19
Ago
2026
Belmonte dice adiós definitivamente a la planta de biogás Imprimir
Zona Este - Sureste
Compartir en MenéameCompartir en TuentiCompartir en Buzz it!Compartir en FacebookCompartir en Twitter

Según el Consistorio, se ha cumplido el plazo de alegaciones sin que la empresa haya respondido

El Ayuntamiento de Belmonte de Tajo ha dado por finalizado el expediente administrativo de la macroplanta de biogás que la empresa AGR Biogás pretendía instalar en el término municipal. La resolución, publicada el pasado 15 de junio, declaraba la no viabilidad urbanística del proyecto al considerar que resultaba incompatible con el planeamiento urbanístico vigente y con la clasificación del suelo afectado. Transcurrido el plazo legal de dos meses para la presentación de alegaciones sin que la empresa promotora haya presentado recurso alguno, el Ayuntamiento ha certificado el cierre definitivo del expediente.

La decisión supone el final de un conflicto que ha mantenido en vilo a los vecinos de Belmonte de Tajo y Villarejo de Salvanés desde principios de año, cuando un grupo de vecinos detectó la presencia de la empresa en la zona y comenzó a movilizarse contra lo que consideraban una "agresión a la calidad de vida y al entorno natural" de la comarca.

La planta proyectada por AGR Biogás, una empresa con sede en Sevilla especializada en la promoción y operación de plantas de biometano, pretendía instalarse en el paraje conocido como El Mojón, entre los municipios de Belmonte de Tajo y Villarejo de Salvanés. Las instalaciones, que ocuparían una superficie aproximada de 100.000 metros cuadrados, incluían digestores anaerobios, balsas de almacenamiento de gran capacidad —superiores a 90.000 metros cúbicos— y sistemas para la producción de biometano destinado a su inyección en la red de gas.

La planta estaba diseñada para tratar hasta 140.000 toneladas anuales de residuos orgánicos, entre los que se incluían purines de granjas porcinas, gallinaza de granjas avícolas, lactosuero, residuos de mataderos y lodos de depuradora. Su funcionamiento habría implicado, además, un flujo continuo de transporte de residuos mediante tráfico pesado por carretera.

El proyecto generó una fuerte oposición vecinal desde el mismo momento en que se conoció su existencia. Los vecinos, que constituyeron la plataforma Stop Biogás de Belmonte de Tajo, alertaron del impacto ambiental en un entorno agrícola de especial sensibilidad, señalando los riesgos de emisiones de olores y gases, el incremento del tráfico de vehículos pesados, los peligros para los acuíferos y suelos, y el impacto paisajístico y acústico.

El pasado 21 de marzo se celebró una asamblea informativa con una notable asistencia de vecinos, en la que se abordaron las implicaciones ambientales, sociales y económicas del proyecto. La movilización recibió el respaldo de la Plataforma Ecologista Madrileña y de Ecologistas en Acción.

El Ayuntamiento de Belmonte de Tajo se sumó desde el principio al rechazo vecinal, manifestando públicamente su oposición al proyecto y solicitando reuniones con la Comunidad de Madrid para trasladar la preocupación del municipio. La resolución de no viabilidad urbanística, firmada por la Alcaldía el 12 de junio de 2026, se fundamentó en los informes técnicos y jurídicos obrantes en el expediente, así como en el informe emitido por la Comunidad de Madrid.

La resolución del Ayuntamiento supone un respaldo institucional a las demandas vecinales y cierra la puerta a la implantación de la planta en el término municipal de Belmonte de Tajo. La empresa promotora, que durante meses defendió la viabilidad del proyecto, ha optado por no presentar alegaciones ni nuevas solicitudes, dando así por finalizado el expediente.

El Ayuntamiento ha asegurado que continuará trabajando con "el máximo rigor, transparencia y responsabilidad en la defensa del interés general, el cumplimiento de la normativa vigente y la protección de nuestro entorno". La decisión, que ha sido recibida con alivio por los vecinos de la comarca, pone fin a una batalla de siete meses que ha movilizado a toda una comunidad en defensa de su territorio.