x

Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación.
Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies

02
Nov
2026
La Palma sufre un apagón total de cuatro horas PDF Imprimir E-mail
Otras Noticias - España
Compartir en MenéameCompartir en TuentiCompartir en Buzz it!Compartir en FacebookCompartir en Twitter

Las encuestas confirman el hundimiento del PSOE, que no capitaliza el PP

El apagón que ha dejado a La Palma a oscuras este lunes no es solo una incidencia técnica más. Es un golpe que llega en el peor momento político posible y que, por su propia naturaleza, arrastra un simbolismo que trasciende lo meramente eléctrico. La isla que hace apenas unos años se convirtió en el epicentro de la solidaridad nacional por la erupción del volcán, y que ya sufrió un cero energético total en junio de 2025, vuelve a los titulares por una vulnerabilidad que los nacionalistas canarios llevan años denunciando en Madrid sin obtener respuesta.

La cadena de acontecimientos que llevó al apagón total comenzó en la madrugada. La isla ya se encontraba en **situación de alerta máxima por lluvias**, con acumulaciones de hasta 62 litros por metro cuadrado en una hora y 138 litros en 12 horas en la vertiente este. En ese contexto de tormenta eléctrica severa, con rayos cayendo "cada segundo", se produjo el fallo.

A las **06:38 horas**, Endesa informó de la interrupción del suministro que afectó a la totalidad de la isla. Fuentes de Red Eléctrica precisaron que el origen fue la **desconexión de la central térmica de Los Guinchos**, cuyas causas exactas aún se investigan, aunque todo apunta a la fuerte tormenta como desencadenante. A esto se sumó que la línea de alta tensión Guinchos-Valle, única de transporte en la isla y propiedad de Red Eléctrica, ya estaba indisponible por un incidente previo.

El resultado: **50.508 abonados sin suministro eléctrico** y la activación inmediata del Plan Territorial de Emergencias de Protección Civil de Canarias (PLATECA) por parte del Gobierno autonómico. El presidente canario, Fernando Clavijo, pidió a la población extremar precauciones y evitar desplazamientos innecesarios. La reposición fue compleja y progresiva, alcanzando el 20% en las primeras horas y completándose en su totalidad tras casi cuatro horas de apagón general.

El primer simbolismo es geográfico y emocional. **La Palma es la isla del volcán**, la que en 2021 vivió una erupción que duró 85 días y que mantuvo en vilo a toda España. Volver a verla sumida en la oscuridad, esta vez por un fallo eléctrico, activa la memoria colectiva de la fragilidad de los territorios insulares. No es un apagón cualquiera; es el apagón de la isla que ya lo perdió casi todo por la lava.

El segundo simbolismo es político y compara la situación con la del resto del país. La candidata de Coalición Canaria al Congreso, **Cristina Valido**, fue tajante: lo ocurrido es **"intolerable"** y evidencia una vulnerabilidad que su formación lleva años denunciando en Madrid. Recordó que el archipiélago ha sufrido "una decena de apagones graves desde 2009" y que "solo es noticia lo que ocurre en la Península". Valido exigió al Gobierno de España que actúe "de una vez" para garantizar la seguridad del suministro en todas las islas.

Desde Vox, el secretario general **Ignacio Garriga** elevó el tono y calificó el apagón como **"un signo más de la tercermundización de España"** que, a su juicio, ha traído el Gobierno de PSOE y Sumar. "Hace años era imposible asistir a apagones", afirmó. La formación de Abascal prometió recuperar el "sentido común" en política energética si obtiene fuerza suficiente tras el 29N.

Más allá del rifirrafe político, el incidente de este lunes expone un problema estructural que va más allá de una tormenta. La propia Cristina Valido describió la realidad del sistema eléctrico canario: **"aislado, pequeño y envejecido, y cuya vida útil se ha estirado más de la cuenta"**.

El historial reciente de La Palma lo confirma. Además del apagón total de **junio de 2025**, que se prolongó durante horas y que el propio Gobierno de Canarias atribuyó a la **obsolescencia de los equipos de la central de Los Guinchos**, la isla sufrió múltiples incidentes en mayo de ese mismo año que afectaron a miles de clientes. No es un problema nuevo, sino una recurrencia que se ha ido agravando.

La paradoja política es que, según Valido, en junio de 2025 se logró incluir en un decreto "antiapagones" medidas específicas para las islas, como la agilización de trámites para instalar generadores y baterías de emergencia. Sin embargo, **aquel decreto decayó en el Congreso con el voto en contra de PP y Vox**, y desde entonces el Gobierno central no ha vuelto a dar una respuesta específica. Es decir, la herramienta que podía haber mitigado estos episodios quedó bloqueada por la dinámica partidista.

