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03
Dic
2019
La LOMCE hunde treinta puntos la calidad educativa en Madrid PDF Imprimir E-mail
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Foto cedida por CAMDemoledores resultados del informe PISA

Los resultados del informe PISA en Madrid suponen un varapalo a las políticas educativas del PP. Así de contundente se mostraba CCOO al valorar los resultados del Informe PISA de 2018, un informe que supone un desplome en la calidad educativa de la Comunidad de Madrid en los tres últimos años.

"El informe PISA 2018 es el primero que evalúa la LOMCE con respecto al alumnado de 15 años y al impacto de los recortes. Los resultados expresan una bajada que triplica la global de España y no cumplen con las expectativas que tenía el Gobierno regional, que había dado mucha importancia al informe, por lo que los datos publicados constituyen un varapalo a sus políticas educativas. Dada la magnitud del informe y de su importancia e impacto, CCOO ha querido destacar, a la espera de un análisis más profundo, algunos datos importantes de los revelados por el informe:

1. El alumnado evaluado en 2018 formaba parte de la primera promoción que cursó la ESO siguiendo el currículo de esta ley educativa.

En la Comunidad de Madrid, los resultados del Informe PISA 2018 son inferiores a los de 2015 (503 en Matemáticas y 516 en Ciencias). En concreto, han descendido 17 puntos en Matemáticas (503) y 29 puntos en Ciencias (487). De estas cifras puede inferirse con claridad que PISA no avala los cambios introducidos por la LOMCE para el alumnado de 15 años (sujeto del estudio), que en 2018 cursaba ESO o FP Básica. Son, de hecho, una valoración insatisfactoria de la LOMCE en sus opciones-itinerarios de Matemáticas y Ciencias.

2. Para el caso de Ciencias en concreto, habrá que analizar los datos con detenimiento, pero hay un hecho claro: que la asignatura de Ciencias se imparta –en más del 40% de los IES de Madrid- a muchos de sus alumnos en inglés puede estar detrás de esta fuerte bajada: 29 puntos, el triple que la media de España. Estos resultados nos orientan a una línea de trabajo y profundización.

3. Este es el Informe PISA de la crisis y de los recortes en educación, pues el alumnado que en mayo de 2018 tenía 15 años entró en 1º de Primaria en el curso 2009/2010. Se trata, por tanto, de la promoción de la crisis económica, la que ha sufrido en los centros públicos los recortes de profesorado, de programas de apoyo y de atención a la diversidad, de becas, etc. No hay duda de que esta situación ha afectado a los resultados del estudio y habrá que determinaren qué medida.

En 2014 se gastaron 9.106 millones de euros menos que en 2009 -un 17%- en gasto público educativo. En 2017, con medio millón de escolares más, se gastaron 4.437 millones de euros menos que en 2009. En Madrid este recorte aún alcanza los 1.000 millones menos que al inicio de la crisis. Esta reducción castigó especialmente a nuestra región, pues fue la comunidad en la que los recortes fueron más grandes y la que se mantiene aún a la cola del gasto en educación entre todas las comunidades autónomas", resumen desde el sindicato.

Así, en su edición de 2108, los directores del 49% de los centros españoles con mayor proporción de alumnado en desventaja social se quejaban de la falta de profesorado, frente al 34% del total de la OCDE. Son los efectos de una crisis que ha generado una sociedad más desigual, con una peor distribución de la riqueza. En el caso de Madrid esta situación se da con mayor intensidad.

Junto a las inversiones, los programas de apoyo y atención a la diversidad han sido los más afectados por la reducción de gasto. Esta reducción castiga especialmente a los centros públicos que, en términos relativos, tienen más alumnado en estos programas. Es decir, la educación muestra una fuerte inercia que preserva su equidad, pero su deterioro, de no detenerse ya, también tendrá efectos profundos.

