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01
Abr
2026
Martes Santo Alcalá 2026: La Virgen de la Salud y el Medinaceli, protagonistas de la jornada PDF Imprimir E-mail
Zona Este - Sociedad Alcalá
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Foto cedida por Ayuntamiento de AlcaláLos mayores echan de menos al Cristo de la Agonía

Por segundo año consecutivo tras la pandemia, la procesión de Nuestros Mayores volvió a la Residencia Francisco de Vitoria en el Martes Santo de Alcalá. Una de las tradiciones más queridas de la Semana Santa complutense se recuperó con la emoción de siempre, congregando a familiares, personal sanitario, internos y público en general en los aledaños del centro residencial.

En esta ocasión, la Real e Ilustre Esclavitud de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Medinaceli fue la encargada de organizar la procesión, debido a la suspensión temporal de la Cofradía de la Agonía. La hermandad contó con la representación de todas las Cofradías Penitenciales de Alcalá de Henares, así como con los miembros de su junta directiva, demostrando la unidad del mundo cofrade en una cita que trasciende hermandades.

El capítulo de autoridades estuvo encabezado por la primera teniente de alcaldesa, Isabel Ruiz Maldonado; el concejal de Tradiciones y Fiestas Populares, Antonio Saldaña; la edil de Mayores, Esther de Andrés; la titular de Familia, Pilar Cruz; y las concejalas socialistas Alberto Blázquez, Diana Díaz del Pozo y Nicolás Rodríguez. También estuvo presente el ex alcalde de la ciudad, Bartolomé González. La procesión fue presidida por el obispo de la Diócesis de Alcalá, Monseñor Antonio Prieto Lucena.

Los anderos de Medinaceli portaron la talla de Nuestro Padre Jesús Nazareno, que recorrió el perímetro de la residencia en un recorrido breve pero cargado de significado. Sin embargo, en esta ocasión no se pudo ver a María Santísima de los Dolores ni al Santísimo Cristo de la Agonía, que no pudo procesionar debido a su suspensión temporal, una ausencia que se notó entre los cofrades alcalaínos.

La formación la comandaban la cruz de guía, los estandartes de las dos cofradías organizadoras, además de las enseñas del resto de hermandades penitenciales participantes de la ciudad. El paso procesional arrancó a la hora señalada con la Marcha Real a cargo, un año más, de la Agrupación Musical Jesús de Medinaceli de Alcalá de Henares. Después, una pequeña marcha acompañó el recorrido, que se completó en menos de una hora.

Como el pasado año, el momento culminante de la tarde llegó con la saeta del linarense-alcalaíno e interno de la Residencia, Don Francisco Soriano, que volvió a marcar una sobrecogedora versión de ’30 monedas’. Su interpretación arrancó los aplausos de los cientos de personas que se congregaban en las puertas de la Residencia.

Antes tuvo la palabra el otro Francisco. Y es que, en este 2026, le acompañó su amigo aragonés y cosladeño, Don Francisco Jiménez Manso, que se arrancó con un impresionante poema medieval del siglo XIII: el ‘Stabat Mater dolorosa’, que supo reconocer y agradecer el obispo Prieto Lucena. Dos intervenciones que no solo sorprendieron a todo el público, sino que también emocionaron profundamente a los presentes.

Al finalizar el recorrido, el obispo de la diócesis de Alcalá de Henares ofició una pequeña oración ante los presentes, en la que centró su palabra en la esperanza y la fuerza para los mayores de la residencia. Tras el Padre Nuestro y el Ave María, los aplausos de los asistentes pusieron el broche final a una tarde que volvió a demostrar que la Semana Santa de Alcalá no solo es procesiones y pasos, sino también gestos, recuerdos y emociones compartidas con quienes más lo necesitan.

La procesión del Martes Santo volvió a la Residencia de Mayores gracias al trabajo conjunto del Ayuntamiento de Alcalá de Henares, el Obispado de Alcalá, la Residencia Francisco de Vitoria y la Junta de Cofradías Penitenciales, con la organización de la Hermandad de Medinaceli. Una cita que, por segundo año consecutivo tras la pandemia, ha logrado consolidarse como una de las más emotivas del calendario cofrade complutense, recordando que la Semana Santa es también un tiempo de encuentro, de recuerdo y de cercanía con los mayores..

