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07
May
2026
El Rey entrega en Alcalá el Premio de Derechos Humanos PDF Imprimir E-mail
Zona Este - Sociedad Alcalá
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Foto cedida por Ayuntamiento de AlcaláEs la décima edición del certamen

Su Majestad el Rey ha entregado este miércoles 6 de mayo, en la Capilla de San Idelfonso de la Universidad de Alcalá, el X Premio de Derechos Humanos Rey de España al Museo de la Memoria y los Derechos Humanos de Chile. El galardón, concedido por el Defensor del Pueblo y la Universidad de Alcalá, reconoce la labor del museo chileno por proporcionar visibilidad a las violaciones sistemáticas de los derechos humanos cometidas por el Estado de Chile entre los años 1973 y 1990. El acto se emitió en directo a través del canal de YouTube de la Universidad de Alcalá.

Don Felipe, durante su discurso, puso en valor los derechos y libertades fundamentales que recoge la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 y destacó que los museos son esos lugares donde el tiempo se vuelve espacio. Visitarlos es recorrer la historia de nuestros antepasados, y también, en algunos casos, nuestra propia historia. Uno de esos museos recibe hoy este premio: una casa de los recuerdos, de la memoria. De la memoria como ejercicio personal pero también como ejercicio colectivo.

El Rey manifestó que la memoria requiere fortaleza y valentía, porque recordar es una tarea del presente, no del pasado. Y es en el presente donde está el reto: en hacer memoria. Y es importante hacer memoria juntos. El valor del museo no reside en remover las sombras del pasado, sino en contribuir a edificar el hoy y el mañana. Y lo hace mediante historias personales, vínculos familiares, nombres y apellidos, circunstancias donde es posible reconocerse. El gran logro del museo radica en esa generación de empatía.

El Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo, señaló que sin esta memoria no solo se ocultaría lo ocurrido, sino que se trataría de obviar que miles de chilenos y chilenas vieron arrancada su palabra, incluso su vida, hasta el silenciamiento. Es necesario comprender que la memoria no se limita a ser un mero recuerdo, ni los derechos humanos son la simple añoranza o la nostalgia como una suerte de resignación. Es una memoria viva. Son fuerzas y motivos para la acción.

El rector de la Universidad de Alcalá, Carmelo García, destacó que este premio no es solo una distinción, sino también una afirmación de los valores que sostienen nuestras democracias. Señaló que este tipo de instituciones no deben ser instrumentos de confrontación, sino más bien un patrimonio cívico que une a todas las personas que creen en la democracia y en los derechos humanos. Así debe entenderse la memoria, como un espacio de encuentro, no de división, como un ejercicio que exige pulcritud, rigor y respeto, como una tarea orientada no a la revancha, sino al reencuentro en los valores básicos que sostienen nuestras sociedades.

María Fernanda García, directora ejecutiva del Museo, agradeció el premio y afirmó que, en tiempos marcados por la violencia, las guerras y las fracturas sociales, este tipo de reconocimientos adquiere una relevancia aún mayor. Cerró su discurso con una reflexión: la memoria es el punto de partida para fortalecer nuestras democracias, la defensa irrestricta de los derechos humanos y la dignidad de las personas, porque tampoco podemos dejar de soñar y trabajar por una sociedad más respetuosa, amable, inclusiva y justa.

El Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, ubicado en Santiago de Chile, tiene como principal función dar visibilidad a las violaciones sistemáticas de los derechos humanos cometidas por el Estado chileno entre 1973 y 1990. Su patrimonio incluye testimonios orales y escritos, documentos jurídicos, cartas, producción literaria, material de prensa, largometrajes y material fotográfico.

El jurado valoró la ingente actividad memorística de esta institución, fundada en 2010, como una garantía de futuro para la democracia y los derechos humanos. En el contexto dramático de las dictaduras militares del Cono Sur, ya superadas, este reconocimiento aspira a convertirse en una herramienta y un aval sin retrocesos para la democracia y los derechos humanos en Chile y en el mundo.

El Premio de Derechos Humanos Rey de España fue instituido en 2002 y se entrega cada dos años, con una dotación económica de 25.000 euros. En esta edición se presentaron 48 candidaturas procedentes de 12 países.

El jurado estuvo presidido por el Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo, y el exrector de la Universidad de Alcalá, José Vicente Saz. Lo conformaron, entre otros, el presidente de la Agencia EFE, Miguel Ángel Oliver; el director de la Real Academia Española, Santiago Muñoz Machado; la presidenta de la Fundación José Saramago, Pilar del Río; y el director de la AECID, Antón Leis.

 

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