Critica que la Comunidad no le dejase utilizar contratos menores como hizo El Boalo
El alcalde de Villarejo de Salvanés, Jesús Díaz Raboso, ha roto su silencio sobre el aplazamiento de las fiestas patronales del municipio en una entrevista concedida a la Cadena SER. El regidor ha defendido su gestión y ha cargado contra la Comunidad de Madrid, asegurando que la decisión se debe a una "cuestión de no coincidencia política" y a la falta de personal habilitado en el Ayuntamiento, que ha impedido licitar los contratos necesarios para las celebraciones.
Díaz Raboso ha explicado que el aplazamiento no implica una cancelación definitiva de las fiestas, sino que responde a la necesidad de cumplir con la Ley de Contratos del Sector Público. La Comunidad de Madrid ha comunicado al Ayuntamiento que las contrataciones para las actividades festivas (festejos taurinos, verbenas, orquestas) deben formalizarse mediante licitación pública a través de terceros, y no mediante contratos menores, como se había hecho en años anteriores.
El alcalde ha insistido en que la decisión no es arbitraria, sino que está dictada por el cumplimiento de la legalidad. "No podemos saltarnos la ley", ha señalado, en respuesta a las críticas de vecinos y oposición que le acusan de no haber buscado alternativas. El principal problema, según el regidor, es la ausencia de funcionarios de habilitación nacional en el Ayuntamiento. Sin secretario municipal, interventor y tesorero, ningún contrato puede formalizarse. "Llevamos meses sin estas posiciones ocupadas", ha reconocido Díaz Raboso, subrayando que la responsabilidad de su cobertura recae en la Comunidad de Madrid. Esta falta de personal ha paralizado la tramitación administrativa del Ayuntamiento, impidiendo la contratación de los servicios necesarios para las fiestas. El alcalde ha señalado que la dependencia de los interventores de la Comunidad de Madrid para fiscalizar las actuaciones municipales limita la autonomía del Consistorio y retrasa la toma de decisiones.
Díaz Raboso ha sido claro al afirmar que la situación actual es, en parte, consecuencia de diferencias políticas con el Gobierno regional. "Si el Ayuntamiento estuviera gobernado por el Partido Popular, este problema hubiera pasado desapercibido", ha declarado, sugiriendo que las decisiones administrativas están influenciadas por la adscripción política del alcalde. El regidor ha señalado que la Comunidad de Madrid no ha sido sensible a la situación y ha recordado que en otros municipios con problemas administrativos similares se han habilitado soluciones alternativas para evitar el bloqueo de las festividades.
El alcalde ha hecho un llamado a la comprensión de los vecinos, destacando que la legalidad y la correcta administración son prioritarias. Sin embargo, la decisión ha generado una profunda indignación entre los vecinos, que han convocado una manifestación para el martes 25 de agosto y han organizado actividades alternativas para mantener vivo el ambiente de las fiestas. El Ayuntamiento ha asegurado que las fiestas no se cancelan, sino que se aplazan hasta que se resuelvan los problemas administrativos. Pero la pregunta que queda en el aire es: ¿cuándo se resolverán? Mientras tanto, Villarejo de Salvanés sigue esperando. |