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10
Ene
2026
Los Bomberos cambian el color de su uniforme PDF Imprimir E-mail
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Foto cedida por CAMDesde ahora será rojo en lugar de azul

La Comunidad de Madrid ha presentado los nuevos uniformes de intervención del Cuerpo de Bomberos regional, que cambian su color del azul al rojo. El consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, Carlos Novillo, ha dado a conocer este equipamiento en el Parque de Bomberos de Valdemoro, donde se ha realizado un simulacro de incendio.

Además de renovar la imagen de los profesionales, estos trajes presentan una mejora en la absorción del calor por radiación, debido al cambio de color, reduciendo el estrés térmico al que se someten estos servidores públicos. Esta decisión se ha tomado tras un estudio elaborado desde la Jefatura de Unidad Técnica del Cuerpo de Bomberos de la Comunidad de Madrid sobre la incidencia que tienen las altas temperaturas en esta tonalidad.

Otra de las características de los nuevos equipamientos es la optimización en la ergonomía, que permite a los trabajadores realizar movimientos completos ofreciéndoles una mayor comodidad. Asimismo, responden a la normativa de alta visibilidad para trabajos en la vía pública y cuentan con las certificaciones térmica y mecánica actualizadas, lo que aumenta también su seguridad.

El Ejecutivo autonómico ha invertido 3,2 millones de euros en la adquisición de 1.800 modelos compuestos de chaquetón y cubrepantalón. Estos equipos de protección individual (EPI), de categoría III, son habituales en incendios urbanos e industriales; rescates en espacios confinados; intervenciones con riesgo nuclear, radiológico, biológico o químico (NRBQ); actuaciones en vía pública y labores que requieren recursos especiales.

Están confeccionados con la última tecnología, con menor peso, mayor protección térmica y mejor ventilación, para responder a las necesidades de los profesionales de la Agencia de Seguridad y Emergencias Madrid 112 (ASEM112). Asimismo, soportan hasta 50 ciclos de lavado, frente a los cinco de los anteriores, y cuentan con una garantía de dos años en caso de cualquier defecto de fabricación.

La Comunidad de Madrid ha realizado un simulacro de incendio en la iglesia del antiguo convento de La Encarnación, en Boadilla del Monte, para ensayar su plan de protección de Bienes Culturales. La Agencia de Seguridad y Emergencias Madrid 112 (ASEM 112) ha sido la encargada de coordinar este ejercicio, en el que también han participado las dotaciones del Cuerpo de Bomberos autonómico, los profesionales del Servicio de Urgencia Médica (SUMMA112), Protección Civil, Policía Local, Guardia Civil y técnicos de la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte.

La práctica se ha iniciado con una llamada al teléfono 112 alertando de un incendio en la iglesia, que data del siglo XVII. Los bomberos del Cuerpo regional han acudido al lugar y, además de llevar a cabo las labores de extinción, han rescatado las piezas artísticas siguiendo un protocolo pionero en España basado en el uso de fichas de salvaguarda. Estos son unos documentos que contienen información útil para preservar el patrimonio y las obras de arte que albergan los edificios históricos de la Comunidad de Madrid en caso de que se produzca algún siniestro.

En ellos, se explica cómo se debe proceder en la retirada y manipulación de las piezas, así como las diferentes vías de acceso y desalojo. También incluyen las características de construcción del inmueble, los planos y entorno, además de datos sobre sistemas con los que cuenta frente a algunos riesgos, como detectores de humo o extintores.

Los profesionales han sacado al exterior los bienes culturales que podían extraerse y los demás los han protegido del fuego, siguiendo lo recogido en las fichas de salvaguarda.

Los objetos que los bomberos han retirado los han depositado en una zona donde los técnicos de cultura, junto con voluntarios de Protección Civil y el Equipo de Respuesta Logística Inmediata de Voluntarios de Protección Civil ante Emergencias (ERIVE), los han embalado y custodiado con los agentes de Guardia Civil hasta que el incendio se ha extinguido y han podido volver a colocarlos en su emplazamiento original. Por su parte, el SUMMA112 se ha ocupado de la atención a los heridos y la Policía Local de la coordinación de accesos y control del tráfico en la zona.

