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25
Oct
2026
Los Ecologistas piden que se prohíba la caza en los pasos de palomas PDF Imprimir E-mail
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Recuerdan que la caza de nueve especies está suspendida por la justicia

La Plataforma Ecologista Madrileña ha solicitado a la Consejería de Medio Ambiente que suprima la caza en los cuatro pasos de palomas autorizados en la Comunidad de Madrid, uno de ellos situado en el límite del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama. Los colectivos ecologistas argumentan la decadencia de esa modalidad de caza, la vulneración de la normativa del Parque Nacional, los posibles conflictos con otros usuarios del monte y, especialmente, la reciente suspensión judicial de la caza de varias de las especies que se abaten en los pasos de palomas.

Cada año la Consejería declara los denominados pasos tradicionales de palomas y aprueba sus normas: en 2026 se han declarado cuatro, tres en la Reserva Nacional de Caza de Sonsaz, en la Sierra Norte, y un cuarto, el paso de El Boquerón, colindante al Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama. Esta modalidad consiste en abatir palomas torcaces y zorzales que llegan en bandos desde el norte de Europa para pasar el invierno en la Península, y entre el 15 de octubre y el 15 de noviembre, todos los días de la semana, los cazadores ocupan puestos fijos en collados de cuerdas montañosas y esperan a que pasen los bandos para abatir el mayor número de piezas. No existe un cupo máximo por cazador ni obligación de comunicar las capturas, que se limita a un acto voluntario, por lo que no se puede conocer el número de piezas abatidas ni su impacto sobre las poblaciones.

Lo que sí se sabe es que en los últimos dieciocho años el número de pasos declarados ha caído drásticamente, de once en la temporada 2008-2009 a los cuatro actuales, y también se ha reducido el número de puestos, especialmente en El Boquerón, que ha pasado de 62 puestos en 2024 a 40 en 2026. Actualmente esta modalidad se mantiene únicamente en montes públicos gestionados por la Comunidad de Madrid, donde los puestos se adjudican por sorteo y de forma gratuita, y solo una pequeña parte, con seis puestos en El Boquerón, se localiza sobre un coto privado, de modo que se está manteniendo con medios públicos una actividad que ha desaparecido en los cotos privados posiblemente por la pérdida de interés y rentabilidad.

Ante esta situación, ARBA, la Asociación Ecologista del Jarama El Soto, GRAMA, Jarama Vivo y Liberum Natura, que forman parte de la Plataforma Ecologista Madrileña, han solicitado a la Consejería, por segundo año consecutivo, la supresión de estos pasos y en especial el de El Boquerón. Según las entidades ecologistas, mantener esta práctica carece hoy de justificación social y ambiental y supone un riesgo tanto para la biodiversidad como para los visitantes del entorno, y a estos motivos se suma este año el reciente auto del Tribunal Superior de Justicia de Madrid que suspende la caza de nueve especies de aves por el estado desfavorable de sus poblaciones: becada, codorniz común, paloma zurita, zorzal alirrojo, zorzal real, corneja negra, paloma bravía, perdiz roja y urraca. Aunque en el paso de palomas lo que se permite es la caza de paloma torcaz, diferenciar desde el puesto los bandos de esta especie de los de paloma zurita y paloma bravía, cuya caza está suspendida, es muy complejo, y sucede lo mismo con los zorzales, por lo que hay una alta probabilidad de disparar a especies cuya caza está suspendida. La única forma de asegurar el cumplimiento del auto judicial es suprimir la caza en los pasos de palomas o, en su defecto, someter la actividad al control y vigilancia del Cuerpo de Agentes Forestales de la Comunidad de Madrid.

En el caso concreto de El Boquerón, ubicado entre Rascafría y Canencia, se encuentra dentro del espacio protegido Red Natura 2000 Zona de Especial Conservación de la Cuenca del río Lozoya y Sierra Norte y de la Reserva de la Biosfera de las Cuencas Altas de los ríos Manzanares, Lozoya y Guadarrama, además de situarse en el límite del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, en la vía pecuaria Cordel de la Fuente Borriqueña y dentro de la Zona Periférica de Protección del Parque Nacional. Se trata de una zona transitada por numerosas personas que desarrollan otras actividades como senderismo, ciclismo o recogida de setas, y la presencia de cuarenta puestos de caza en la zona periférica de protección limitante con el Parque Nacional es cuestionable porque produce impactos en su interior por la alteración de la dinámica de la fauna, la caída de cadáveres y la penetración de plomo, máxime cuando la caza y el acceso con armas al interior del Parque Nacional están prohibidos por el Plan Rector de Uso y Gestión y, aunque el paso está fuera, para llegar a los puestos es necesario atravesar parte del espacio. En definitiva, si la modalidad está en declive, afecta a especies en estado desfavorable, se ubica en zonas de alto valor ecológico y puede entrar en conflicto con otros usos, la Plataforma considera que no tiene sentido seguir autorizando estos pasos y en concreto El Boquerón, por lo que la Consejería debería suprimirlos en coherencia con los compromisos de conservación, el uso público seguro de los espacios naturales y para no poner en riesgo el cumplimiento del auto judicial.

La Asociación Agraria Jóvenes Agricultores de Madrid ha alertado del impacto que puede tener en la siembra de cereal la suspensión cautelar de la caza de nueve especies de aves en la Comunidad de Madrid, una medida judicial que llega cuando las labores agrícolas ya han comenzado o están a punto de iniciarse. La organización agraria advierte de que la presencia de determinadas aves en los campos puede provocar daños en los cultivos al alimentarse de las semillas recién sembradas, con las consiguientes pérdidas económicas para los agricultores.

La asociación considera que la decisión se produce en un momento especialmente delicado para el sector, que también afronta el aumento de los costes de los insumos y los combustibles, las dificultades climatológicas, los daños causados por los conejos y unos precios de mercado que, según denuncia, comprometen la viabilidad de las explotaciones. "Es una decisión que llega en un momento especialmente delicado para el campo, cuando muchos agricultores ya han comenzado las labores de siembra o están a punto de iniciarlas", ha señalado el presidente de Asaja Madrid, Francisco José García, que ha reclamado que se tenga en cuenta la realidad de los profesionales del sector agrario.

Desde Asaja han reaccionado así a la decisión de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid de comienzos de mes de suspender cautelarmente la caza de nueve especies de aves silvestres para la temporada 2026-2027. La suspensión afecta a la caza de la becada, la codorniz común, la paloma zurita, el zorzal alirrojo, el zorzal real, la corneja negra, la paloma bravía, la perdiz roja y la urraca, y la medida está vigente hasta el 31 de enero del año que viene y durante los pasos tradicionales hasta el 15 de noviembre. La organización SEO/BirdLife solicitó la suspensión por la vía de especial urgencia alegando que la captura de ejemplares puede reducir las poblaciones y su capacidad reproductora en temporadas posteriores, y según sus datos estas especies presentan una situación desfavorable de conservación y sus poblaciones se han visto reducidas en los últimos años.

 

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