Se coló en el camión de un repartidor para salir de la cárcel
El 14 de enero de 2026, se reportó una fuga en el centro penitenciario Madrid I, específicamente en la prisión femenina de Alcalá-Meco. Este incidente ha suscitado preocupaciones sobre la seguridad en las cárceles españolas, así como la gestión de los recursos en el sistema penitenciario.
Según fuentes penitenciarias, una interna logró escapar de la prisión durante la última semana del año 2025. La reclusa se introdujo en un camión de un proveedor que había llegado al penal para realizar entregas. Aprovechando un momento de gran actividad en su módulo, logró salir y ocultarse en el vehículo, que posteriormente se dirigió a Madrid.
Los funcionarios de prisiones no se dieron cuenta de la fuga hasta varias horas después, durante el recuento de internos. Una vez que se alertó sobre la desaparición, se activó el protocolo de emergencia, informando a las fuerzas de seguridad y al juez de vigilancia penitenciaria para iniciar la búsqueda de la interna. Pocos días después de la fuga, la Policía Nacional logró localizar y detener a la interna en Coslada, Madrid. Fue devuelta a la cárcel de Alcalá-Meco, pero el 3 de enero de 2026, se decidió su traslado a la prisión de Madrid VII, ubicada en Estremera, donde continúa cumpliendo su condena.
La Inspección Penitenciaria ha iniciado una investigación sobre el incidente y ha comenzado a entrevistar a los funcionarios responsables de la vigilancia en el día de la fuga. Hasta el momento, no se ha abierto un expediente disciplinario. Sin embargo, fuentes dentro del sistema penitenciario han criticado la falta de medidas de seguridad y han señalado la responsabilidad de la Secretaría General en la inadecuada inversión en las cárceles más antiguas, como es el caso de Madrid I.
Las críticas se centran en que la dirección del centro y la Secretaría General, liderada por Ángel Luis Ortiz, han intentado minimizar el incidente para evitar críticas sobre las fallas en la seguridad. Se ha denunciado que muchos sistemas de vigilancia en las cárceles están obsoletos, ya que los repuestos necesarios no están disponibles. |