En la actualidad, 102 edificios de la Comunidad de Madrid contienen este tipo de instrumentos, elaborados por la Subdirección General de Patrimonio Histórico, en colaboración con los servicios de emergencias y cuerpos de seguridad. Estos escritos poseen un listado de los bienes muebles presentes en cada infraestructura, en el que se establecen diferentes niveles de prioridad y se identifican las piezas que pueden ser evacuadas fuera del recinto y las que deben ser protegidas in situ.

Este proyecto de conservación preventivo se puso en marcha a finales de 2019 para hacer frente a situaciones de emergencia y evitar daños como los que se produjeron en el incendio de la Catedral de Notre Dame de París, en abril de ese mismo año. Es el cuarto simulacro de estas características que se lleva a cabo en la región, tras los celebrados en la Catedral de La Magdalena de Getafe (2022), la Catedral Magistral de Alcalá de Henares (2023) y la iglesia de Santa Catalina de Villamanta, el año pasado.

El Ayuntamiento de Madrid ha organizado un completo simulacro ante inundaciones, desarrollado ayer con la participación de más de una veintena de servicios (tanto municipales como de otras administraciones), con el objetivo de estar preparados y ser capaces de dar una respuesta adecuada a una eventual situación de emergencia por inundación que pudiera acaecer en la capital.

La Junta de Gobierno municipal ha sido informada hoy por la vicealcaldesa, delegada de Seguridad y Emergencias y portavoz municipal, Inma Sanz, del desarrollo de este simulacro, que forma parte de las acciones de implantación del Plan de Actuación de Inundaciones del Ayuntamiento de Madrid (PAINUNAM), el ejercicio ha incluido la activación tanto en fase de alerta y seguimiento, inicialmente), como su elevación posterior a la fase de emergencia, antes de su desactivación final.

“Los objetivos de este simulacro ha sido identificar la información disponible de los órganos competentes, chequear las comunicaciones y la coordinación entre administraciones, ejercitar los avisos a la población, chequear las acciones propias de los grupos de intervención, evacuaciones, etc.”, ha resumido Sanz.

El escenario inicial de la activación ha sido la brusca crecida del río Manzanares por las fuertes lluvias acumuladas durante más de 20 días a lo largo de las cuencas altas, junto con el deshielo en esas zonas, lo que provoca tanques de tormenta colapsados y un vertido directo al río. Además, se sumó una tormenta torrencial localizada sobre la ciudad de Madrid y el desembalse de importantes caudales de agua la presa de El Pardo, provocando una fuerte crecida con inundación en la ribera del Manzanares, entre el Puente de los Franceses y el Puente de Segovia.

Ante esta situación simulada, con los datos y previsiones de AEMET y de la Confederación Hidrográfica del Tajo y con la información sobre desembalses de presas del Canal de Isabel II recibidos de la Agencia de Seguridad y Emergencias Madrid 112 de la Comunidad, el alcalde de Madrid decreta la activación del PAINUNAM en su fase de alerta y seguimiento (situación operativa 0), posteriormente elevada a la fase de emergencia (situación operativa 1).

Por ello, se ha constituido presencialmente el Centro de Coordinación Operativa (CECOPAL) en la sede del CISEM (Centro Integrado de Seguridad y Emergencias del Ayuntamiento de Madrid), con presencia de efectivos del Cuerpo municipal de Bomberos, de Policía Municipal, de SAMUR-Protección Civil, de Gestión y Vigilancia de la Circulación, de Conservación de Vías, de Servicios Sociales, de Comunicación, de Emergencias Madrid, de Agua y Zonas Verdes, de Coordinación Territorial y Desconcentración, de Calle 30, de Limpieza y Residuos y de EMT Madrid.

