El Ayuntamiento decidía volver a poner en marcha la instalación a pesar de las protestas de los padres
En Villalbilla, la comunidad educativa del CEIP Salvador Dalí ha expresado su creciente preocupación e indignación debido a la reciente decisión del Ayuntamiento de retomar la instalación de una planta fotovoltaica en las cubiertas del colegio. Esta decisión fue comunicada a los padres y madres el 19 de diciembre, justo antes del inicio de las vacaciones de Navidad, lo que ha generado malestar entre los afectados.
El Ayuntamiento había detenido previamente la instalación de la planta fotovoltaica, como se anunció en un pleno el 20 de noviembre, en respuesta a las solicitudes de la comunidad educativa y de los padres. Sin embargo, la decisión de reanudar la instalación se comunicó en un momento inoportuno, dado que el último día lectivo se adelantó a las 13:00 horas, lo que limitó la capacidad de los padres para reaccionar adecuadamente a la noticia.
La planta fotovoltaica en cuestión incluirá un total de 243 placas solares. Esta cifra ha sido motivo de preocupación, ya que los padres argumentan que la instalación de comunidades solares de tal magnitud debería realizarse en naves industriales, que son menos perjudiciales para la población en general.
Los padres del CEIP Salvador Dalí sostienen que la decisión del Ayuntamiento de utilizar colegios públicos para la instalación de las placas solares ignora la vulnerabilidad de la población infantil. Aseguran que los colegios, como entornos educativos, no son el lugar adecuado para este tipo de instalaciones, especialmente cuando se trata de un número tan elevado de placas.
La preocupación se intensifica al observar la instalación fotovoltaica en el CEIP Gregorio Canella, donde se han reportado deficiencias significativas. Los padres han señalado que los cuadros eléctricos están al alcance de los niños, lo que representa un riesgo potencial. Además, las canaletas están sujetas con bridas y el inversor, que transforma la energía y genera campos electromagnéticos, está expuesto en la entrada del colegio, lo que genera aún más inquietud sobre la seguridad de los estudiantes.
Hasta el momento, la postura del Ayuntamiento tras las protestas y comunicados de los padres no ha sido aclarada. La comunidad educativa espera una respuesta que aborde sus preocupaciones y que garantice la seguridad y el bienestar de los niños en el colegio. |