Para el Ejecutivo de Pedro Sánchez, este apagón es una bomba de relojería en plena precampaña del 29N. El ministro de Política Territorial, **Ángel Víctor Torres**, se limitó a decir que estaba "pendiente" de la evolución del cero energético y del temporal. Pero la oposición ya ha encontrado un nuevo flanco: la seguridad del suministro en los territorios insulares.

El relato que se está instalando es que **Canarias es la hermanita pobre de las infraestructuras del Estado**. Mientras la Península se recuperó en horas del gran apagón de abril de 2025, las islas siguen sufriendo ceros energéticos recurrentes por falta de inversión en una red que se cae a pedazos. La coincidencia con la resaca de la tragedia de Urda y con la crisis de la vivienda dibuja un panorama de **"fallo sistémico"**, un concepto que Feijóo ya utilizó el domingo para referirse a los trenes y que ahora la oposición extenderá al sistema eléctrico.

La Palma, la isla que se hizo símbolo de la resistencia frente a la lava, vuelve a ser el espejo de un país que, en palabras de sus críticos, se apaga por falta de mantenimiento y de previsión. El Gobierno tiene ahora un frente más que gestionar, y la campaña, un nuevo argumento para la oposición.

La precampaña electoral ha recuperado este lunes su pulso tras los tres días de luto oficial por el accidente de Urda, y lo ha hecho con el PP lanzado a por el 29N. El líder de los populares, Alberto Núñez Feijóo, ha reunido a su Comité Ejecutivo Nacional en el que será el último encuentro de la dirección antes de las elecciones, y ha comparecido después en Telecinco para analizar el escenario electoral. Feijóo ha admitido que existe una "fuga" de votos de "indignados" que se han ido a Vox, pero ha presumido de que el PP "ha ido de menos a más" y está captando votantes abstencionistas, nuevos y socialdemócratas.

"El Partido Socialista ahora es, digamos, un Frente Amplio. Es un partido de izquierda radical que suma otros 18 partidos y se presentan en casi 50 provincias en el Senado", ha señalado Feijóo, que considera que el PSOE "se ha disuelto" al fusionarse con la izquierda alternativa. El líder del PP ha insistido en que "queda mucha campaña" y en que "hay un porcentaje de voto que se decide la última semana", pero ha querido marcar distancias con el estilo de sus rivales: "Yo no soy un personaje de cartón-piedra. Yo no vengo a bailar, ni a darle besos a mi pareja en un mitin. Yo vengo a gestionar mi país".

Las palabras de Feijóo llegan el mismo día en que se han conocido nuevas encuestas que confirman el desplome del PSOE tras la tragedia de Urda. Según los datos publicados, los socialistas perderían hasta 15 escaños respecto a los comicios de 2023, y el PP y Vox lograrían una mayoría absoluta holgada. El relato de la "fuga" de votos indignados hacia Vox encaja con lo que veníamos anticipando: el castigo al PSOE no se está concentrando en el PP, sino que se está fragmentando hacia la formación de Abascal y hacia los partidos emergentes.

En el plano institucional, el Gobierno sigue pendiente del cero energético que dejó a La Palma sin suministro durante varias horas este lunes. El ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, ha asegurado que está siguiendo "con preocupación" la evolución del temporal en Canarias, que ha obligado a activar el Plan Territorial de Emergencias. El apagón, que afectó a más de 50.000 clientes, se suma a la lista de crisis que asedian al Ejecutivo en plena campaña.

En el plano ferroviario, la Asociación de Ingenieros de Caminos ha reclamado una auditoría "seria" para conocer el estado real de la red española y ha exigido que las decisiones sobre su futuro queden en manos de técnicos y no de políticos. Su portavoz, Jesús Contreras, ha descrito la situación actual como de "total deterioro y desconfianza" y ha puesto el ejemplo de China, donde tras un accidente con víctimas mortales en 2011 se eliminó el Ministerio de Ferrocarril y se dejó el control de la alta velocidad en manos de ingenieros.

En el plano social, la acampada de la Puerta del Sol ha amanecido con menos tiendas de campaña, después de que varias comisiones hayan anunciado su disolución progresiva. El movimiento 26S ha convocado para las 12:00 horas la lectura de un "manifiesto reivindicativo político-social", y será entre el martes y el miércoles cuando concrete cómo continuará la protesta. La reducción de las estructuras no se traduce, por el momento, en una desacampada, y el acceso de los medios a los integrantes del movimiento está siendo complicado.

En el plano sanitario, diez afectados por el accidente ferroviario de Urda continúan ingresados en hospitales madrileños, de los cuales dos permanecen en la UCI (en la Fundación Jiménez Díaz y el Ramón y Cajal). El total de atenciones realizadas en la sanidad madrileña a raíz del siniestro se elevó a 122. En cuanto a las víctimas mortales, ya han sido identificadas 66 de las 69, según los últimos datos del Centro de Integración de Datos.

 

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar