Su cuerpo sigue sin aparecer
La Policía Nacional ha realizado este viernes 25 de septiembre de 2026 un nuevo registro en la vivienda de Roberto Fernández Magriñat, el hombre de 84 años desaparecido el 7 de septiembre en Torrejón de Ardoz, en el marco de la investigación que trata de esclarecer su desaparición y en la que su hijo, de 51 años, se encuentra en prisión provisional bajo sospecha de homicidio, según han informado fuentes policiales. El hijo, que ha optado por no declarar ni ante los investigadores ni ante el juez, solicitó estar presente en el registro.
La investigación dio un giro significativo cuando se encontraron restos biológicos en la vivienda familiar, compatibles con sangre, que los reactivos de la Policía Científica detectaron en distintos puntos de la casa a pesar de que el lugar había sido limpiado y algunas paredes repintadas. Esto llevó a los investigadores a considerar la hipótesis de que Roberto pudo haber muerto de forma violenta en su hogar y que su cuerpo podría haber sido trasladado a otro lugar.
La Policía ha extendido la búsqueda al vertedero de Loeches, con unidades especializadas y perros entrenados para localizar restos humanos, sobre la posibilidad de que el cuerpo haya sido trasladado desde Torrejón y depositado en los circuitos de recogida de residuos. Los investigadores analizan teléfonos móviles, imágenes de cámaras de seguridad y las evidencias obtenidas. La investigación está a cargo del Grupo XII de la Jefatura Superior de Policía de Madrid, especializado en desapariciones, junto a efectivos de la Comisaría de Torrejón. Además de la desaparición de su padre, el hijo está vinculado a otro caso judicial: se encuentra en libertad provisional y pendiente de juicio por su presunta implicación en el homicidio de Rosa Limón, una mujer de 66 años encontrada muerta en 2021 en la provincia de Toledo. La prioridad de los investigadores es encontrar a Roberto y esclarecer las circunstancias de su desaparición. |