Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación.
Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies
16 Feb 2026 |
|
Forma parte del Plan de Esponjamiento de la Zona Centro que aprobó el Pleno en 2010 y acaba de ponerse en marchaLa familia de Alexia ha enfrentado una situación complicada tras la compra de su vivienda en la calle Cruz, en Torrejón de Ardoz. La ilusión de comenzar una nueva vida se ha visto truncada por la revelación de que la casa se encuentra dentro de un "plan de esponjamiento", un proceso de renovación urbana que podría llevar al derribo de la vivienda en el futuro. Alexia, la hija de 20 años de la familia, ha utilizado las redes sociales para expresar su frustración y denunciar la falta de información. Según su relato, ni los antiguos propietarios de la vivienda ni el Ayuntamiento les informaron sobre el estado de la propiedad antes de la compra. Esto ha llevado a la familia a sentirse engañada, ya que ellos son trabajadores que solo buscaban un hogar. La casa fue adquirida en mayo de 2025, pero fue en septiembre cuando la familia recibió una carta del Ayuntamiento informando que la vivienda estaba incluida en un plan de esponjamiento y que no se podía realizar ninguna reforma. Alexia subraya que esta información no estaba disponible en la nota simple, las tasaciones ni en las escrituras de la propiedad. Cornelia y Víctor, los padres de Alexia, han intentado buscar soluciones legales presentando un recurso con la ayuda de un abogado. Sin embargo, no han recibido respuesta y el plazo para ello ha expirado. La situación se complica aún más porque actualmente la familia vive de alquiler en Torrejón de Ardoz, y su arrendador les ha informado que deben desocupar la vivienda en marzo. Un técnico de Urbanismo ha confirmado que la edificación está fuera de ordenación y forma parte del Plan de Esponjamiento del municipio. Sin embargo, para no perjudicar al nuevo propietario, se les permitirá acondicionar la vivienda, siempre que cumplan con los requisitos establecidos en el Plan General de Ordenación Urbana de Torrejón de Ardoz. El Plan de Esponjamiento es un proyecto urbanístico aprobado hace 20 años que aún no ha sido implementado. Las autoridades municipales han aclarado que, aunque el plan no se puede modificar, su ejecución sería a largo plazo, lo que significa que no se llevaría a cabo de inmediato. Desde el consistorio se ha indicado que la familia puede acondicionar la vivienda para habitarla, siempre que cumplan con los requisitos técnicos establecidos. Una vez que se satisfagan estos requisitos, no habrá inconvenientes para continuar con la reforma de la casa. El Plan Especial de Esponjamiento del Casco Antiguo de Torrejón de Ardoz nació como respuesta a décadas de desgaste urbano y déficit de espacios abiertos en el corazón histórico de la ciudad. Tras su aprobación inicial y sucesivas modificaciones por el Ayuntamiento, el proyecto fue consolidándose entre 2022 y 2023 con la definición de ámbitos de actuación y reparcelación en calles como Granados, Ciudad Real y Virgen de Loreto, con la ambición de generar un gran parque y revitalizar el centro con más zonas verdes y mejores conexiones peatonales. Aunque su esencia es ganar espacios públicos y mejorar la calidad de vida de los vecinos, ha requerido plazos largos de tramitación y ajustes técnicos para resolver las limitaciones de desarrollos urbanísticos previos y asegurar la cohesión entre distintos sectores del casco histórico. La historia de esta familia refleja el lado más delicado del Plan de Esponjamiento del casco histórico de Torrejón: el choque entre la planificación urbana y los proyectos de vida particulares. Lo que para la administración es una operación estratégica para “dar aire” al centro de la ciudad, para ellos se ha convertido en la amenaza de perder la casa que acababan de empezar a llamar hogar. Entre planos, expedientes y plazos administrativos, queda ahora la incertidumbre de quienes sienten que su futuro pende de una decisión tomada mucho antes de cruzar la puerta de su vivienda. |