Vía telemática, además, han tomado parte representantes de otras administraciones: ASEM-112 de la Comunidad, Delegación del Gobierno, Confederación Hidrográfica del Tajo, AEMET, DGT, Demarcación de Carreteras, Carreteras Madrid, Consorcio de Transportes y Canal de Isabel II. También se habilitó un Puesto de Mando Avanzando, en Moncloa-Aravaca.

Los diferentes servicios han llevado a cabo diferentes misiones, algunas reales (incluso empleando figurantes) y otras simuladas. Entre las reales, la evacuación de las caballerizas y del personal del Escuadrón de Caballería de Policía Municipal; un rescate acuático en compuerta 3 a cargo del Cuerpo de Bomberos; la búsqueda de una persona desaparecida por las orillas del río, empleando también los drones de Policía; la evacuación de una residencia de mayores (con figurantes); la zonificación y evacuación de personas sin hogar (con figurantes); el balizamiento de zonas inundables o la gestión de cortes de tráfico y desvíos provisionales en el marco del plan de movilidad. Entre las misiones simuladas, el confinamiento de una planta del Hospital de Moncloa; vertidos extraordinarios de estaciones de tratamiento; la activación de Es-Alert para enviar un mensaje a la población así como avisos de recomendaciones de autoprotección; o la evacuación de túneles por inundaciones.

Los avisos con recomendaciones a la población, que se han trabajado y ensayado, abarcan, entre otras aspectos: mantenerse informado y atento a los medios de comunicación para estar al tanto de los pronósticos de tiempo, estado de las carreteras y, en su caso, medidas de precaución y consejos de actuación; subir a las zonas más altas de sus viviendas, evitando permanecer en sótanos o garajes; cerrar y asegurar las ventanas y puertas; alejarse lo más rápidamente posible del cauce de los ríos, arroyos y barrancos y no permanecer en los puentes; no cruzar los ríos ni torrentes ni las zonas ya inundadas ni utilizar las carreteras afectadas; no propagar rumores o noticias exageradas de daños y seguir siempre las indicaciones de las autoridades.

La sanidad pública madrileña ha actualizado su respuesta asistencial y la coordinación de recursos humanos y materiales ante amenazas por riesgo biológico. Así, la Dirección General de Salud Pública y el Servicio de Urgencia Médica de la Comunidad de Madrid (SUMMA 112) han diseñado un procedimiento de actuación ante una liberación intencionada de esporas de la bacteria causante de la enfermedad infecciosa denominada ántrax.

Este último ha sido puesto a prueba con un simulacro en el Hospital público Enfermera Isabel Zendal de la capital, que ha contado con la participación de personal de respuesta de alertas de la Dirección General de Salud Pública y 15 profesionales del SUMMA 112. A ellos se han sumado 22 efectivos del Cuerpo Nacional de Policía (CNP) y observadores externos de la Guardia Civil, la Subdirección General de Protección Civil de la Comunidad de Madrid y de la Agencia autonómica de Seguridad y Emergencias (ASEM 112).

El ejercicio ha simulado la aplicación del nuevo protocolo ante la alta sospecha de la presencia de sustancia contaminante de tipo biológico en el interior de un sobre enviado a una empresa logística, junto con una nota amenazante. Ha comenzado con una llamada al 112 en la que se ha alertado de este suceso, tras la que se ha procedido a la activación de la Policía Nacional y el SUMMA 112 y a cursarse la correspondiente alerta de Salud Pública.

Hasta el lugar de intervención se ha desplazado el equipo de respuesta ante Incidentes NRBQ (Nuclear, Radiológico, Biológico y Químico) del SUMMA 112, compuesto por médicos, profesionales de Enfermería y Técnicos en Emergencias Sanitarias. Estos, junto con los mandos operativos del Servicio regional de emergencias sanitarias (supervisor y jefe de Guardia) y el equipo de catástrofes, han desplegado su línea de descontaminación para pacientes válidos.

