La Procesión del Silencio comenzará a las nueve y media de la noche
Los hermanos de la Vera Cruz van a vivir esta noche un momento muy especial, y es que su Procesión del Silencio cumple treinta años. El Miércoles Santo es el día de su Estación de Penitencia, la procesión en la que hacen desfilar por las calles de Torrejón a sus dos titulares: el Cristo de la Vera Cruz y la Virgen de la Soledad. Una cita que cada año congrega a numerosos fieles en un ambiente de recogimiento, silencio y devoción, y que en esta ocasión es muy probable que tenga un seguimiento aún mayor, pues adelanta su salida hora y media con respecto al horario habitual.
Y para acompañarles han optado por el talento local. La Banda Municipal de Música, recién llegada de Ávila, serán los encargados de marcar el paso a una procesión sobrecogedora, aumentando la espectacularidad de un desfile que ya de por sí es uno de los momentos más esperados de la Semana Santa torrejonera.
La noche comenzará con los preparativos habituales. A las 21:00 horas, los hermanos partirán de su sede para, en perfecta formación, llegar hasta la iglesia de la Plaza, de donde, a las 21:30 horas, sacarán a sus titulares. La comitiva estará marcada por el fuego de los cirios, el silencio de los penitentes y la oscuridad de la noche, tres elementos que convierten esta procesión en una de las más sobrecogedoras del calendario cofrade torrejonero.
El recorrido, de aproximadamente dos horas, llevará a los pasos por las calles del centro de Torrejón, en un itinerario que ha variado con respecto a años anteriores y que se ha adaptado para que los fieles puedan seguir la procesión con comodidad. La procesión del Silencio es la única ocasión en la que los dos titulares de la Vera Cruz procesionan juntos, lo que le confiere un carácter único y especial.
Tras el largo recorrido, los pasos volverán a la iglesia de la Plaza, donde se producirá un momento muy especial, con reminiscencias de aquella primera Procesión del Silencio de 1996 que dio origen a lo que hoy es la Semana Santa de Torrejón. Tras descolgar al Cristo de la Vera Cruz y llevarlo en una solemne procesión hasta el Altar Mayor, se procederá al tradicional Besapiés.
Este acto, que se ha convertido en una de las citas más emotivas de la jornada, permite a los fieles acercarse a la imagen del Cristo para venerarlo en un ambiente de recogimiento y oración. Un momento íntimo que cierra una de las noches más importantes del calendario cofrade torrejonero. |