19
Sep
2026
La última galopada de Tito Imprimir
Lente de Aumento - Torrejón Secreto
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Se cumplen 36 años de una muerte que conmocionó Torrejón

La calle Hortensia, número 2, acoge hoy el pub Don Vitto, pero en la madrugada del 7 de abril de 1990, aquel local era el Carcajada, y su puerta fue testigo de una tragedia que marcó para siempre a Torrejón de Ardoz. Allí, Vicente Otero Verdugo, "Tito", un chico de 19 años que era una de las mayores promesas del fútbol madrileño, perdió la vida defendiendo a un amigo.

La noche del sábado 7 de abril de 1990, Tito salió del pub junto a su amigo Pedro Ramos. Una discusión por fútbol se convirtió en una pelea con unos radicales. Tito, que era del Madrid, defendió a su amigo, que era del Barça. Los radicales, presuntos miembros de Ultras Sur, sacaron una navaja. Tito salió corriendo para huir, pero tropezó con el borde de una acera. Al caer, los agresores lo alcanzaron y lo apuñalaron. Poco después, fallecía en el hospital de Alcalá de Henares. La policía detuvo a los presuntos autores, F.V.P. y P.R.G., pero la conmoción ya era imparable.

Tito no era un futbolista cualquiera. A sus 19 años, jugaba como central en la AD Torrejón CF de Tercera División. Un año antes, siendo juvenil, ya formaba parte de la plantilla del primer equipo y había sido campeón de España con la Selección de Madrid, jugando de titular en el puesto de central. Su calidad había llamado la atención del seleccionador madrileño, Laborda, en una época en la que la mayoría de los jugadores del combinado madrileño procedían de las canteras de Real Madrid, Atlético de Madrid y Rayo Vallecano. Varios equipos de Primera División seguían su evolución. Tito tenía un brillante porvenir por delante.

La muerte de Tito conmocionó a Torrejón de Ardoz. No fue un crimen más. Fue el asesinato de un chico querido, de un deportista que representaba los valores del esfuerzo y la superación. La noticia se extendió como un reguero de pólvora, y la ciudad entera se volcó con su familia. El funeral se celebró en el antiguo campo de fútbol San Isidro, donde Tito había corrido la banda tantas veces. Miles de torrejoneros abarrotaron la Iglesia y la Plaza Mayor, y la comitiva dio la vuelta al campo en una emotiva despedida. Asistió el presidente de la Real Federación Española de Fútbol, Ángel María Villar, y en todos los campos de fútbol de España, incluidos los de Primera División, se guardó un minuto de silencio en su memoria.

Uno de los momentos más sobrecogedores fue el homenaje en el pabellón del polideportivo municipal durante un partido del Marsanz Torrejón, cuando el hermano de Tito, roto de dolor, recibió el aplauso de todo el pabellón. Aquellas imágenes, como la de la despedida en el campo de San Isidro, quedaron grabadas en la memoria de los torrejoneros que las vivieron.

Este año, el Ayuntamiento de Torrejón de Ardoz ha querido reparar la deuda con Tito. El nuevo campo de fútbol municipal de la Ciudad Deportiva Joaquín Blume llevará el nombre de Vicente Otero "Tito". Hoy, 36 años después de aquella madrugada en la calle Hortensia, el nombre de Tito sigue vivo en Torrejón. Y el campo de fútbol que lleva su nombre es la prueba de que una ciudad no olvida a sus hijos. Como escribió su primo: "Aún recuerdo el homenaje el día de su despedida con la Iglesia y Plaza Mayor abarrotada y dando la vuelta al desaparecido campo de fútbol de San Isidro donde tantas veces corrió la banda. Ese día fue su última galopada dirección al Cielo".