Acogida y Encuentro celebró su décimo aniversario con una Gala muy emotiva
Diez años no se cumplen todos los días, aunque el comedor solidario de Torrejón lleva casi veinte años entre los torrejoneros. Y por eso había que celebrarlo a lo grande. La Casa de la Cultura de Torrejón acogió el pasado viernes 29 de mayo la gala del décimo aniversario de la creación de la Asociación Acogida y Encuentro que gestiona el Comedor Solidario. Una tarde cargada de emociones, con el sol de junio como compañero de viaje.
A eso de las 19:30 horas, el salón de actos abrió sus puertas para celebrar una gala muy especial que, entre otras cosas, repasó la historia del comedor desde que allá por 2007 los Romeros del Rosario iniciasen un pequeño proyecto para dar desayunos y comidas, que crecería en 2012 para convertirse en el centro de Acogida y Encuentro. Su siguiente hito, y probablemente el más importante, se produjo hace diez años, cuando los voluntarios y trabajadores se constituyeron como asociación, suponiendo el nacimiento oficial del comedor solidario.
En esta historia, Fuensanta Meléndez tiene mucho que decir. No en vano, ella fue una de las fundadoras y la verdadera alma mater del proyecto. Religiosa del Sagrado Corazón de Jesús, puso en marcha el comedor en 2011 y desde entonces ha sido el pilar sobre el que se sostiene todo. Por eso no es de extrañar que la Asociación haya decidido ponerle su nombre al centro de acogida y encuentro con el voto casi unánime de la Junta Directiva, pues la propia Fuensanta votó en contra. La gran sorpresa de la gala fue el anuncio de que el espacio pasará a llamarse "Centro de Acogida y Encuentro Fuensanta Meléndez".
Pero no solo de recuerdos vivió la gala. También hubo tiempo para el arte. El grupo de teatro representó uno de los sketches de la obra que estrenaron hace unos años en las tablas de la misma Casa de la Cultura; y otro de los usuarios compartió escenario con su hija para cantar a Nino Bravo, en un recuerdo a los que ya no están. Los discursos del alcalde, Alejandro Navarro; del presidente de la Asociación, Manuel Cruz; y de la directora del centro, Margarita Villa, fueron llenando un evento de casi hora y media que terminaba con las palabras de la propia Fuensanta y de otro de los responsables del crecimiento del comedor: el padre Ángel Román, hoy obispo de Albacete.
El padre Ángel repetía las palabras que dedicaba a Fuensanta tan solo una semana antes, cuando ambos recibían la medalla Pro Ecclesia Complutensis, la máxima distinción que concede el obispado de Alcalá. La ceremonia, celebrada el 22 de mayo en la parroquia de Nuestra Señora del Rosario, estuvo llena de emoción y gratitud. El obispo de Alcalá, Antonio Prieto, reconoció así la valiosa colaboración de dos personas que han consagrado su vida a servir a la Iglesia de Torrejón. Ángel Román, que conoce a Fuensanta desde que era un alumno seminarista adolescente, le dirigió unas palabras llenas de cariño y admiración por todo lo que ha aportado.
Y así, con la emoción como compañera de viaje y la historia del comedor de telón de fondo, se fue completando un evento de celebración que se produce en un momento de incertidumbre. A pesar de la ayuda recibida dos días antes, el futuro del comedor sigue siendo incierto. El Ayuntamiento de Torrejón les concedía un adelanto de la subvención de 38.000 euros que se suma a otra ayuda anterior de 117.000 euros, alcanzando un total de 155.000 euros. Sin embargo, la continuidad del servicio a largo plazo depende de que la Comunidad de Madrid resuelva en otoño si les concede la subvención que mantendría vivo el comedor solidario, que lleva meses en riesgo.
La gala del décimo aniversario no fue solo un homenaje al pasado, sino también un recordatorio de que el trabajo de la Asociación Comedor Solidario, que atiende a 250 personas al día, sigue siendo más necesario que nunca. Porque, como dice su fundadora, "es muy importante dar de comer, pero más importante todavía es ayudarles a rehacerse como personas, que recobren su dignidad".