Fue casi destruida durante un incendio hace veinte años
El Ayuntamiento de Madrid ha finalizado la reconstrucción de la Villa de San Miguel, un palacete neomudéjar de finales del siglo XIX ubicado en Carabanchel Alto que había estado en estado de abandono y casi en ruinas tras un incendio en 2006, y que se convertirá en un nuevo espacio cultural para el distrito. La intervención, que ha contado con un presupuesto de 230.000 euros financiado por la Junta de Compensación Aguacate-Duquesa de Tamames, se ha llevado a cabo siguiendo los criterios de conservación de la Comisión Local de Patrimonio Histórico. El inmueble, que ya ha sido inscrito en el Registro de la Propiedad, fue incluido en el Catálogo de Edificios Protegidos del Plan General de Ordenación Urbana de Madrid en 1997 con un grado de protección integral.
El delegado de Urbanismo, Movilidad y Medio Ambiente, Borja Carabante, y el concejal de Carabanchel, Carlos Izquierdo, presentaron la iniciativa, que se enmarca en el Área de Planeamiento Específico 'Casco Histórico de Carabanchel Alto'. La Dirección General de la Edificación verificó la correcta ejecución de los trabajos, lo que permitió al Ayuntamiento otorgar la escritura de obra nueva. Ahora, la Junta Municipal de Carabanchel será la encargada de determinar el futuro uso del espacio, que se prevé que acoja actividades educativas, sociales y culturales.
La Villa de San Miguel fue construida en 1894 por Miguel Rovira Montenegro y es un ejemplo del estilo neomudéjar característico de las quintas y villas de recreo que surgieron en Carabanchel durante el siglo XIX. Entre las décadas de 1950 y 1970 tuvo un uso educativo, gestionada por la Escuela Apostólica, y también fue escenario de la película 'La Busca', estrenada en 1966. El edificio, que cuenta con una galería de cristal y una rica decoración interior, está vinculado históricamente a la figura de Teresa Cabarrús, destacada personalidad de la Revolución Francesa, lo que añade un valor patrimonial adicional a su recuperación. |