AGATA califica como "día muy triste" la disolución de la protectora
Lo que comenzó el fin de semana como una noticia impactante en Torrejón de Ardoz ha tenido este lunes nuevas réplicas. La Asociación AGATA se ha solidarizado con sus compañeros de Hoope a través de un contundente comunicado, pero no ha sido la única respuesta. La protectora, que anunció su disolución tras perder el contrato de gestión del Centro de Protección Animal de la localidad, ha publicado un nuevo escrito en el que desvela la situación de abandono en la que se encuentra la perrera municipal
La asociación protectora HOOPE, que ha gestionado el Centro de Protección Animal (CPA) de Torrejón de Ardoz durante los últimos doce años, ha perdido la licitación para continuar al frente del servicio. El contrato ha sido adjudicado a la empresa ARAT Veterinarios Torrelodones S.L. , una decisión que la organización considera un grave error y que, según ha comunicado, tendrá consecuencias para el bienestar animal en el municipio.
En un extenso comunicado, HOOPE explica que, tras más de una década de trabajo ininterrumpido —durante la cual el centro se convirtió en un referente para otras entidades protectoras—, se enfrenta al final de una etapa marcada por el rescate y la recuperación de cientos de animales abandonados. La acumulación de problemas económicos, los impagos municipales y la pérdida del contrato han llevado a la asociación a tomar una decisión drástica: iniciar un proceso de cierre. Una decisión que describen como "dolorosa, durísima y profundamente injusta".
El principal conflicto radica en el proceso de contratación. Según HOOPE, el pliego inicial exigía una solvencia económica de 1,5 millones de euros, una condición que califican de "completamente inaccesible" para una organización sin ánimo de lucro y que, a su juicio, contravenía la Ley de Contratos del Sector Público. Este requisito solo se modificó tras una reclamación de la asociación.
Además, la organización sostiene que el presupuesto base de licitación no refleja los costes reales del servicio. Gastos como atenciones veterinarias de urgencia, intervenciones quirúrgicas complejas, pruebas diagnósticas o tratamientos prolongados no habrían sido valorados adecuadamente. "Cuando un servicio público esencial se licita por debajo de su coste real, el problema no es contable: lo sufren los animales y quienes trabajan con ellos", señalan.
En un nuevo y contundente comunicado, HOOPE ha querido denunciar el estado de abandono en el que se encuentran las instalaciones del centro, un problema que, aseguran, llevan años reclamando al Ayuntamiento sin obtener solución.
"El Centro de Protección Animal de Torrejón de Ardoz lleva años en un estado absolutamente inaceptable", denuncian. La lista de deficiencias es larga y grave:
Puertas rotas, techos y puertas "literalmente comidos por los ratones, hasta quedar huecos".
Cheniles enteros inhabilitados por su deterioro.
Muros que se caen a trozos, puertas oxidadas, suelos con grietas por las que se filtra la suciedad.
Cheniles de cuarentena nuevos inhabilitados por su mala construcción.
Problemas constantes con la electricidad, que se va "cada dos por tres".
Desde octubre, sin agua caliente, teniendo que calentar el agua en el microondas para atender las necesidades de los animales.
Paredes exteriores cubiertas de humedad y moho, y cada vez que llueve el agua se filtra dentro de los cheniles, afectando directamente a los animales.
Obras de "mejora" que fueron un "desastre"
HOOPE recuerda que hace dos años y medio se realizó una supuesta obra de mejora que, según su relato, "terminó siendo un auténtico desastre": en menos de dos semanas el suelo ya tenía grietas, hubo inundaciones por la mala ejecución, se hicieron instalaciones eléctricas inadecuadas y los problemas estructurales continuaron prácticamente igual. "Muchos de los defectos fueron resueltos por voluntarios manitas que pusieron su tiempo a disposición de los animales, porque el Ayuntamiento nunca tenía presupuesto (depende de para qué)", denuncian con ironía.
La asociación lanza ahora una pregunta directa al alcalde, Alejandro Navarro Prieto: "Ahora que entra en la gestión una SL y no es una asociación sin ánimo de lucro, ¿solucionaréis los problemas por vergüenza?".
La noticia ha provocado una honda conmoción entre las entidades protectoras de la zona. La responsable de la Asociación AGATA, que ha colaborado estrechamente con HOOPE durante años, ha querido compartir un testimonio personal en el que refleja el sentir de muchos voluntarios.
"HOOPE no nació para rendirse. Nació para proteger", recuerda, antes de relatar su propia historia con la asociación: desde la adopción de su primera gata, Nina, hasta el rescate de Hada, una gata positiva en inmunodeficiencia que hoy sigue viva y sana gracias a la atención que recibió. "De haber caído en otras manos su destino hubiese sido una inyección que bien usada se llama eutanasia pero mal usada se llama asesinato", denuncia.
La responsable de AGATA, que ha trabajado codo con codo con HOOPE en el control de colonias felinas mediante el método CER y en numerosos rescates, califica el día de "muy triste" para la protección animal. "Cada vez somos menos los realmente implicados en salvar vidas y me cuesta encontrar relevo en las nuevas generaciones, no sé qué será de los animales de aquí a unos años. Eso me preocupa y me entristece demasiado".
En su comunicado, la portavoz de AGATA lanza duras críticas al Ayuntamiento de Torrejón: "Teniendo en cuenta en qué destina el dinero el Ayuntamiento y cuáles son sus prioridades, no me extraña que le hayan quitado la gestión del CPA, lo raro es que no lo haya hecho antes". Denuncia además que el Consistorio ha hecho "oídos sordos" a la reivindicación del carnet de gestores de colonias felinas, un derecho reconocido por ley. "Son años siendo perseguidos por la policía local, esa misma que cuando llamas para dar un aviso de animal en vía pública se desentiende", lamenta.
"En una ciudad donde la fiesta constante, las luces brillantes y el ruido son la rutina, el llanto de los animales no se escucha ni se ve. Y si, para colmo, los pocos que somos vamos desapareciendo... ¿qué les queda? Morir sufriendo en las calles de una ciudad de moda, la más 'limpia y verde', la que ha decidido que la rentabilidad está por encima de las vidas animales", concluye.
HOOPE ha anunciado que emprenderá acciones legales contra el Ayuntamiento por las posibles irregularidades en la licitación y que informará públicamente sobre lo ocurrido durante estos años. A pesar de su cierre, la asociación asegura que seguirá vigilando la situación para comprobar que los animales, especialmente aquellos con necesidades especiales, reciben los cuidados necesarios por parte de la nueva empresa gestora y el Consistorio, que son ahora los responsables |