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21
Mar
2026
Forever Tango hace doblete en SanSe y Torrejón PDF Imprimir E-mail
TorreNews - Sociedad Torrejón
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Foto cedida por Ayuntamiento de SanSeLa obra lleva 35 años sobre las tablas

Hay espectáculos que pasan, y los hay que dejan huella. El sábado 21 de marzo, el Teatro Auditorio Adolfo Marsillach de San Sebastián de los Reyes, y el domingo 22 de marzo el Teatro José María Rodero de Torrejón, acogerán una de esas veladas que no se olvidan fácilmente: 'Forever Tango' , la producción creada y dirigida por el argentino Luis Bravo que lleva 35 años recorriendo los escenarios más exigentes del mundo.

No es una gira ni un espectáculo cualquiera. Es la obra de teatro latina más exitosa de toda la historia, con cuatro temporadas en Broadway, una larga estancia en el West End londinense y actuaciones ante públicos tan distintos como los de Japón, Corea, China, Canadá o Italia. Más de diez millones de personas en el mundo han visto 'Forever Tango'. Este sábado le toca el turno a San Sebastián de los Reyes.

Luis Bravo, violonchelista de profesión, exintegrante de la Filarmónica de Los Ángeles y primer chelo del Teatro Colón, un día decidió que quería salir al mundo con algo propio, algo de lo que él fuera la única autoridad. Aquel impulso se llamó 'Forever Tango' y desde 1990 no ha dejado de crecer.

Preguntado por cómo describiría el espectáculo, Bravo prefiere ceder la palabra a un crítico canadiense que le impactó hace años: "Me dijo: es un concierto ilustrado. Y yo dije: es perfecta la definición". Desde su lugar de músico, Bravo inventa los personajes con los que grafica la música, interponiendo la humanidad de sus bailarines entre las notas y el público. El resultado es un show muy teatral, construido sobre la música del tango pero que va mucho más allá del baile.

"En 35 años no ha habido un teatro del que nos hayamos ido sin el público de pie. He visto gente emocionarse, llorar, reírse. Es un espectro infinito de diferentes humanidades".

Preguntado por cuánto de la carga de los orígenes conserva hoy la función, Bravo es rotundo: "Toda. El tango es un arte popular, un arte vivo que se nutre de los artistas que lo cultivan. Nació en el lenocinio, en los burdeles, pasó por el romanticismo de los años 40, luego por los cambios sociales de los 60 y después llegó Piazzolla. Así fue evolucionando, pero nunca perdió su esencia. Creo que no hay nada que describa mejor a un argentino que un tango: en toda su inestabilidad emocional, en todos sus contrastes, en toda su pasión contenida".

El bandoneón, explica, es clave en esa identidad. Un instrumento alemán creado para tocar a Bach en capillas rurales que un día "cayó en Buenos Aires y vino a cantar las desdichas del hombre porteño". Respira, dice Bravo, y eso lo hace único.

La historia de cómo un primer chelo del Teatro Colón acabó creando este espectáculo tiene algo de novela. Bravo volvió a Argentina tras años en Los Ángeles y Nueva York, atraído por la muerte de su padre. "No encontré el país que había dejado y me volví a ir". Fue entonces cuando tomó una decisión existencial: "Quería salir al mundo con algo que tuviera que ver con mi cultura, mi idiosincrasia. Dije: podrás ser mejor o peor que yo, pero no como yo. Llamé a mis amigos, colegas, gente con la que había compartido atriles durante años, y así nació esto".

En todos estos años, el espectáculo no ha dejado de enriquecerse. Bravo lo describe como un proceso de enriquecimiento constante, nunca de sustitución. El show ha ido sumando colores y matices, incorporando a nuevas generaciones de bailarines sin abandonar los tangos clásicos de las distintas épocas. "Cada tiempo, cada época ha ido aportando lo suyo, pero eso no ha empañado lo anterior".

"No es solamente un bailarín que baile un tango con una orquesta que toca. Es mucho más elaborado. Voy haciendo una exposición de diferentes tangos, diferentes épocas, tomándome mis licencias artísticas. Voy graficando con la humanidad de los artistas lo que la música me inspira".

Bravo habla del público español con afecto evidente: "Es tan cálido, pero tan cálido, y tiene tanta similitud con el argentino". La última gira por España, en noviembre de 2024, dejó directores de teatros "maravillados, diciendo que habían visto shows de tango antes, pero nunca algo así". Quien haya visto el espectáculo en otras ciudades encontrará bailarines nuevos, coreografías distintas y un repertorio diferente.

Para quien diga que el tango no es para él, Bravo tiene una respuesta contundente: "Este show ha hecho que la gente descubra cosas en ella que ni sabía que tenía. Se han formado parejas, clubes de tango, gente que viajaba a Buenos Aires. En San Francisco tuvimos fanáticos que venían hasta setenta veces a ver el show. El verdadero éxito es ese: llegar al corazón de la gente. Que a partir del show la gente no sea la misma".

Bravo lo resume con la certeza de quien lleva años comprobándolo noche tras noche, en escenarios de medio mundo: "Es una música tan bonita, tan intoxicante, con tanta ternura, ese abrazo... La gente siempre queda cautivada. No importa de qué cultura sea".

 

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