Recorrieron Gran Vía hasta Plaza de España
Cerca de 3.000 personas han salido este viernes 1 de Mayo, Día Internacional del Trabajador, a la calle en Madrid para exigir mejores salarios, vivienda y democracia. La movilización, convocada por CCOO y UGT, arrancó a las 12:00 horas desde Gran Vía esquina con la calle Clavel y finalizó en la Plaza de España bajo el lema 'Derechos, no trincheras. Salarios, vivienda y democracia'. En esta ocasión, Madrid no fue la sede de la manifestación nacional, que este año se trasladó a Málaga. Sin embargo, la capital acogió una nutrida protesta con representación de los principales sindicatos y partidos políticos de la izquierda madrileña.
Antes del arranque de la manifestación, las secretarias generales de CCOO Madrid, Paloma López, y UGT Madrid, Susana Huertas, exigieron a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, medidas ante la crisis de la vivienda y el refuerzo de los servicios públicos, además de lanzar un mensaje por la paz en el mundo.
López espetó a Ayuso que "no se puede seguir deteriorando los servicios públicos" y dando dinero "de todos los madrileños" para "empresas privadas" en campos como la sanidad, la educación y las residencias. "Ya está bien de privatizar los servicios públicos. La garantía de unos servicios públicos es lo que garantiza la igualdad y es lo que garantiza la cohesión social", planteó la líder de CCOO Madrid.
Además, fijó la mirada en la vivienda para reclamar a la presidenta autonómica que permita la declaración de zonas tensionadas en la región aplicando la Ley Estatal, construya vivienda pública y ponga "impuestos a las grandes fortunas y fondos buitre". Considera que en estas reivindicaciones están "todos los trabajadores" independientemente de si son de España o del extranjero porque "la clase trabajadora es una venga de donde venga y tenga el color de piel que tenga".
"Y por eso hoy estamos aquí llamando a esa unidad, llamando a que juntos y juntas somos más fuertes y conseguiremos nuestros objetivos", planteó López. La líder sindical apuntó a la patronal que la "negociación colectiva" es el "mayor mecanismo de distribución de las riquezas" y advirtió de que ahora mismo hay "muchos conflictos abiertos" y que si no se sientan a negociar sentirán "la presión de los sindicatos de clase para que se garanticen y se respeten los derechos del conjunto de la clase trabajadora".
Por su parte, Susana Huertas lamentó que haya que "seguir luchando" en la Comunidad de Madrid, que está viviendo un "cambio de modelo" que lo que implica es que se "perjudique los salarios, perjudique la vivienda y perjudique la democracia". La líder sindical señaló que no hay "vivienda digna" en la Comunidad de Madrid y que no hay posibilidades para los jóvenes de la región de emanciparse. "¿Qué es una vivienda digna? Una habitación de 11 metros cuadrados con un piso compartido por no sabemos cuántas personas. Eso no es vivienda digna", zanjó, tras advertir que este es el modelo que hay en la Comunidad. También afirmó que desde UGT quieren que la migración sea "legal" y que los migrantes puedan vivir con "dignidad" y con salarios dignos, no "bajo la explotación".
La portavoz de Más Madrid en la Asamblea, Manuela Bergerot, también acudió a la manifestación y recalcó que la única "mayoría social" en Madrid es la de "la gente que vive de su trabajo", que no "viven ni de las rentas ni de las herencias". "Lo que iguala a las educadoras infantiles de Vallecas, a los informáticos de Colombia, a las enfermeras de Moratalaz, a un obrero de Sevilla, es que no viven ni de las rentas ni de las herencias, que viven de su trabajo y de su esfuerzo", planteó Bergerot.
La portavoz afirmó que lo que se reivindica en esta jornada es la "libertad" que da "conquistar derechos", algo que "siempre ha sido a través del conflicto, de las huelgas, de las cajas de resistencia, de los sindicatos y de todos los diferentes, de todos los que no se conocen y se juntan para tener más fuerza". También se refirió a la cuarta jornada de huelga indefinida de las educadoras infantiles, que "no solo están dignificando a la gente trabajadora sino que están recordando cuáles son los trabajos esenciales".
El secretario general del PSOE-M y ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, participó en la manifestación junto a la portavoz socialista en el Ayuntamiento, Reyes Maroto, y la presidenta del PSOE-M, Paca Sauquillo. López reivindicó la labor del Gobierno central encabezado por Pedro Sánchez y fijó como objetivo "el cambio en Madrid" en 2027 para desbancar al PP de Isabel Díaz Ayuso de la Puerta del Sol.
López sacó pecho del Gobierno central, asegurando que es un "orgullo en defensa de la paz, de un orden justo, de unas reglas claras y de unos derechos para todos", algo que se percibió en la cumbre de líderes progresistas celebrada recientemente en Barcelona.
"España, afortunadamente, es el mejor ejemplo y es la esperanza, es el faro para todos aquellos que creen que las personas migrantes tienen que tener derechos, cuando viven entre nosotros, que se puede combatir el cambio climático y tener una energía más limpia y, por cierto, más barata, que se puede batir récords de creación de empleo, más de 22 millones en España, con empleos más estables y con mejores salarios", planteó.
Además, afirmó que la justicia social es "rentable, no solamente justa" y que "provoca mayor crecimiento económico". A Ayuso le advirtió de que "queda solo un año" para que haya un "cambio en Madrid" y que la región cuente con un Gobierno "progresista" tras más de tres décadas concatenadas del PP en la Real Casa de Correos.
Maroto, por su parte, subrayó que más de 300.000 personas migrantes forman parte del mercado laboral y que quieren "dignidad y convivencia", algo que le daría el proceso de regularización extraordinaria impulsado por el Ejecutivo central. "Pone de manifiesto que hay dos modelos, el modelo del miedo, el modelo de la criminalización, el modelo de dividir a esta ciudad que es el que defiende el Partido Popular y Vox, y el modelo que defendemos desde el Partido Socialista, el modelo de la responsabilidad, el modelo de la dignidad", apostilló.
La manifestación transcurrió sin incidentes destacados. La Unión de Policía Municipal y la Delegación del Gobierno activaron un dispositivo de seguridad para garantizar el orden durante el recorrido.
Con esta movilización, Madrid se sumó a las protestas que tuvieron lugar en toda España en el Día Internacional del Trabajador. La crisis de la vivienda, la precariedad laboral y la subida de los precios fueron los temas que más movilizaron a los asistentes. Los sindicatos prometieron seguir luchando hasta conseguir "salarios dignos, vivienda asequible y servicios públicos de calidad". El próximo 1 de Mayo, dijeron, volverán a las calles. Y si no hay avances, con más fuerza. |