4. Los resultados del alumnado de centros de diferente titularidad son prácticamente los mismos, una vez descontado el efecto que sobre los resultados suponen el entorno socioeconómico y cultural del alumno (medido por el ISEC: Índice Socioeconómico y Cultural) y de su familia, de un lado, y -en menor medida- del centro, de otro lado. En las páginas 112 y 113 se afirma: "Finalmente, si se tienen en cuenta el ISEC de los estudiantes y el de los centros educativos, se puede ver que en algunos casos las puntuaciones medias estimadas de los estudiantes de centros públicos son más altas que las de los estudiantes de los centros privados, aun-que las diferencias de rendimiento estimadas no son estadísticamente significativas ni en España, ni en ninguna de las comunidades y ciudades autónomas." Es decir, descontando el efecto del contexto del alumnado y centro, no hay diferencias de resultados entre públicos y privados, concertados o no. De hecho, en la media de la OCDE y de España, los resultados de los centros públicos son (y han venido siendo en pruebas PISA anteriores) ligeramente más altas que las de los privados, descontados el ISEC, diferencia que no es significativa.

5. La segunda semana de mayo de 2018, cuando el alumnado madrileño hizo la prueba, tenía también las pruebas finales de las materias de 3º de ESO y pendientes de cursos anteriores, que se anticipaban a mediados de mayo, ya que la convocatoria extraordinaria había migrado de septiembre a mediados de junio. ¿Ha afectado esta coincidencia de pruebas a los resultados PISA?

CCOO considera que Enrique Ossorio, portavoz del PP en la Asamblea de Madrid en 2015, ha tenido una reacción muy diferente de la que tuvo entonces. Ha negado la mayor y ha impugnando todo el informe PISA tras pedir, sin éxito, la anulación de toda las pruebas. La OCDE tuvo precaución de anticipar, hace un par de semanas, que no publicaría, de momento, los resultados de España correspondientes a Lectura por considerar que ciertos problemas en los datos de la prueba podrían restar rigor a los resultados. Estos problemas afectaban a alrededor de un 5% de los alumnos de toda España, una proporción muy pequeña de los estudiantes, algo que se ha observado sobre todo en determinados centros educativos de algunas zonas, entre ellas algunos centros de Madrid.

El sindicato entiende que esta prevención de la OCDE es la excusa que ha querido encontrar la Consejería para justificar unos resultados que no cumplen con las expectativas del Gobierno regional. Pero con ello, lejos de menoscabar a la OCDE, se está desacreditando la propia Consejería, incapaz de sacar provecho de una evaluación que sólo entiende como una clasificación que le vale, si está ocupando los primeros puestos, para instrumentalizarla como forma de legitimar sus políticas.

Desde CCOO se critica esta actitud como irresponsable e irracional. "No es nuevo y no debería sorprendernos, pero sigue sorprendiéndonos porque se trata nada menos que del futuro de nuestras niñas y de nuestros niños", afirma Isabel Galvín, secretaria general de la Federación de Enseñanza de CCOO de Madrid. Según ella el Gobierno de Madrid debe analizar los resultados, buscar las causas y hacer los cambios que sean necesarios, entre los que se encuentran de forma prioritaria revertir los recortes o analizar que ocurre con los aprendizajes que se realizan en una lengua que no es la materna."Y eso debe hacerlo escuchando y buscando consensos, en el marco de nuestro consenso constitucional y no fuera de él como ha empezado a hacer", concluye Isabel Galvín.

Tras conocer el informe, la Comunidad se descolgaba culpando a los fallos detectados en la prueba y a un cambio de metodología. La Comunidad de Madrid considera que los fallos detectados en la aplicación de las pruebas de Lectura hacen que los resultados del informe PISA, hechos públicos hoy, no sean fiables. Así, la propia OCDE responsable del estudio anunció, el pasado 15 de noviembre, que no difundiría los datos de Lectura en España por contener respuestas inverosímiles. También reconoció que esta circunstancia podía haber influido en las conclusiones del resto de materias, aunque no ha sabido cuantificar en qué medida.

Ante las evidentes pruebas de que esas respuestas adulteraban los resultados del resto de las materias, la Comunidad de Madrid solicitó a la OCDE que no los publicase hasta que se conociese qué había sucedido realmente, algo a lo que el organismo internacional finalmente se ha negado.

Según ha destacado hoy el consejero de Educación y Juventud de la Comunidad de Madrid, Enrique Ossorio, los datos de la serie histórica desde que PISA hace muestra ampliada por regiones reflejan que nunca, en ninguna comunidad autónoma, la variación en los resultados de las competencias analizadas entre una edición y otra había sido tan grande como ha ocurrido en los resultados de Ciencias en la Comunidad de Madrid (-27 puntos).