Por su parte, el CNP ha desplegado un puesto de mando con especialistas TEDAX-NRBQ, accediendo al lugar donde ha sido encontrado el sobre sospechoso y realizando un primer análisis para determinar la amenaza. La Dirección General de Salud Pública, por su parte, como autoridad sanitaria, ha asistido a los agentes en la clausura de la zona de riesgo hasta disponer de los resultados de laboratorio.

La primera prueba ha determinado que su contenido eran esporas de bacillus anthracis. A continuación, las cuatro víctimas simuladas expuestas a este agente biológico han sido extraídas y descontaminadas con agentes neutralizantes y, posteriormente, valoradas clínicamente por profesionales del SUMMA 112. Después han sido dados de alta con la prescripción antibiótica profiláctica que establece el equipo de Alertas de Salud Pública para estos casos.

El simulacro ha finalizado con la descontaminación de todos los profesionales que han intervenido, a los que el Servicio de emergencia médica de la Comunidad de Madrid ha prescrito la misma protección, pese a haber actuado con los preceptivos equipos de protección individual.

El ejercicio también ha incluido el envío de la sustancia sospechosa al laboratorio del Instituto Carlos III para su análisis definitivo. El procedimiento, asimismo, establece que el CNP se encarga de la investigación judicial, mientras que Salud Pública es responsable del seguimiento de los afectados y del resultado de análisis definitivo del compuesto.

El ántrax se contrae mediante la exposición a las esporas de la bacteria, bien por contacto directo con una herida o tejido dañado o por inhalación, y presenta un bajo riesgo de contagio entre personas. La principal amenaza obedece a su inhalación. El tratamiento con antibióticos es altamente efectivo cuando se aplica de manera precoz, de ahí la importancia de este tipo de entrenamientos.

Si bien en otros países se han producido episodios de bioterrorismo de este tipo, hasta la fecha en España no se ha identificado ninguna liberación intencionada, aunque en los últimos años se han activado diversas alertas por paquetes sospechosos de contenerlas.

El Servicio de Urgencias y Emergencias sanitarias de la Comunidad de Madrid (SUMMA 112) ha participado en un simulacro realizado en el cuartel General Maté, ubicado en la localidad de Colmenar Viejo, base de las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra (FAMET). El ejercicio comenzó por una emergencia provocada por la colisión entre dos aeronaves ,y con ello, la activación de los planes de emergencia de la propia instalación, sus medios propios, y la alerta a los servicios de emergencia externos, como el SUMMA 112, a través del teléfono de Emergencias 112. Por parte del Ejercito de Tierra participó su equipo de extinción de incendios y sus medios sanitarios con base en General Maté. Este tipo de ejercicios conjuntos son esenciales para mejorar la coordinación y entrenar la respuesta en caso de una emergencia real.

El SUMMA 112 activó para el simulacro una unidad de Soporte Vital Avanzado, una de Soporte Vital Básico, a la Jefa de Guardia y el equipo de Catástrofes. En total, una docena de profesionales de emergencias que atendieron a un total de cinco víctimas, cuatro moderadas y un fallecido. Esta atención se prestó en estrecha coordinación con el equipo sanitario del Ejercito de Tierra de la propia base General Maté de la FAMET. Por su parte, en este tipo de emergencias, el Servicio de Urgencias Médicas de la Comunidad de Madrid, desde su Centro Coordinador, activa el denominado Equipo Gestor de Incidente, encargado de la coordinación de todos los recursos que intervienen en este tipo de incidentes denominados de múltiples víctimas, así como de coordinar con los hospitales las necesidades de camas para pacientes críticos y, con ello, garantizar la atención de cada paciente, se acuerdo a sus lesiones y situación clínica. En este simulacro también estuvieron presentes Policía Local y Protección Civil de Colmenar Viejo, Guardia Civil y Guardia Civil de Tráfico, así como el Cuerpo de Bomberos de la Comunidad de Madrid.

