|
El mago estaba muy vinculado a la localidad
La capilla ardiente de Juan Tamariz, instalada en el Tanatorio de San Isidro de Madrid, ha recibido este miércoles a familiares, amigos y una larga lista de admiradores, entre ellos compañeros de profesión como Jorge Blass, Mago More o Jandro . Hasta su penúltimo día de vida, el mago siguió haciendo magia para los que le visitaban, como ha recordado su hija Ana: "Su verdadera especialidad era la magia para magos. Creaba juegos, secretos, trucos, trampas y se lo hacía a los propios magos, que conocían todo y aún así se sorprendían" . Después de varios meses sin poder coger una baraja debido al Parkinson, cuando la medicina le permitió volver a hacerlo, "volvió a nacer" y continuó creando ilusión hasta el final .
El Ayuntamiento de Madrid estudia organizar un acto institucional de homenaje al ilusionista, tal y como ha avanzado el delegado de Políticas de Vivienda, Álvaro González, quien ha expresado el "agradecimiento" del Gobierno municipal a un "maestro y un icono de la magia" que siempre lució con orgullo su condición de madrileño . El alcalde José Luis Martínez-Almeida ha destacado en redes sociales que Tamariz fue "un genio de la magia que hizo soñar a varias generaciones con su talento, su humor y una forma única de hacer posible lo imposible" . Además, se ha anunciado que un teatro de la capital acogerá otro homenaje en octubre para quienes no puedan acudir al velatorio .
La despedida de Juan Tamariz en el Tanatorio de San Isidro ha reunido a familiares, amigos y colegas de profesión, que han recordado al mago como un maestro que transformó la magia en una forma de vida y dejó un legado imborrable en el mundo del ilusionismo . Jorge Blass ha expresado que "la magia está triste hoy porque se va un genio" y ha destacado que Tamariz no solo era un mago excepcional, sino un maestro que inspiró a muchos a seguir sus pasos . El mago Agustín Dalvi ha recordado cómo su presencia en programas de televisión como 'Un, dos, tres…' ayudó a introducir la magia a nuevas generaciones, mientras que MagoMigue ha reflexionado sobre cómo Tamariz inspiró a su generación a creer que podían vivir de la magia, profesionalizando un arte que durante años no se consideraba viable .
La hija del ilusionista, Ana Tamariz, ha compartido que su padre se fue de manera tranquila y elegante, sin sufrir, y ha expresado su deseo de que sea recordado por su alegría y pasión por la magia . Durante la ceremonia, los asistentes han tenido la oportunidad de firmar una carta en homenaje a Tamariz, y las cartas y los globos han sido elementos simbólicos de una despedida que el propio mago había planeado con alegría . Daniel Tamariz, el nieto del mago, ha hablado sobre la profunda influencia que su abuelo tuvo en su vida y en el ámbito artístico, agradeciendo su capacidad para hacer reír y su dedicación al espectáculo .
Juan Tamariz deja un legado imborrable en el mundo de la magia y en los corazones de quienes lo conocieron, con una trayectoria marcada por la dedicación y el amor por su arte que ha influido en varias generaciones de magos y espectadores . Su famoso "chan ta ta chan" y su uso del violín se han convertido en elementos icónicos de sus espectáculos, y su filosofía de "dar ilusión para que la gente luego se enfrente a la realidad con más fuerza" refleja su deseo de hacer felices a los demás a través de su arte .
El velatorio, que permaneció abierto hasta las 22:30 horas, se desarrolló con un tono especial: los asistentes escribieron sus tributos en naipes de una baraja francesa, como las que Tamariz usaba en sus trucos de cartomagia, que se exponen en un panel . Tras la ceremonia, el mago fue incinerado en El Escorial, localidad con la que tuvo una estrecha vinculación, donde residió con su familia entre 1980 y 1986 y donde participó en la inauguración de la 'Cripta Mágica de Croché' .
La huella de Juan Tamariz no se limita a los escenarios de televisión o a los grandes teatros. El mago, fallecido este martes a los 83 años, dejó una marca indeleble en San Lorenzo de El Escorial, un municipio que adoptó la magia como seña de identidad gracias a su impulso. Allí, en 1981, Tamariz inauguró la "Cripta Mágica de Croché", un espacio que con el tiempo se convertiría en un templo de la ilusión y en el germen de una tradición que perdura más de cuatro décadas después.
El Cafetín Croché, situado en el número 6 de la calle San Lorenzo, fue el escenario elegido. Aquella noche, Tamariz subió al escenario para iniciar la tradición de las "Noches de Magia" que, desde entonces y de forma ininterrumpida, se celebran todos los viernes a las once de la noche, en la llamada "hora de brujas". Lo que comenzó como una actuación se convirtió en una cita semanal que ha mantenido viva la llama de la magia durante más de 40 años.
La Cripta Mágica de Croché no fue solo un lugar de espectáculo, sino también una cantera de talentos. Por ella han pasado los mejores magos de España, la mayoría procedentes de la escuela que Tamariz fundó y que hoy dirige su hija, Ana Tamariz, bajo el nombre de "Gran Escuela de Magia de Ana Tamariz". Magos de reconocido prestigio internacional, varios de ellos campeones mundiales de magia, han actuado en ese espacio íntimo, a pocos centímetros de los ojos del público. Entre ellos, nombres como Luis Boyano, Antonio Romero, Rafael Benatar, Anthony Blake, Pepe Carroll, Ignacio Brieva, Agustín Leal, Dámaso, Julio Carabias, Armando de Miguel, Miguel Gómez, Jorge Blass o el Gran Tolito.
El Ayuntamiento de San Lorenzo de El Escorial ha destacado que Tamariz fue "el impulsor de la tradición mágica en nuestro municipio, que ha despertado numerosas vocaciones de magos y aficionados a la magia entre adultos, jóvenes y niños".
Pero la conexión de Tamariz con El Escorial va más allá de la Cripta de Croché. En 1974, el mago creó las Jornadas Cartomágicas de El Escorial, un encuentro anual que ha reunido a magos de toda España y de todo el mundo durante 50 años. Lo que comenzó como una reunión de unos 30 magos nacionales se ha convertido en un evento internacional que ha acogido a cientos de ilusionistas. Este año, precisamente, se celebraba el medio siglo de estas jornadas, un hito que Tamariz alcanzó en vida.
La tradición mágica que Tamariz sembró en San Lorenzo de El Escorial ha trascendido el propio Cafetín Croché. El municipio acoge también los Estudios de Ilusionismo en la Universidad María Cristina, un programa de tres años que reconoce el ilusionismo como una de las Bellas Artes. La magia se ha convertido así en parte del ADN de la localidad, un legado que Tamariz deja en manos de su hija Ana y de todos los magos que han pasado por su escuela.
En San Lorenzo de El Escorial, Juan Tamariz no ha muerto; ha desaparecido, como solo un mago sabe hacerlo. Pero su obra, su escuela y la tradición que inició hace más de 40 años en la Cripta Mágica de Croché seguirán vivas todos los viernes a las once de la noche. |