El Ayuntamiento la ha encargado a un imaginero sevillano
La polémica ha estallado en el seno de las hermandades de Alcalá de Henares ante la falta de explicaciones sobre la financiación de la nueva imagen de Jesús Resucitado encargada por el Ayuntamiento de la ciudad al imaginero sevillano Rafael Martín Hernández. La inquietud ha crecido entre los cofrades complutenses ante el silencio del Consistorio y de la Junta de Cofradías sobre quién asumirá el coste de la nueva talla, que previsiblemente llegará a la ciudad en los próximos meses, y bajo qué condiciones se ha promovido el proyecto.
El malestar se ha extendido especialmente por la ausencia de respuestas claras sobre la posible participación de recursos públicos o institucionales en la adquisición de la imagen, así como sobre la existencia de acuerdos formales para su encargo. La situación ha generado un clima de desconfianza, ya que la nueva talla llega en un contexto muy diferente al de 2004, cuando el Ayuntamiento encargó una imagen de Cristo Resucitado que fue cedida al Obispado y, a través de este, a la Junta de Cofradías. En aquel entonces no existía una hermandad específica encargada de la procesión del Domingo de Resurrección, que se organizaba de forma rotatoria entre las distintas corporaciones penitenciales.
Sin embargo, desde el año 2012 existe la Hermandad de Jesús Resucitado y Nuestra Señora de la Salud y el Perpetuo Socorro, lo que ha llevado a muchos hermanos mayores a exigir explicaciones inmediatas sobre el papel de esta corporación en la adquisición de la nueva talla. Entre las cuestiones que se plantean figuran el importe comprometido, el régimen de titularidad de la obra y el grado de conocimiento o aprobación por parte de los órganos competentes de la Junta de Cofradías y de las hermandades integradas en ella.
Un aspecto que ha añadido más leña al fuego es la posible existencia de un conflicto de interés, al coincidir en la misma persona la presidencia de la Junta de Cofradías y el cargo de hermano mayor de la Hermandad de la Resurrección, Gregorio Manzanares. Esta doble condición ha generado recelos entre los cofrades, que temen que la gestión del encargo pueda estar viciada por la falta de separación entre ambas responsabilidades.
El Ayuntamiento de Alcalá de Henares no ha ofrecido ninguna declaración oficial al respecto, lo que ha contribuido a mantener la incertidumbre y a alimentar las suspicacias. La reunión de la Junta de Cofradías convocada para esta misma tarde se presenta como el escenario clave para despejar las dudas y, previsiblemente, para que las hermandades exijan transparencia sobre un asunto que está poniendo a prueba la confianza en las instituciones cofrades de la ciudad. |