|
El coso taurino de Arganda tiene más de cuatrocientos años de trayectoria
Cuando la Plaza de la Constitución de Arganda del Rey se transforma cada septiembre, lo hace para cumplir con una tradición que ya ha cumplido los cuatro siglos. La plaza cuadrada, el coso más singular de la Comunidad de Madrid y uno de los pocos de su tipo en España, se convierte en el escenario de una feria que es, para los argandeños, mucho más que un festejo: es el latido de su historia.
La plaza de toros de Arganda no sigue los cánones de los grandes cosos. No es redonda, pero tampoco exactamente cuadrada. Es una suerte de trapezoide irregular, desnivelado, que se monta y desmonta cada año en el centro del pueblo . Durante las fiestas, la plaza se convierte en el epicentro de la vida social, con el Ayuntamiento y la torre de la Iglesia de San Juan Bautista como testigos mudos .
El montaje, que este año ha comenzado el 17 de agosto con el corte de tráfico en la Plaza de la Constitución, se prolonga durante unos quince días para tenerlo todo listo antes del inicio de las fiestas patronales . La estructura no es fija: se compone de barreras de madera y una valla de barrotes de hierro pintados con los colores nacionales. Y para que quepa más público, se siguen vendiendo entradas sin asiento, por lo que muchos aficionados ven el espectáculo de pie .
La historia del toreo en Arganda está ligada a la del propio municipio. Documentado está que los toros corren por sus calles y plazas desde hace más de quinientos años, lo que convierte a la localidad en una de las cunas de la tauromaquia en España .
Pero la verdadera edad de oro llegó de la mano de **Marcial Lalanda**. El torero, que se crio en Arganda, organizó en 1930 un festival taurino benéfico para recaudar fondos para el Asilo-Hospital del Castillo. Alternó con su primo Pablo Lalanda, José González 'Carnicerito de México' y la joven promesa José Neila. El Ayuntamiento, en agradecimiento, le dedicó la plaza del Castillo, que desde entonces se llama de Marcial Lalanda .
Lalanda repitió en 1932 para socorrer a los obreros en paro. Pero el gran impulso llegó tras la Guerra Civil. En 1941, al contemplar la penosa situación en que había quedado el pueblo donde pasó su niñez, organizó un tercer festival, marcando el inicio de la Edad de Oro de la tauromaquia en Arganda. En el cartel figuraron también Francisco Vega de los Reyes 'Gitanillo de Triana' y Antonio Bienvenida .
A partir de 1943, la organización pasó a manos de la familia Bienvenida, que llevó a Arganda a las figuras más importantes de la época. Y fue el 25 de octubre de 1944 cuando ocurrió un hecho insólito que ha pasado a la historia: ese día, **Manuel Rodríguez 'Manolete' puso el único par de banderillas en público de toda su carrera** en el festival benéfico de la localidad .
Para conmemorar el 80 aniversario de aquella tarde histórica, el 5 de septiembre se ha inaugurado en la Casa del Rey la exposición "Manolete y Arganda, 80 años de una tarde para la historia", que incluye objetos, fotografías inéditas y la proyección de las imágenes que capturan aquel momento único .
Hoy, la tradición se mantiene viva con la Feria de Novilladas **"Vid de Oro"**, que este año celebra su 37ª edición. La feria, que ha superado los 1.500 abonos vendidos, se ha consolidado como una de las más importantes de España, atrayendo a novilleros de toda la geografía .
"La tauromaquia en Arganda está más viva que nunca", asegura el alcalde, Alberto Escribano . Y no es para menos: en una semana se lidian cerca de 90 toros, con un programa que incluye encierros, capeas y el famoso Concurso de Recortes, que ha dado a Arganda el título de "cuna de recortadores" .
A lo largo de los años, ha habido quien ha sugerido cambiar la plaza de ubicación o de configuración para ganar más aforo. El alcalde lo tiene claro: "La plaza no puede cambiar. Ni en su configuración -lo siento por las peñas que me piden más asientos por la alta demanda- ni en su ubicación, que es donde tiene que estar" . Cambiarla, argumenta, sería como perder "ese alma de pueblo que nos hace diferentes" .
La defensa de la tauromaquia en Arganda es una cuestión de identidad que va más allá de los colores políticos. "No se puede gobernar en este pueblo sin defender los toros. Podemos decir orgullosos que tenemos los mejores festejos populares de España", afirma Escribano . La tradición se ha mantenido durante cuatrocientos años "gobernara quien gobernara", y el compromiso es potenciarla, defenderla y cuidarla "todo lo que pueda" . |