Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies
Están realizados con materiales reciclados y pueden verse en el escaparate de un estanco
Torrejón ya está vestida de granate y el olor a incienso llena las calles. Por eso no es de extrañar la exposición que puede disfrutarse esta Semana Santa en un lugar tan poco convencional como el escaparate de un estanco. Benjamín Bonilla, voluntario de mayores y miembro de la tertulia poética, ha realizado una muestra de 14 pasos en miniatura que representan algunas de las imágenes más conocidas de la Semana Santa española.
En concreto, se pueden ver imágenes de Sevilla, Valladolid y Madrid, entre otras ciudades, en una muestra que no ha dejado indiferente a nadie. Los viandantes que pasan por la calle Hospital pueden disfrutar de un recorrido por la Semana Santa española, realizado además con materiales reciclados, tal y como desvelaba el propio autor.
Benjamín, conocido por su labor solidaria y su implicación en la vida cultural de Torrejón, ha querido contribuir con esta exposición a la celebración de unos días en los que la devoción y el arte se dan la mano. Los 14 pasos en miniatura, elaborados con materiales reciclados, son una muestra del cariño y el respeto que el autor siente por las tradiciones de Semana Santa, no solo de su ciudad, sino de toda España.
La exposición, que permanecerá abierta durante todos los días de la Semana Santa, se ha convertido en un pequeño pero significativo atractivo para quienes recorren la calle Hospital. El escaparate del estanco, ubicado en pleno corazón del municipio, ofrece así una mirada única a la riqueza y diversidad de las procesiones españolas, en un formato íntimo y accesible que acerca el arte cofrade a todos los públicos.
Con esta iniciativa, Bonilla demuestra que la Semana Santa no solo se vive en las calles con las grandes procesiones, sino también en los pequeños gestos y en la creatividad de quienes, desde su rincón, contribuyen a mantener viva una tradición que emociona a generaciones enteras.