Están llamados más de 175.000 facultativos de todo el país
Este lunes, más de doscientos médicos y facultativos se han concentrado frente al Hospital General Universitario Gregorio Marañón en Madrid, marcando el de una semana de huelga en la Comunidad de Madrid. El principal motivo de esta movilización es exigir Estatuto propio que regule las particularidades de la profesión médica y mitigar la fuga de talento hacia el sector privado o extranjero.
La secretaria general del sindicato médico Amyts, Ángela Hernández, ha calificado el estatuto marco acordado por el Ministerio de Sanidad con otros sindicatos como "absolutamente insuficiente". Este documento propone una reducción de la jornada laboral que, según Hernández, dificultaría la conciliación familiar y la atención adecuada a los pacientes. Además, ha señalado que el estatuto simplifica de manera inadecuada los problemas que enfrentan 47 especialidades médicas, tres niveles asistenciales y tres niveles de complejidad hospitalaria.
Hernández ha manifestado su rechazo a la actual clasificación profesional, que se basa en una numeración por formación. Considera que esta estrategia facilita la sustitución de médicos por personal de otras categorías profesionales "más baratas", una maniobra que, según ella, cuenta con el apoyo del "lobby de enfermería", empresas privadas y el Ministerio de Sanidad por motivos económicos.
La portavoz del sindicato ha enfatizado que la lucha es una reivindicación profesional que trasciende el color político de los gobernantes. Hernández ha instado a la Comunidad de Madrid a legislar un estatuto propio que atraiga y retenga a los profesionales médicos, en lugar de perpetuar un sistema que expulsa a los facultativos debido a condiciones laborales insostenibles.
La consejera de Sanidad de Madrid, Fátima Matute, ha estimado que el seguimiento de la huelga es del 1% en los hospitales, según cifras provisionales. Matute ha calificado esta huelga como la mayor en la historia de España, acusando a la ministra de Sanidad, Mónica García, de despreciar a los médicos y de actuar en función de intereses personales.
Matute ha afirmado que luchará para que las horas de guardia coticen para la Seguridad Social, no solo en salario, sino también en tiempo trabajado. Ha instado a la ministra a dialogar con otros ministerios para crear un Estatuto que represente a todos los profesionales de la salud. Matute ha criticado a García por su enfoque en las próximas elecciones autonómicas, sugiriendo que su actitud perjudica al Sistema Nacional de Salud. También ha señalado la externalización de servicios en hospitales de Ceuta y Melilla como un problema adicional que agrava la situación.
Esta huelga es parte de un movimiento más amplio que abarca cinco jornadas de paros a nivel estatal, con el objetivo de exigir un Estatuto Marco propio para la profesión médica. La huelga se produce en un contexto de descontento con el acuerdo alcanzado el 26 de enero entre el Ministerio de Sanidad y varios sindicatos, que incluye a SATSE-FSES, FSS-CCOO, UGT y CSIF.
El sindicato Amyts ha estimado que la participación en la huelga en la Comunidad de Madrid se sitúa entre el 65% y el 75%. Sin embargo, la Consejería de Sanidad de la región ha reportado cifras significativamente más bajas, indicando que el seguimiento en el turno de mañana es solo del 10% al 15%. Esta discrepancia en las cifras refleja las tensiones existentes entre los sindicatos y la administración sanitaria.
La huelga se llevará a cabo desde el lunes 16 de febrero hasta el viernes 20 de febrero. Posteriormente, se implementarán paros intermitentes, con una semana de huelga al mes hasta junio. Las fechas de estas futuras huelgas son las siguientes:
Del 16 al 20 de marzo Del 27 de abril al 1 de mayo Del 18 al 22 de mayo Del 15 al 19 de junio
Desde el sindicato Amyts, se han expresado críticas hacia los servicios mínimos establecidos por la Consejería de Sanidad, calificándolos de "abusivos". Esto sugiere que los sindicatos consideran que los servicios mínimos no son adecuados y que limitan la efectividad de la huelga.
La huelga no solo afecta a Madrid, sino que más de 175,000 médicos en toda España están convocados a participar. Esta convocatoria incluye a varias organizaciones, como la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), el Sindicato Médico Andaluz (SMA), Metges de Catalunya (MC), la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (Amyts), el Sindicato Médico de Euskadi (SME) y el Sindicato de Facultativos de Galicia Independientes (O'MEGA).
La portavoz de Más Madrid en la Asamblea de Madrid, Manuela Bergerot, instó a los médicos a manifestarse ante la Consejería de Sanidad, señalando que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, es la responsable de la financiación del sistema sanitario. Esta manifestación se produce en el marco de una huelga nacional que los médicos han convocado para la semana del 16 al 20 de febrero, con el objetivo de exigir un Estatuto Marco propio que contrasta con el impulsado por el Ministerio de Sanidad.
La portavoz de Más Madrid considera que el Estatuto Marco es un "gran avance" para todos los profesionales sanitarios, argumentando que tanto los médicos como los pacientes se beneficiarán de su implementación. Este Estatuto ha sido consensuado con una mayoría sindical, lo que le otorga un respaldo significativo.
El portavoz del PP en la Asamblea, Carlos Díaz-Pache, ha criticado duramente a la ministra de Sanidad, Mónica García, acusándola de "abandonar y traicionar" a sus compañeros. Según Díaz-Pache, la Ministra intenta imponer un Estatuto Marco que no cuenta con el apoyo del colectivo médico, lo que, a su juicio, es un ataque a la calidad de la sanidad en Madrid.
Íñigo Henríquez de Luna, portavoz adjunto de Vox, también ha expresado su descontento, señalando que García no ha respaldado adecuadamente las reivindicaciones de los médicos. Ha enfatizado que los médicos están enfrentando una situación crítica, con problemas como el colapso de las listas de espera y jornadas laborales excesivas.
Por su parte, la portavoz del PSOE, Mar Espinar, ha manifestado que su partido respeta la huelga de los médicos, así como las concentraciones que se llevan a cabo semanalmente en los hospitales de Madrid, en respuesta a las "lamentables condiciones" en las que trabajan.
La ministra de Sanidad, Mónica García, ha calificado las demandas de los médicos en huelga como "abstractas". En una entrevista concedida al periódico 'El País', García abordó el Anteproyecto de Ley sobre la gestión privada de hospitales, afirmando que esta ley se aprueba en detrimento de la sanidad madrileña. Según la ministra, el modelo que se busca implementar es el de la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, lo que ha generado tensiones en el ámbito político y sanitario.
La Consejera de Sanidad de Madrid, Fátima Matute, ha respondido a las declaraciones de García, acusándola de estar obsesionada con Madrid y de actuar como oposición a Ayuso. Matute defiende el estado de la sanidad madrileña, respaldada por indicadores internacionales, y critica a la ministra por su enfoque en la gestión privada. En su discurso, Matute ha enfatizado que "la que privatiza es ella", refiriéndose a García, y ha instado a la ministra a concentrarse en su gestión en lugar de hacer política.
Fátima Matute, consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, criticó abiertamente a la ministra de Sanidad, Mónica García, a quien acusó de "traición" hacia los médicos. Matute calificó a García de "sectaria" y enfatizó que la huelga es una respuesta a la falta de atención a las necesidades del colectivo médico.
Matute advirtió sobre las repercusiones que los paros tendrán en la Sanidad madrileña, señalando que los pacientes podrían sufrir retrasos en sus diagnósticos y tratamientos debido a la huelga. La consejera hizo un llamado a la ministra para que escuche las reivindicaciones de los médicos y otros profesionales de la salud, evitando así un enfrentamiento entre diferentes categorías profesionales. |