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07
Mar
2026
La sansera Audrey Pascual consigue la primera medalla para España en los Paralímpicos PDF Imprimir E-mail
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Foto cedida por CPERomeo y Julieta cobraron vida en la arena de Verona durante la Ceremonia de Inauguración

La esquiadora madrileña Audrey Pascual se convirtió este sábado en la gran protagonista de los Juegos Paralímpicos de Invierno 2026, que se celebran en Milán y Cortina d’Ampezzo, al conquistar la medalla de plata en la prueba de descenso para deportistas que compiten sentadas, apenas cinco centésimas por detrás de la alemana Anna-Lena Forster.

La victoria de Pascual se produjo en la primera jornada de competición, apenas unas horas después de la ceremonia de inauguración, celebrada la noche del viernes en la Arena de Verona, que estuvo marcada por la polémica. Siete países europeos —Ucrania, República Checa, Estonia, Finlandia, Letonia, Lituania y Polonia— boicotearon la ceremonia como protesta por la presencia de las banderas de Rusia y Bielorrusia, excluidas del olimpismo desde la invasión de Ucrania. Otros países, como Francia o Alemania, optaron por participar de manera virtual. En España, la abanderada Audrey Pascual no pudo asistir al acto por su competición inmediata, y un voluntario portó la bandera nacional mientras los ocho atletas españoles aparecían en pantalla gigante.

Bajo la temática “Life in Motion” (‘Vida en movimiento’), la ceremonia buscó combinar un mensaje de inclusión y respeto con un homenaje a la cultura italiana. La Arena de Verona, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, se llenó de música y arte: la joven estrella italiana Mimì, de Lombardía, interpretó el himno nacional, mientras que en el escenario principal se representó una versión moderna de la tragedia “Romeo y Julieta”, evocando la historia y el espíritu de la ciudad. También sonaron clásicos italianos como Volare, que fueron recibidos con aplausos de un público entusiasta.

El acto estuvo cargado de simbolismo. La llama paralímpica fue llevada por la campeona de esgrima Bebe Vio, y reencendida en Milán por Francesca Porcellato, y en Cortina d’Ampezzo por Gianmaria Dal Maistro, ambos iconos del esquí y los deportes paralímpicos italianos. Durante el desfile de naciones, las banderas de las 55 delegaciones fueron llevadas por voluntarios, mientras los atletas que no pudieron viajar se unieron virtualmente, creando un desfile híbrido de tradición y modernidad.

Los discursos de apertura destacaron la importancia de los Juegos como motor de inclusión y superación. Andrew Parsons, presidente del Comité Paralímpico Internacional, subrayó que el deporte ofrece “otra forma de avanzar en un mundo convulso” y que en estos Juegos las diferencias “no son motivo de separación, sino fuente de fortaleza”. Por su parte, Giovanni Malagò, presidente del Comité Organizador, recordó la historia paralímpica en Italia y la contribución de figuras como Antonio Maglio en los primeros Juegos de Roma 1960. Se izaron la bandera paralímpica, se pronunció el juramento y se interpretó el himno del futuro, completando un acto que combinó tradición, cultura y un mensaje global de respeto y unidad.

Con la ceremonia aún resonando en la memoria de los espectadores, Audrey Pascual se lanzó a la pista del Tofane Alpine Skiing Centre en Cortina d’Ampezzo. Su plata marca un hito histórico: es la primera medalla paralímpica invernal en esquí alpino para una mujer española desde 1998 y la primera obtenida por una atleta con discapacidad física en esta disciplina. La presea supone además la medalla número 44 para España en la historia de los Juegos Paralímpicos de Invierno.

El descenso se vivió con gran tensión. Pascual realizó una bajada segura, gestionando los nervios de su debut. Tras pasar el primer sector intermedio con ligera desventaja frente a Forster, logró reducir la diferencia a solo cinco centésimas al cruzar la meta. “Ahora que acabo de terminar, estoy súper contenta, aunque también me queda rabia”, confesó Pascual. “Creo que perdí tiempo en la ‘Grande Curva’, pero esto me motiva aún más para darlo todo en el supergigante”.

La Real Federación Española de Deportes de Invierno (RFEDI), representada por su presidente May Peus, celebró la plata de Pascual como un “orgullo enorme” y un ejemplo del compromiso del deporte español con la inclusión. “España vuelve a hacer historia en los Paralímpicos de Invierno. Audrey demuestra que talento, trabajo y determinación no tienen límites”, señaló Peus, quien destacó el esfuerzo de su equipo técnico, club y federaciones autonómicas en este logro histórico.

Con la primera medalla ya en el bolsillo, Audrey Pascual se prepara para la próxima prueba de supergigante, con la ambición de luchar nuevamente por el oro y continuar escribiendo la historia del esquí paralímpico español.

 

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