Dentro de la programación de Abierto para jugar
El Grupo Municipal Más Madrid Alcalá ha celebrado la decisión de implementar un servicio de comedor en el Colegio de Educación Especial Pablo Picasso durante cuatro semanas en el programa "Abierto para jugar", como resultado de la lucha de las familias del centro educativo, aunque ha considerado que es un paso insuficiente y ha reclamado mejoras adicionales como la inversión en recursos materiales y humanos, la mejora de las condiciones educativas y sanitarias, el aumento de la limpieza, la reducción de las ratios de alumnos por aula y la instalación del ascensor prometido. La concejala portavoz de Más Madrid, Rosa Romero, ha destacado que el servicio de comedor facilitará la conciliación familiar durante el verano y acerca a los niños y niñas del colegio a las mismas condiciones que disfrutan en otros centros educativos de la ciudad. Más Madrid ha subrayado que aún quedan muchas necesidades por atender, y que las familias esperan que el próximo curso no haya incidencias en el proceso de inscripción y que se amplíe el número de plazas disponibles.
El grupo político ha señalado que las mejoras en el Colegio Pablo Picasso son esenciales para garantizar una educación de calidad para los estudiantes con discapacidad, y ha recordado que el centro arrastra carencias estructurales y de personal desde hace años. Más Madrid ha exigido al Ayuntamiento de Alcalá y a la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid que atiendan las demandas de las familias y que doten al centro de los recursos necesarios para su funcionamiento óptimo. La formación política se ha comprometido a continuar apoyando a las familias del Colegio Pablo Picasso en sus reivindicaciones y a mantener la presión en el Ayuntamiento de Alcalá y en la Asamblea de Madrid para lograr las mejoras necesarias.
Más Madrid Alcalá se compromete a continuar apoyando a las familias del Colegio Pablo Picasso en sus reivindicaciones, y la formación política se mantiene activa en la búsqueda de mejoras, enfatizando la necesidad de atender las múltiples carencias que enfrenta el colegio. Más Madrid ha recordado que el Colegio Pablo Picasso es un centro que atiende a estudiantes con discapacidades graves y que necesita una atención especial por parte de las administraciones públicas. La lucha de las familias del Colegio Pablo Picasso continúa, y Más Madrid ha asegurado que estará a su lado para exigir las mejoras necesarias.
El Colegio de Educación Especial Pablo Picasso de Alcalá de Henares, inaugurado en 1982 para 80 estudiantes y que actualmente alberga a casi 270, enfrenta una situación crítica de sobrepoblación, falta de recursos y personal, y problemas estructurales como goteras en las aulas, que afectan gravemente la calidad de la educación y el bienestar de los alumnos, según denuncian las familias organizadas a través de la Asociación de Madres y Padres de Alumnos. Mercedes Camino, presidenta del AMPA, señala que la falta de personal es alarmante, ya que aunque las ratios de atención cumplen con la normativa de un profesor por cada ocho alumnos, esta proporción es insuficiente para atender adecuadamente las necesidades de los estudiantes con discapacidades complejas. Las familias reclaman la instalación de un nuevo ascensor, ya que el único existente no es suficiente para atender a todos los alumnos que utilizan sillas de ruedas, y demandan la incorporación de más profesionales como pedagogos terapeutas, técnicos de integración social y enfermeros.
Un reportaje en EL PAÍS incluye testimonios conmovedores de padres como Begoña Gómez, madre de un joven con retraso psicomotor severo, que destaca la dedicación de los profesionales del colegio pero lamenta que no se hayan producido mejoras significativas en los últimos años, y Conchi Yebra, madre de un niño con síndrome de alcohólico fetal, que resalta la necesidad de reducir las ratios para asegurar una atención más personalizada. Carmen Hervás, profesora de pedagogía terapéutica con más de dos décadas en el centro, señala que la situación ha empeorado con el tiempo y que la falta de espacios adecuados y el aumento de estudiantes con necesidades complejas complican la labor educativa. El Ayuntamiento de Alcalá de Henares, propietario del inmueble, ha declarado que el colegio cumple con la normativa vigente y ha invertido 190.000 euros en mejoras desde 2023, con previsiones de más actuaciones, pero las familias continúan expresando su preocupación y descontento.
La situación del Colegio Pablo Picasso pone de manifiesto la lucha de las familias por obtener una educación digna y adecuada para sus hijos con discapacidades, y a pesar de las promesas de mejora y la inversión por parte de las autoridades, la realidad en el terreno refleja una necesidad urgente de atención y recursos que aún no se ha satisfecho. La comunidad educativa y las familias continúan trabajando juntas para abogar por cambios significativos que garanticen el bienestar y la dignidad de todos los estudiantes, y han exigido a la Consejería de Educación de Madrid que atienda sus demandas de forma urgente. El colegio Pablo Picasso se ha convertido en un símbolo de las carencias de la educación especial en la Comunidad de Madrid, y las familias han anunciado que continuarán movilizándose hasta que se garanticen los recursos necesarios para una educación de calidad. |