Según la Comunidad, estaban en suelo protegido
La Comunidad de Madrid llevó a cabo dos derribos de edificaciones ilegales el 30 de mayo en el municipio de Chinchón, dentro de un plan para frenar las urbanizaciones no autorizadas en suelo protegido de la Vega del Tajuña. Los inmuebles se encontraban en una parcela clasificada como suelo no urbanizable protegido, donde la construcción y parcelación están prohibidas por la legislación.
La Vega del Tajuña es un área de alto valor agrícola, tradicionalmente usada para cultivos de regadío, pero ha sufrido un deterioro por el abandono de la actividad agraria y la aparición de construcciones dispersas que infringen la normativa. La Dirección General de Urbanismo identificó además una división ilegal del terreno en 25 subparcelas, sin ningún título habilitante.
El derribo fue ejecutado por la Consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior en colaboración con la Dirección General de Urbanismo. Participaron técnicos de la Subdirección General de Inspección y Disciplina Urbanística, así como unidades de Seguridad Ciudadana de la Guardia Civil y la Policía Local de Chinchón.
Ante la detección de movimientos de tierra, pozos de agua y anuncios de venta en la zona, se ha iniciado un expediente para restablecer la legalidad urbanística y un procedimiento sancionador. En menos de un año, el Plan de Inspección y Disciplina Urbanística ha ejecutado 13 derribos (tres de manera subsidiaria por la administración regional y diez de forma voluntaria), ha realizado 173 inspecciones, ha incoado 66 expedientes de disciplina urbanística y 65 sanciones, y ha tramitado 83 requerimientos de información y 308 diligencias previas.
La Consejería ha subrayado que las construcciones ilegales en la Vega del Tajuña representan una grave amenaza para la protección del territorio, contribuyen a la degradación de espacios de alto valor ambiental y generan inseguridad jurídica para los ciudadanos. |