De hecho, si se compara la variación de los resultados de la media de España en Ciencias y Matemáticas con la misma variación en la Comunidad de Madrid, (-5 en Matemáticas y -10 en Ciencias de España frente a -17 y -29 de Madrid respectivamente), se observa que la variación se triplica, y precisamente, en nuestra Comunidad, el porcentaje de errores también se triplica cuando aplicaban la prueba los grupos 2,3 y 6 que se corresponden con un tercio de los grupos de aplicadores.

16,5 puntos más sin los errores extraños en lectura

La Comunidad de Madrid ha detectado que en aquellos centros en los que las pruebas fueron realizadas por estos tres grupos concretos de aplicadores, el porcentaje de error se triplica con respecto al resto de grupos. En concreto, un tercio de los grupos de aplicadores de exámenes en la región obtuvieron notas inverosímiles. A la hora de analizar los datos, la Consejería de Educación y Juventud señala que si se eliminan los resultados en Lectura de estos aplicadores con resultados extraños, la nota media sería de 16, 5 puntos más.

Asimismo, la Comunidad de Madrid ha detectado otros errores en los mismos aplicadores citados anteriormente, como que en la base de datos indica que la fecha de celebración de la prueba fue 2017, cuando las pruebas se llevaron a cabo realmente en 2018. Asimismo, también ha revelado que un total de 69 alumnos no realizaron ninguna prueba y, sin embargo, pero fueron tenidos en cuenta para la media de resultados global, por lo que es como si les hubiesen calificado con un cero.

Fluidez lectora afecta a todas las pruebas

En cada prueba, que se realiza cada tres años, la OCDE otorga mayor importancia a una de las partes (Lectura, Matemáticas y Ciencias). En esta ocasión ha sido Lectura, y como novedad PISA ha incluido preguntas sobre fluidez lectora, cuyas respuestas influían directamente los resultados de todas las competencias analizadas.

La propia OCDE detectó que un grupo importante de alumnos utilizó menos de 25 segundos en total para responder a las 20 preguntas correspondientes a esta sección nueva de fluidez lectora. Mientras, los estudiantes que dedicaron el esfuerzo adecuado en la resolución de estas mismas preguntas emplearon mucho más tiempo, con un rango que iba desde los 50 segundos hasta más de 2 minutos.

De igual forma, el comunicado de la OCDE señaló que algunos estudiantes españoles respondieron estas preguntas siguiendo ciertos patrones carentes de toda lógica, es decir, respondieron a todas SI o a todas NO.

El 60% no realizó las pruebas de matemáticas o ciencias

Según la metodología establecida no todos los alumnos hacen todas las pruebas, de hecho, el 60 % de los alumnos no realizó la prueba de Matemáticas o Ciencias, por lo que su nota de estas materias se estimó a través de la prueba de Lectura, cuyos resultados estaban alterados. Pese a estas evidencias, la OCDE ha decidido dar a conocer los resultados que para la Comunidad no tienen ninguna validez.

El consejero de Educación y Juventud ha señalado que “si la propia OCDE ha considerado que hay patrones de respuestas inverosímiles que invalidan los resultados de lectura, tras los informes facilitados por la Comunidad de Madrid, es totalmente incoherente que se publiquen datos que están afectados negativamente”.

No es la primera vez que la OCDE anula los resultados de algunos países en las pruebas PISA. Concretamente en 2006, en Estados Unidos hubo problemas con la impresión de la prueba en papel de algunos cuadernillos lo que afectó notoriamente los ítems relativos lectura, y por esta razón, los datos no se incluyeron en el promedio de la puntuación de la OCDE. En 2015, en  Argentina hubo una alteración de los centros seleccionados y los resultados fueron anulados y excluidos por la OCDE.

Falta de transparencia

La Comunidad de Madrid ha exigido a la OCDE mayor transparencia a la hora de desarrollar las pruebas PISA ya que no ofrece explicaciones suficientes a las entidades que sufragan la realización de estas evaluaciones. La organización  subcontrata la mayoría de los trabajos y a los examinadores que llevan a cabo las pruebas en los centros educativos, que son los mismos que realizan las labores posteriores de tratamiento de datos y análisis.

Por ello, el Ejecutivo regional ha pedido a la OCDE que exija estándares rigurosos de calidad que garanticen la fiabilidad de estas empresas, porque buena parte del correcto desarrollo de las pruebas PISA dependen de estas empresas y sus trabajadores.

