Los vecinos le realizaron maniobras RCP hasta sacarle de la parada
Un niño de cuatro años sufrió un grave ahogamiento el 30 de mayo en una piscina de la calle Costa Brava, en el barrio de Mirasierra, Madrid. Varios testigos lo encontraron sumergido, lo rescataron del agua y comenzaron a realizar maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP).
Los testigos actuaron bajo la guía telefónica de los operadores técnicos de Samur-Protección Civil, que les dieron instrucciones precisas para estabilizar al niño mientras llegaban los servicios de emergencia. Cuando los equipos médicos llegaron al lugar, el niño ya había recuperado la respiración, un signo positivo en estos casos.
Fue trasladado al hospital infantil de La Paz con escolta de la Policía Municipal de Madrid, lo que subraya la gravedad del incidente y la rapidez de la respuesta. El caso pone de manifiesto la importancia de la vigilancia constante en piscinas y áreas acuáticas, especialmente cuando hay niños pequeños. |