20
Mar
2026
Utilizaban indigentes para comprar coches de lujo y revenderlos en Europa Imprimir
Zona Este - Sureste
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Foto cedida por Policía Nacional

La banda operaba desde Ciempozuelos

Agentes de la Policía Nacional han desarticulado una compleja organización criminal dedicada a la compra fraudulenta de vehículos de alta gama mediante identidades usurpadas y documentación falsificada. La red, que operaba desde Ciempozuelos, ha sido desmantelada con la detención de 30 personas, la mayoría en Madrid, y la recuperación de 28 coches de lujo valorados en 1,26 millones de euros.

Según ha informado la Policía en un comunicado, la organización estaba liderada por una pareja asentada en la Comunidad de Madrid. El varón era el encargado de la parte operativa y de la captación de personas vulnerables, muchas de ellas en situación de indigencia o con problemas de adicciones. A estas personas se les ofrecía una remuneración de mil euros a cambio de colaborar con la red.

El proceso era meticuloso. Los captados eran alojados en hoteles donde podían asearse y vestirse con ropa elegante proporcionada por la organización, para que su apariencia no levantara sospechas al acudir a los concesionarios a retirar los vehículos. Allí utilizaban documentos falsificados con su propia fotografía pero con los datos de las víctimas suplantadas.

Los líderes de la organización habían instalado un auténtico laboratorio de falsificación en su propia vivienda, donde producían documentos de identidad de una calidad "casi nunca antes vista", según los investigadores. Accedían a bases de datos para obtener la identidad de las víctimas y fabricaban documentos falsos, modificando los domicilios para que la correspondencia de las entidades financieras llegara a direcciones controladas por la organización y no al domicilio real de las personas suplantadas. Además, tenían capacidad para falsificar nóminas e informes de vida laboral para respaldar las solicitudes de financiación.

Las personas captadas recibían a través de teléfonos móviles, adquiridos exclusivamente para este cometido, la identidad que debían asumir y las instrucciones básicas de comportamiento. Durante la retirada de los coches, los cabecillas acompañaban a los señuelos hasta las inmediaciones de los concesionarios, donde permanecían realizando labores de contravigilancia para detectar una posible presencia policial.

Una vez obtenidos los vehículos, estos eran trasladados a distintos países europeos, como Francia, Alemania y Rumanía, donde se vendían a un precio inferior al de mercado.

Las investigaciones, iniciadas a principios de 2025 tras la denuncia de una entidad financiera, han culminado con un importante balance:

30 detenidos: 23 en Madrid, 3 en Albacete, 1 en Francia, 1 en Lleida, 1 en Plasencia y 1 en Guadalajara.

28 vehículos de alta gama recuperados, valorados en 1.260.000 euros.

33 teléfonos móviles, 4 ordenadores, 32 documentos de identidad falsificados y joyas por valor de 34.000 euros intervenidos en el registro de un local en Madrid.

Los detenidos han pasado a disposición judicial como presuntos miembros de organización criminal y por delitos de falsedad documental, estafa, usurpación del estado civil y apropiación indebida. Dos de ellos han ingresado en prisión. Una operación que ha puesto fin a una trama que utilizaba la vulnerabilidad de los más desfavorecidos para enriquecerse con el tráfico ilegal de vehículos de lujo