Cambio de metodología

Asimismo, el Gobierno madrileño ha criticado que la OCDE haya introducido en el informe PISA a 42 países que no forman parte de la propia organización internacional, lo que se ha traducido en una modificación de la metodología de las diferentes pruebas, restando fiabilidad a las comparaciones entre años países y regiones. La propia OCDE afirma en su propia web que esta adaptación ha originado que PISA sea más sensible a los alumnos de bajo rendimiento y menos sensible a los de alto rendimiento, lo que puede afectar negativamente a los países que obtenían mejores resultados.

El secretario de Estado de Educación y Formación Profesional en funciones, Alejandro Tiana, y Miyako Ikeda, responsable de análisis de datos de PISA, han presentado los resultados del Informe PISA 2018. Estos resultados indican que el clima escolar y el bienestar de los estudiantes en España son de los mejores entre los países participantes gracias a los bajos porcentajes de acoso escolar y al elevado sentido de pertenencia al centro de los alumnos.

El 86,8% de los estudiantes españoles declaran que les caen bien a otros estudiantes, el 86,5% se siente integrado y alrededor del 81% hacen amigos con facilidad en su centro, datos que sitúan a España en el primer puesto del índice de sentido de pertenencia al centro de PISA. Esto proporciona a los estudiantes un sentimiento de seguridad, identidad y comunidad que ayuda de forma positiva a su desarrollo académico, psicológico y social.

Este bienestar también está relacionado con el acoso, que en España afecta al 17% de los estudiantes. Esta cifra está seis puntos por debajo de la media de la OCDE, aunque desde 2015 ha aumentado dos puntos. El índice de exposición al acoso en nuestro país también es de los más bajos de la serie y, por el contrario, la sensibilidad ante esta situación es superior a la de la media de la OCDE.

Además, los estudiantes españoles que realizaron esta prueba se declaran mayoritariamente satisfechos con su vida (un 74% frente al 67% de la media de la OCDE). Esta satisfacción es mayor entre los chicos, los alumnos aventajados y los no inmigrantes.

En esta edición de PISA se ha evaluado el rendimiento en matemáticas, ciencias y lectura (los resultados de España en esta última no se han hecho públicos por decisión de la OCDE). Todas las comunidades autónomas han participado con muestra ampliada.

En matemáticas, los resultados se mantienen estables desde 2009 con ligeras diferencias en los últimos cuatro ciclos. España, con 481 puntos (cinco menos que en 2015), se sitúa por debajo de la media de la OCDE (489), que experimenta un leve pero continuo descenso, y al mismo nivel que Italia, Estados Unidos y Hungría. Como en cada nueva edición, las chicas mejoran su rendimiento en matemáticas y la diferencia con sus compañeros masculinos cae hasta los seis puntos, con un descenso acumulado de 19 puntos desde 2009, el mayor de todos.

En ciencias, España (483) obtiene seis puntos menos que la media de la OCDE (489) y 10 menos que en 2015, situándose por encima de Italia, Luxemburgo e Islandia, entre otros. Chicos y chicas puntúan de forma similar en esta prueba que, a pesar del descenso registrado frente a la anterior edición de 2015, mantiene una línea de estabilidad, según la OCDE.

El estatus socioeconómico es un fuerte predictor de los resultados en matemáticas y ciencias en todos los países, y explica un 12% de la variación en los resultados en matemáticas y un 10% en ciencias en España. Por otro lado, los estudiantes con antecedentes de inmigración obtienen peores resultados que nos lo inmigrantes en ambas pruebas.

En cuanto a la segregación del alumnado, los niveles en España son muy similares a los del promedio de la OCDE pero con diferencias llamativas entre comunidades autónomas. Mientras que Cantabria, La Rioja, Aragón, Castilla y León y Galicia presentan índices bajos, equiparables a los de los países escandinavos, la Comunidad de Madrid, Ceuta y Melilla presentan valores más altos.

En esta séptima edición de PISA han participado en su estudio principal más de 1.000 centros educativos y más de 35.000 estudiantes, en una amplia muestra representativa de la población total del alumnado de 15 años en todas las comunidades autónomas. La mayoría de estudiantes se encontraban en 4º curso de la ESO.

 

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