Se les atribuyen diez delitos
La Guardia Civil ha desarticulado un pequeño grupo organizado que se dedicaba al robo de productos farmacéuticos y de alimentación en establecimientos de la Comunidad de Madrid y de la provincia de Toledo. En total, cinco personas han sido detenidas en Seseña (Toledo) como presuntas autoras de los hechos. Las investigaciones arrancaron entre febrero y marzo, cuando se detectó un aumento de hurtos al descuido en farmacias y supermercados de Seseña, Esquivias (Toledo) y Torres de la Alameda (Madrid). Los agentes pusieron en marcha la operación Higia 36 y comprobaron que todos los robos seguían el mismo patrón.
El modus operandi era claro y mostraba cierta organización. Los miembros del grupo tenían roles perfectamente definidos: mientras unos distraían la atención de los dependientes o cajeros, otros aprovechaban para vaciar de las estanterías los productos de mayor valor. No se trata, por tanto, de hurtos oportunistas, sino de una actividad planificada. El 16 de abril se produjeron los arrestos. Los cinco detenidos, todos ellos afincados en Seseña, contaban con antecedentes previos por hechos similares. Se les imputa un delito de pertenencia a organización criminal y diez delitos de hurto al descuido.
La rápida actuación de la Guardia Civil ha permitido que el valor total de lo sustraído se limitara a 2.000 euros. No es una cifra elevada, pero el dato relevante no es tanto el montante como el método: grupos pequeños que rotan por distintas localidades y golpean establecimientos de forma sistemática. Desde finales de marzo, la Comandancia de Toledo tiene activo el plan Ceres 2.0, una operación orientada a reforzar la seguridad en la provincia, especialmente en la comarca de La Sagra. Ese refuerzo ha permitido intensificar la vigilancia y mejorar la capacidad de reacción. La detención de este grupo es uno de sus primeros resultados.
Lo que no aclara la nota oficial es si los productos robados se destinaban a la reventa o al consumo propio. Tampoco se especifica si alguno de los detenidos tiene vínculos con el sector farmacéutico o si los robos incluían medicamentos sujetos a receta. Son preguntas que, por ahora, quedan sin respuesta. |