La empresa anuncia que recurrirá ante el TSJM
Supera Rivas ha recurrido ante el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad de Madrid (TSJM) su exclusión del proceso de licitación pública del nuevo centro deportivo del barrio Centro de Rivas-Vaciamadrid. La empresa ha solicitado además medidas cautelares para suspender el proceso de adjudicación, según ha confirmado a Diario de Rivas.
La decisión de excluir a Supera la adoptó el Tribunal Administrativo de Contratación Pública de la Comunidad de Madrid (TACP) en una resolución fechada el 30 de septiembre, que estima el recurso presentado por la otra empresa licitadora, Club Deportivo Xtrem Sports, vinculada a la cadena Ágora. El TACP considera que la oferta de Supera está suscrita por dos entidades —Supera Rivas y Constructora San José— "a pesar de que declaran no concurrir en UTE", un defecto que califica de "insubsanable" y que deja sin efecto la adjudicación municipal.
El pasado mes de agosto, la Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Rivas adjudicó a Supera Rivas la concesión de obra pública y explotación del nuevo centro deportivo del barrio Centro, un proyecto que la empresa planeaba construir con una inversión de 11 millones de euros y gestionar durante 40 años. La instalación incluiría piscina, gimnasio y pistas deportivas, y se ubicaría entre los colegios José Iturzaeta y Hans Christian Andersen.
Tras la adjudicación se registraron dos recursos. El presentado por Janette Novo, portavoz del PP de Rivas, fue rechazado. El de Club Deportivo Xtrem Sports, presentado el 21 de agosto, ha sido estimado por el TACP. La empresa solicitaba la exclusión del adjudicatario y que el contrato se le adjudicase como segunda y única licitadora.
En su resolución, el TACP da la razón a Xtrem al considerar que "de la documentación obrante en el expediente de contratación no se puede deducir de forma indubitada que el licitador sea solamente Supera Rivas, pues la documentación demuestra lo contrario, dado que toda la proposición está suscrita por ambas entidades". El propio licitador, añade el tribunal, ha confirmado que la constructora "únicamente participa integrando su solvencia externa".
Fuentes de Supera Rivas han mostrado a Diario de Rivas su "sorpresa" por la resolución. "A nuestro juicio, carece totalmente de sentido porque pone claro que [Supera Rivas] es una sociedad mercantil y que, de hecho, esa sociedad mercantil ya lleva constituida tiempo. La resolución nos parece totalmente injusta y desacertada en lo que se fundamenta", han señalado. La empresa sostiene que la fórmula de sociedad mercantil "es absolutamente legal en este caso" y ha interpuesto el recurso ante el TSJM con una petición expresa de medidas cautelares "para que no avance el proceso porque esto evidentemente nos deja en una situación de indefensión".
Fuentes municipales han subrayado que "el nuevo centro deportivo del barrio Centro sigue adelante y está garantizado". "Tras la resolución del Tribunal, el Ayuntamiento continúa el procedimiento y pasa a la siguiente oferta, cumpliendo las resoluciones de los órganos de contratación", han indicado. Esta misma semana se ha reunido la Mesa de Contratación, que ha excluido la propuesta de Supera y ha repetido la valoración de méritos. Dado que solo se presentaron dos candidatas, la mejor valorada en esta repetición del trámite ha sido Club Deportivo Xtrem. La Mesa ya ha acordado requerir a esta compañía la documentación previa.
El contrato es una concesión de obra pública y explotación de 40 años con una inversión prevista de 11 millones de euros. Supera ya gestiona otro centro en el municipio, el Supera Rivas La Luna, donde invirtió 13 millones. Mientras el TSJM se pronuncia sobre el recurso y sobre si suspende o no el proceso, la adjudicación sigue su curso conforme a la resolución del TACP, lo que podría retrasar de forma significativa la construcción del nuevo centro si finalmente se paraliza.
El origen del conflicto está en la naturaleza del contrato. Es una concesión de obra pública y explotación de 40 años, con una inversión comprometida de 11 millones de euros, para la que el pliego exigía acreditar solvencia técnica en ejecución de obras. No basta con saber gestionar un centro deportivo: hay que demostrar que se puede construir.
Y Supera Rivas no es una constructora. Es una sociedad limitada constituida en 2018, con un capital social de entre 3.500 y 10.000 euros y una plantilla de 11 a 50 empleados, cuya actividad registrada es la gestión de instalaciones deportivas. Para concurrir a la licitación se apoyó en la solvencia de Constructora San José, la empresa que ya había ejecutado su otro centro en Rivas, el Supera La Luna, adjudicado en 2019 a ambas sociedades conjuntamente.
La ley permite acudir a medios externos para acreditar solvencia, pero exige claridad sobre la identidad del licitador. Si dos empresas concurren juntas, deben constituir una unión temporal de empresas. Si una sola presta su solvencia, la oferta la firma únicamente el licitador principal. Lo que el TACP ha considerado insubsanable es que la proposición de Supera estaba suscrita por las dos entidades —"toda la proposición está suscrita por ambas", dice la resolución— a pesar de que ambas declararon "no concurrir en UTE" y de que el propio licitador reconoció que San José "únicamente participa integrando su solvencia externa". Esa discordancia, que el tribunal califica de defecto de fondo y no de forma, es lo que ha dejado a Supera fuera del proceso. |