Participará en una reunión con inversores en Pekín
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha emprendido este viernes su cuarto viaje a China en poco más de tres años, con el objetivo de reforzar las relaciones bilaterales y atraer inversiones. El viaje se produce después de su participación en el European Pulse Forum 2026 en Barcelona, donde Sánchez instó a Europa a mantener una "apertura al mundo" y a no seguir ni el modelo estadounidense de desacoplamiento ni el modelo chino de aislamiento de su mercado interno.
El vicepresidente ejecutivo de la Comisión Europea para Prosperidad y Estrategia Industrial, Stéphane Séjourné, defendió en el mismo foro la decisión de la UE de reducir la exposición y dependencia de China, pero sin desacoplarse completamente, como plantea Estados Unidos. "Lo que intentamos es esa vía entre los dos, que es el modelo de la UE. No es el modelo estadounidense. Tampoco es el modelo chino, que aísla su mercado interno. Nosotros tenemos un ADN abierto, de libertad económica", señaló.
El viaje de Sánchez a China ha sido criticado por el Partido Popular, que le reprocha haber "renunciado a sus alianzas tradicionales" y advierte de que el "volantazo diplomático" preocupa en Europa. Los populares también han cuestionado la relación del Gobierno con empresas chinas como Huawei, que tiene vetado el acceso a determinadas infraestructuras estratégicas en Estados Unidos y es objeto de restricciones en la UE. El PP ha recordado que el Gobierno español ha contratado a esta empresa para servicios relacionados con la seguridad, como la custodia de escuchas policiales.
La visita de Sánchez a Pekín, donde participará en una reunión con inversores chinos, se produce en un momento de tensiones geopolíticas entre Estados Unidos y China. Mientras Washington impulsa un desacoplamiento tecnológico y comercial, la UE busca una "desriesgización" (reducción de riesgos) sin romper completamente los lazos con el gigante asiático. El presidente del Gobierno defiende que la apertura a China, junto con los acuerdos con Mercosur, India, Estados Unidos y África, forma parte de una estrategia de diversificación de las relaciones comerciales de España y Europa. |