Ejercicios como éste permiten mejorar la atención y la coordinación a la hora de responder ante emergencias extraordinarias, como es un accidente aéreo en una instalación militar, a la par que sirven de entrenamiento para los profesionales que participan en estos ejercicios, poniendo en práctica el procedimiento del SUMMA 112 de respuesta ante Incidentes con Múltiples Víctimas. Este simulacro, junto con los celebrados en los últimos días, como el celebrado en la localidad de Boadilla de Monte enmarcado dentro del Plan de Protección a Bienes Culturales, el organizado en torno a un establecimiento que produce, manipula, procesa o almacena grandes cantidades de sustancias peligrosas y que cuentan con una legislación particular de prevención de accidentes graves, situado en Madrid capital), permiten mejorar la coordinación con diferentes Cuerpos de Seguridad y Emergencia, así como los medios propios de emergencia de las instalaciones. Además, SUMMA 112 ha celebrado otro simulacro en sus instalaciones del Hospital de Emergencias Enfermera Isabel Zendal, con la colaboración de Salud Pública, para entrenar la respuesta ante una amenaza por la presencia de una sustencia de riesgo biológico, como el Ántrax.

En el marco del plan de protección de Bienes Culturales, un plan regional orientado a la protección ante emergencias de piezas o edificios de gran valor cultural y artístico y a coordinar la respuesta ante emergencias en estos lugares, se desarrolló un simulacro en la localidad de Boadilla del Monte el pasado 28 de octubre en la iglesia del antiguo convento de La Encarnación, y el desencadenante de la emergencia fue un incendio. Por parte del SUMMA 112, se activó y coordinó un total de 6 efectivos, con el despliegue de una unidad de Soporte Vital Básico, el Jefe de Guardia y el Equipo de Catástrofes del SUMMA 112. Además, de la intervención de otros cuerpos como Policía Local, Guardia Civil, Bomberos de la Comunidad de Madrid, Equipo de Respuesta Logística Inmediata de Voluntarios de Protección Civil ante Emergencias (ERIVE), así como Técnicos de la Consejería de Cultura, Turismo y Deportes. La coordinación de este ejercicio corrió a cargo de la Agencia de Seguridad y Emergencias de la Comunidad de Madrid. El balance de la intervención sanitaria en este ejercicio fue de una única víctima de carácter leve.

Y, en otro tipo de simulacros en los que participa el SUMMA 112, los relacionado con la industria incluida dentro de la catalogación SEVESO (establecimientos que producen, manipulan, procesan o almacenan grandes cantidades de sustancias peligrosas y que cuentan con una legislación particular de prevención de accidentes graves), profesionales de emergencias participaron en el ejercicio desarrollado en unas instalaciones ubicadas en el distrito madrileño de Vicalvaro. Tras un escape de gas y una deflagración, se activaron todos los protocolos de seguridad, desplegándose en el lugar un total de cuatro unidades del SUMMA 112 con una decena de efectivos, el Cuerpo de Bomberos del Ayuntamiento de Madrid, Policía Municipal y efectivos de la Policía Nacional y el Equipo de Respuesta Logística Inmediata de Voluntarios de Protección Civil ante Emergencias (ERIVE). La atención sanitaria simulada dentro de este ejercicio se centró en un total de dos víctimas de carácter moderado, para lo cual se emplearon por parte del SUMMA 112 una Unidad de Soporte Vital Avanzado, una de Soporte Vital Básico, el Jefe de Guardia y el Equipo de Catástrofes del servicio madrileño de emergencias sanitarias.

Estos ejercicios constituyen un variado ejemplo de la diversidad de emergencias a las que se pueden enfrentar los profesionales del SUMMA 112, y un perfecto ejemplo de la preparación con la que cuentan los profesionales, Técnicos en Emergencias Sanitarias, Enfermeros y Médicos del Servicio Regional de Emergencias Sanitarias, para ofrecer una respuesta eficaz y segura ante diferentes riesgos y emergencias.

El túnel de Embajadores se convirtió en el escenario del simulacro anual de emergencias de Madrid Calle 30. En el ejercicio participaron más de 150 profesionales de la Policía Nacional, Policía Municipal, SAMUR-Protección Civil, Bomberos, la Dirección General de Emergencias, la Dirección General de Gestión y Vigilancia de la Circulación y los equipos técnicos de la propia infraestructura.