Alcalá de Henares vivió este martes una de las citas más emotivas de su Semana Santa con el traslado de Nuestra Señora de la Salud y el Perpetuo Socorro. Cientos de personas acompañaron a la imagen en un recorrido breve pero cargado de significado, que partió desde el convento de las Hermanas Concepcionistas de Santa Úrsula hasta la Catedral Magistral.

La procesión, organizada por la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Resucitado, Nuestra Señora de la Salud y el Perpetuo Socorro y San Diego de Alcalá —conocida popularmente como la Hermandad de los Sanitarios—, recorrió las calles del centro histórico en un ambiente de recogimiento y devoción.

El traslado, que tuvo lugar en la tarde del Martes Santo, sirvió para preparar a la imagen de cara al Domingo de Resurrección, cuando Nuestra Señora de la Salud protagonizará una de las procesiones más esperadas de la Semana Santa complutense. La Virgen, que es la Ministra de los Enfermos, fue acompañada por numerosos fieles que no quisieron perderse este momento único.

El recorrido, que discurrió por las calles más emblemáticas del casco histórico, permitió que vecinos y visitantes pudieran contemplar de cerca la imagen, que este año ha sido objeto de especial devoción tras la recuperación de la procesión de Mayores en la Residencia Francisco de Vitoria y los actos del Martes Santo.

La Hermandad de los Sanitarios, que cada año organiza este traslado, ha logrado consolidar una cita que, aunque breve en recorrido, es de las más esperadas por los alcalaínos. La imagen de Nuestra Señora de la Salud, que viste saya blanca bordada y manto de salida en terciopelo azul, es una de las más queridas de la Semana Santa complutense.

Con este traslado, Alcalá se prepara para los días más intensos de la Pasión, con la mirada puesta en el Jueves Santo, el Viernes Santo y, especialmente, en el Domingo de Resurrección, cuando Nuestra Señora de la Salud volverá a salir a las calles para celebrar la Resurrección de Cristo. Mientras tanto, la imagen descansa ya en la Catedral Magistral, donde permanecerá hasta el gran día.

A partir de las 19:00 horas, la Banda de Palio de Juventudes Musicales de Alcalá ofreció la cuarta edición de la Muestra de Música Procesional, un evento ya consolidado en el calendario cultural y litúrgico de la ciudad. El pasacalles comenzó en la calle Libreros, junto a la iglesia de Santa María la Mayor, y recorrió la calle Mayor, la calle de la Imagen, Carmen Calzado, Escritorios y la Plaza de Cervantes, para terminar con un concierto en la Plaza de San Diego.

A las 20:30 horas, la Plaza de San Diego acogió el concierto de Marchas Procesionales, donde sonaron piezas emblemáticas como ‘La saeta’, ‘La virgen de Sevilla’, ‘Virgen de los estudiantes’, ‘Macarena’, ‘Pasan los campanilleros’, ‘Tú eres el orgullo de nuestro pueblo’ y ‘Reina, madre y capitana’. Un repertorio que emocionó a los cientos de asistentes que llenaron la plaza para disfrutar de una de las citas musicales más esperadas de la Semana Santa complutense.

La jornada finalizó con el Vía Crucis dirigido por el Seminario Mayor Diocesano de la Inmaculada y los Santos Niños Justo y Pastor, con salida de la Catedral Magistral a las 22:00 horas. La Cofradía del Cristo de la Columna fue la encargada de llevar el paso del Señor, con el acompañamiento musical del Trío de Capilla de Juventudes Musicales de Alcalá, en un recorrido que invitó a la reflexión y el recogimiento en la noche complutense

Con estas citas, Alcalá vivió un Martes Santo en el que la música, la devoción y la cercanía con los mayores se dieron la mano, preparando el camino para los días más intensos de la Semana Santa.

 

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