discurso.
La pregonera ofreció un discurso mucho más didáctico de lo habitual. Repasó la historia de la devoción rociera, contando cómo una imagen de la Virgen de los Remedios se acabó convirtiendo en la patrona de Almonte y protagonista de una de las romerías más importantes del mundo. Habló de los orígenes del Coto de Doñana y contó la historia del camino de los Tarajales, recuperado justo en el año en que los torrejoneros se estrenaban como hermandad filial, siendo la suya una de las carretas que inauguró el recuperado camino histórico. Y recordó que 2026 es año de Rocío Chico, por lo que después de la romería del lunes de Pentecostés habrá otra procesión rociera, esta vez en dirección a Almonte en pleno verano.
El grueso del discurso de Soledad Casado estuvo en Torrejón. La pregonera recordó los actos que componen la semana del Rocío, que comienzan oficiosamente con la entrega de pastas entre los pregoneros entrante y saliente, y de forma oficial con el pregón pronunciado este domingo. Después llegarán los triduos, la salida de romeros en Torrejón, el rosario nocturno, la misa de romeros en el Recinto Ferial, el regreso por las calles de Torrejón el domingo por la noche, el viaje hasta Almonte, el camino propiamente dicho, la presentación ante la Virgen, la misa de romeros en la aldea del Rocío, el Rosario de Pentecostés y la procesión de la Virgen del Rocío con la adoración del Simpecado a la imagen de la Virgen rociera. Un larguísimo camino que comenzaba este domingo y se prolongará hasta finales de mayo.
La pregonera no estuvo sola. Su presentador también sabe lo que es cantar las glorias rocieras, pues fue pregonero hace unos años. Salvador Guardiá anunció lo que está por vivir la Hermandad en las próximas semanas antes de presentar a la pregonera, en un emotivo discurso en el que habló directamente con el Simpecado. Tras una larga lista de agradecimientos por parte de la Presidenta de la Hermandad del Rocío, el pregón terminó como manda la tradición con la entrega de placas a los hermanos que llevan 25 años en la Hermandad rociera. El acto sirvió de preludio para una larga programación que se extenderá durante casi mes y medio por las calles de Torrejón y por las marismas de Huelva.