El despliegue ha servido para ensayar persecuciones, fugas, rescates, excarcelaciones, un accidente de tráfico y un fallo eléctrico provocado en una sala técnica. El objetivo ha sido evaluar en condiciones realistas la eficacia de los planes de emergencia y autoprotección, la coordinación operativa entre los distintos servicios y el comportamiento de los sistemas críticos del túnel —señalización, ventilación, iluminación de emergencia, comunicaciones o rutas de evacuación— ante una situación compleja y encadenada.

Además, estos ejercicios anuales sirven para detectar fallos o deficiencias, minimizar riesgos y daños, reforzar la formación práctica de los equipos y afianzar la cultura de prevención, con el fin de garantizar la seguridad de los usuarios de la infraestructura. Aunque los equipos participantes conocían de antemano que habría un simulacro, solo disponían de la información mínima imprescindible para medir su capacidad real de reacción ante un escenario de alta presión.

El simulacro arrancaba a las 23:30 horas con una persecución policial a gran velocidad iniciada en superficie. La secuencia, que continuó dentro del túnel, terminó en una colisión entre un turismo ocupado por cuatro delincuentes y un coche patrulla zeta de la Policía Nacional. En el interior del vehículo policial viajaban dos agentes, que quedaron atrapados tras el impacto, mientras que los ocupantes del otro coche huyeron a pie en distintas direcciones.

En el momento de la colisión, el Centro de Control de Túneles de Madrid Calle 30 detectó la incidencia a través de las cámaras, activó todos los protocolos y ordenó el cierre completo del túnel. Dos minutos después, llegaban los primeros refuerzos de la Policía Nacional, que se hicieron cargo del seguimiento de los fugitivos.

Dos de ellos lograron escapar por una salida de emergencia, generando una persecución en superficie por parte de la Policía Municipal. Los otros dos se ocultaron en los cuartos técnicos, donde uno sufrió una descarga eléctrica en una instalación de alta tensión, provocando la caída temporal de varios sistemas y la activación de las protecciones.

Posteriormente, llegaron los equipos de Bomberos y SAMUR-Protección Civil. Su intervención se centró en la excarcelación de los agentes atrapados en el coche patrulla y en la atención médica tanto a ellos como a los restantes heridos. A medianoche, comenzaba la recuperación del sistema eléctrico tras la incidencia provocada en el cuarto técnico. En paralelo, SAMUR-Protección Civil continuó con la estabilización de los heridos y la atención a los usuarios que habían quedado inmovilizados en sus vehículos dentro del túnel.

A las 00:45 h, la unidad de atestados iniciaba la investigación y análisis del accidente, comprobando la secuencia de los hechos y el funcionamiento de los protocolos. Tras ello, se procedió a la limpieza de la calzada y se verificó el estado de las instalaciones. El simulacro terminó a la 1:30 h, tras confirmar que el túnel podía reabrirse a la circulación con total seguridad.

Madrid Calle 30 es la empresa municipal, adscrita al Área de Obras y Equipamientos, responsable de la gestión, explotación, conservación y mantenimiento de la M-30, la vía de circunvalación urbana que rodea la almendra central de la ciudad.

La M-30 es la infraestructura de movilidad urbana más importante de España, la red de túneles carreteros urbanos más extensa de Europa y la segunda del mundo después de Japón. La vía de circunvalación madrileña es también la más transitada del país, con 375 millones de desplazamientos y 487 millones de usuarios contabilizados el pasado año 2024.

La capacidad de reacción ante cualquier incidente es una de las principales fortalezas de Madrid Calle 30. Con el ejercicio que tuvo lugar anoche entre las 23:30 y la 1:30 h, la empresa municipal ha puesto a prueba una práctica esencial para verificar la eficacia de los protocolos de actuación ante incidentes graves en la vía de circunvalación.

 

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