La manada se rompió en dos en la calle Postas, dejando momentos de tensión
Parece que, después de lo ocurrido el jueves y el viernes con dos montoneras multitudinarias, la tranquilidad ha vuelto a los encierros de San Sebastián de los Reyes. El séptimo encierro, el penúltimo del ciclo, reunió a unos 2.000 corredores en las calles y terminó con solo seis heridos leves, el más grave de ellos una fractura.
El encierro de este domingo recordó bastante a los de los primeros días: los toros agrupados durante buena parte del recorrido y carreras limpias por las calles. Eso sí, también hubo momentos de tensión, como los vividos en la calle Postas, donde la manada se rompió en dos, dejando por un lado a los cabestros con dos toros y a otros cuatro astados por detrás de los corredores.
Por suerte, los toros y cabestros se reagruparon enseguida para entrar en la plaza de forma completamente limpia, cerrando el encierro en 1 minuto y 38 segundos en las calles, y 1 minuto y 54 segundos en la plaza antes de entrar en toriles.
El octavo y último encierro de las fiestas se correrá mañana lunes a las 11:00 horas con los toros de la ganadería Montealto. San Sebastián de los Reyes pondrá así el broche final a un ciclo que ha tenido de todo: rapidez, peligro, lluvia, montoneras, un toro con el cuerno roto y, finalmente, la vuelta a la normalidad. |